NUEVA YORK -- Jazz Chisholm Jr. ha estado buscando por todas partes cómo redescubrir su swing. Y es posible que haya encontrado la respuesta en el casillero de un compañero de equipo.
Chisholm tomó prestados un par de pantalones de Giancarlo Stanton para la victoria de los Yankees 5-2 en la Serie del Subway sobre los Mets el viernes, un cambio de vestuario que coincidió con una de sus mejores exhibiciones ofensivas de la temporada: se fue de 3-3 con un doblete de dos carreras.
No hace falta decir que Chisholm no tiene planes de devolver los pantalones en el corto plazo.
“Me gusta mucho cómo se ven”, expresó Chisholm. “Cada vez que los uso, pienso: ‘Hermano, se ven geniales’, ¿sabes?”.
Chisholm indicó que la superstición se remonta a la temporada pasada, cuando se inclinó por ese look en el Día de Jackie Robinson, rindiendo homenaje al recrear el estilo bombacho de los antiguos uniformes de franela.
“Los usé como un día más y conseguí un par de hits, pero de verdad nunca los usé tanto durante la temporada”, comentó Chisholm. “Yo era más de usar pantalones largos. Pero sí lo hice un par de veces el año pasado”.
A principios de esta temporada, Chisholm tomaba prestados ocasionalmente los pantalones más holgados de Trent Grisham, incluso durante una buena serie en Houston. Pero cuando no pudo encontrar el par preferido de Grisham antes del primer juego de la Serie del Subway el viernes, cambió de plan.
Stanton no estaba en el Citi Field, ya que el toletero continúa rehabilitándose de una distensión en la pantorrilla izquierda, pero sus pantalones sí estaban. Así que Chisholm los tomó.
“Encontré los pantalones del ‘Big G’ en la parte de atrás”, relató Chisholm. “Son un poco más grandes, pero no importa el tamaño. Para mí es más por el look”.
Independientemente de lo que use Chisholm, el manager de los Yankees, Aaron Boone, cree que se avecinan mejores días para el segunda base, quien llegó a este año con altas expectativas después de mencionar públicamente su objetivo de lograr una temporada de 50-50.
Los números no han igualado ese ritmo hasta ahora. Chisholm llegó al sábado con promedio de .217 y OPS de .639 en 44 juegos, con cuatro jonrones, 16 carreras impulsadas y 12 bases robadas.
“En los últimos dos partidos, me han gustado sus turnos al bate; anoche, especialmente”, señaló Boone. “Espero que sea un jugador muy bueno para nosotros. Ha sido un comienzo de temporada difícil para él ofensivamente, pero creo que hay muchos muchachos que puedes poner en ese mismo saco en toda la liga”.
“Ha tenido un comienzo lento, pero no tengo ninguna duda de que entrará en ritmo. Y luego, cuando hace eso, impacta el juego tanto como cualquiera”.
