López, manager de Venezuela, sobre los terremotos: "Es momento de que nuestro país se una"
DETROIT – A Omar López, coach de banca de los Astros de Houston, se le llenaron los ojos de lágrimas cuando le preguntaron el jueves sobre la devastación que sufría su natal Venezuela tras dos terremotos ocurridos el miércoles, los cuales derrumbaron edificios, destruyeron carreteras y causaron la muerte de al menos 188 personas en Caracas, temiéndose que la cifra de fallecidos pudiera llegar a los miles.
"Me resulta muy difícil hablar", dijo López, quien a principios de este año dirigió a Venezuela al campeonato en el Clásico Mundial de Béisbol, desatando una celebración sin precedentes en un país apasionado por este deporte. "Después de poco más de tres meses y de haber vivido el día más feliz para nuestro país, ahora tenemos que pasar por esto".
López, oriundo de Valencia —ciudad situada a poco más de 160 kilómetros de Caracas, la capital y ciudad más grande del país—, confirmó que los familiares de su esposa se encuentran bien. Comentó que los integrantes del equipo de Venezuela estuvieron en contacto a través de un grupo de mensajes la noche del miércoles para saber cómo estaban y brindarse apoyo mutuo.
"Lamentablemente, conocemos a muchas personas que han perdido familiares", dijo López. "Y ahora la situación es aún más dura para nosotros. Estamos hablando con el gobierno y con mucha gente para ver qué podemos hacer desde aquí, en los próximos días o quizás semanas, para ayudar a nuestro país a recuperarse de esto".
"Muchas personas han desaparecido y aún no sabemos si están vivas. Pero Dios nos ayudará a apoyar a los sobrevivientes".
El estelar Jose Altuve es oriundo de Puerto Cabello —situado a unas 140 millas de Caracas— y prefirió no hacer comentarios antes del partido.
López pudo comunicarse con Altuve y con otros dos jugadores venezolanos de los Tigres: el lanzador abridor del viernes, Keider Montero, y el segunda base Gleyber Torres, quien se encuentra lesionado.
"Nos sentimos muy reconfortados al apoyarnos mutuamente anoche", dijo López. "Pero lo más importante anoche era saber que nuestro equipo, nuestra gente y sus familias estaban bien. Estamos bien. Así que podemos organizar algo por nuestro país".
"Vamos a elaborar un plan que incluya a Altuve; aunque no formó parte de este equipo [del Clásico Mundial de Béisbol], es venezolano y es parte de nuestra trayectoria y de nuestro país. Está bien contar con gente a nuestro alrededor. Podemos hablar del tema. Pero, al mismo tiempo, me siento realmente frustrado por no poder ir a Venezuela ahora mismo para ayudar y dar lo mejor de mí por nuestra gente. Tengo un trabajo que cumplir. Debo quedarme aquí, pero rezaré".
Los venezolanos, unidos por el amor a su país y al béisbol, se enfrentan una vez más a una prueba difícil tras una historia llena de desafíos complicados.
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"El béisbol unió a 30 jugadores", comentó López refiriéndose al roster del Clásico Mundial, incluyendo también al cuerpo técnico de aquel equipo. "Este es el momento de que nuestro país se una. Y es hora de que personas de otros países también vengan a ayudarnos".
Hizo un llamado para que los desastres causados por los terremotos sirvan para unir a los países de Centroamérica y Sudamérica.
"Creo que nuestro país lleva años sufriendo mucho y seguimos encontrándonos con más adversidades en el camino", indicó López desde su asiento en el dugout del Comerica Park, antes del partido del jueves por la noche contra los Tigres. "Es frustrante, ¿sabes? Hace tres meses logramos algo especial y ahora, tres meses después, nos toca vivir la parte triste, la parte frustrante. Estamos haciendo todo lo posible por apoyar a nuestra comunidad y a nuestro país desde la distancia".
López llevaba una gorra azul de los Astros con las letras "VZ" bordadas en blanco en el lado derecho, al igual que otros jugadores y entrenadores venezolanos en las Mayores. Se había programado un minuto de silencio en los estadios de MLB donde se disputaban partidos, y el Comerica Park rindió ese homenaje antes del encuentro del jueves por la noche.