¿Pelotazo y ponche al mismo tiempo? Esta es la insólita regla que liquidó a los Padres

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La victoria de los Piratas por 3-2 en extrainnings sobre los Padres el lunes estuvo llena de peculiaridades. Sin embargo, quizás ninguna fue tan inusual como la última jugada, cuando los Padres entregaron el último out con un pelotazo (golpeado por el lanzador). Y luego retaron la jugada argumentando que el pitcheo NO golpeó a su jardinero izquierdo Dustin Harris.

¿Ah?

Sería muy difícil encontrar otros casos de un juego que termine con el equipo de casa discutiendo que un pitcheo no golpeó a su bateador, especialmente con una desventaja de una carrera, con los corredores en base siendo primordiales en el 12do inning, y con el encendido dominicano Fernando Tatis Jr. esperando en el círculo de prevenidos. Pero este no fue un bolazo típico.

Harris en realidad le hizo swing al sweeper en cuenta de 1-2 del derecho dominicano de los Piratas, Yohan Ramírez, el cual rompió sobre el plato y rozó parte del pie trasero de Harris, quien batea a la zurda. Harris dio un salto con aparente dolor, pero rápidamente se dio cuenta de que la pelota se le escapó al receptor de ascendencia mexicana de Pittsburgh, Rafael Flores Jr., y salió corriendo hacia la inicial.

El problema (y el origen del desafío del manager Craig Stammen) fue que la pelota quedó muerta una vez que golpeó el pie de Harris. Eso lo convirtió en un ponche que puso fin al juego. Si la pelota simplemente hubiera rebotado en el suelo y seguido hasta la malla, Harris podría haber llegado a salvo a la inicial debido a un tercer strike no atrapado.

La revisión de la repetición no tomó mucho tiempo, ya que era obvio que el pitcheo efectivamente golpeó el pie de Harris y la decisión fue confirmada. Pero con el juego en la línea, tenía sentido que Stammen lo intentara.

Con la sentencia, Ramírez sumó un dato histórico que podría hacerte rascar la cabeza por un segundo. Según OptaSTATS, el salvamento de Ramírez fue el primero en MLB desde que la estadística se hizo oficial en 1969 en incluir tres ponches mientras la carrera del empate estaba en posición de anotar en la 12da entrada o más tarde. Hay un buen número de condicionantes ahí, pero ha habido más de 60,000 rescates desde 1969 en los que eso podría haber ocurrido.

Si le das un vistazo rápido al boxscore, el juego del lunes podría no parecer nada fuera de lo común. Dos abridores sólidos (Robbie Ray de San Diego y Braxton Ashcraft de Pittsburgh) lanzaron entradas de calidad antes de que Nick Gonzales conectara el hit de la ventaja en el 12do tramo.

Pero además de la inusual jugada final, los equipos se combinaron para batear de 28-2 con corredores en posición de anotar. La única carrera en el registro de Ashcraft a lo largo de seis entradas anotó por un balk debido a que no declaró que lanzaría de frente con un corredor en la tercera base (el pitcheo fue puesto en juego y habría sido un rodado para terminar la entrada si no fuera por el balk). Y los Padres fallaron tocando la bola con elevados tanto en el 10mo como en el 11mo inning, mientras intentaban llevar la carrera del triunfo a la antesala con un solo out.

A pesar de la derrota, los Padres mantuvieron una ventaja de dos juegos en el último puesto del Comodín de la Liga Nacional, gracias a la derrota de los Diamondbacks ante los Cachorros. Los Piratas (a 7.5 juegos de distancia) dieron un paso adelante con una victoria. Y un juego tan loco en general sirvió como un recordatorio de lo impredecible que podría ser este último mes de la temporada 2026.

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