Bravos ejecutan a la perfección el plan de pitcheo para igualar la SDLN

3:35 AM UTC

LOS ÁNGELES -- Al explicar por qué decidió darle a un fatigado Chris Sale un par de días adicionales de descanso, el manager de los Bravos, Walt Weiss, dijo: “Conocemos muy bien a nuestro equipo”.

Cuando los Bravos silenciaron a quienes dudaban de ellos unas horas después con una victoria de 3-2 sobre los Dodgers la noche del domingo en el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Nacional, ya no había motivos para cuestionar la decisión sobre Sale ni ninguna de las múltiples decisiones de pitcheo que Weiss tuvo que tomar para conseguir este triunfo que cambió el rumbo e igualó la serie al mejor de cinco.

Ray Kerr volvió a lucir magistral como abridor y el colombiano Didier Fuentes también sobresalió en una actuación del cuerpo de lanzadores en la que Atlanta utilizó a seis pitchers diferentes. En cuanto a Michael Harris II, se encargó de que esos esfuerzos no fueran en vano. Harris conectó un triple y anotó con un lanzamiento descontrolado en el quinto inning, y remolcó a Matt Olson con un doble en el séptimo episodio.

Los oportunos hits de Harris con dos outs ayudaron a los Bravos a conseguir una victoria que muchos consideraban improbable cuando decidieron aplazar la apertura de Sale hasta el Juego 3 y utilizar un abridor por tercer encuentro consecutivo.

La serie se traslada ahora a Atlanta para los Juegos 3 y 4, el martes y miércoles.

El nivel de estrés de Weiss aumentó al tener que apoyarse mucho en sus relevistas. Pero la manera exitosa en que logró navegar los 27 outs debió dejarle una enorme satisfacción.

Algunos quizás dieron por descartados a los Bravos después de su derrota en el Juego 1. Pero ahora la serie está empatada y regresan a casa sabiendo que Sale y Tyler Mahle abrirán los próximos dos encuentros.

Fuentes ciertamente no lució como un novato de 21 años al trabajar 3.2 innings y no permitir carrera hasta que Max Muncy conectó un jonrón solitario con dos outs en el noveno. Fue entonces cuando Weiss llamó al cubano Raisel Iglesias para conseguir el último out. Pero el tono volvió a marcarlo Kerr, quien quizás ya sea el abridor más querido en la historia de los Bravos.

Kerr registró cuatro ponches y permitió apenas dos hits en 2.2 innings en blanco. Esta labor de 42 lanzamientos ante la alineación de los Dodgers ya habría sido impresionante por sí sola. Pero lo que la hizo aún más épica fue que llegó apenas tres días después de realizar 47 pitcheos durante 3.1 entradas sin permitir carreras contra los Filis en el decisivo Juego 3 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional.

Weiss llegó a este juego sin saber exactamente cuánto podría durar Kerr. Pero el zurdo de 32 años no mostró señales de cansancio. Permitió un doble del venezolano Miguel Rojas para abrir el tercer episodio y luego lanzó intencionalmente alrededor de Mookie Betts para preparar un enfrentamiento de zurdo contra zurdo ante Shohei Ohtani.

Ohtani conectó un inofensivo elevado dentro del cuadro que puso fin a la noche de Kerr. La capacidad del zurdo para llegar hasta el tercer inning fue fundamental, especialmente porque la presentación de Grant Holmes duró apenas cinco bateadores. Holmes permitió un jonrón de Freddie Freeman para abrir el cuarto capítulo y salió más adelante en la entrada con un out y dos corredores en base.

Dylan Lee dejó varados a esos dos corredores en el cuarto, pero salió después de colocar a dos hombres en base sin outs en el quinto. el venezolano Robert Suárez dejó a ambos corredores varados en apenas su cuarta presentación desde que su codo derecho comenzó a causarle molestias a finales de junio.

Sabiendo que Suárez no regresaría para un segundo inning, había motivos para preguntarse cómo conseguirían los Bravos los últimos 12 outs. Fuentes se encargó de 11 de ellos.

Para cuando Iglesias consiguió el último out, los Bravos tenían motivos para celebrar que Weiss y los demás encargados de tomar decisiones en el club parecen saber qué es lo mejor para el equipo.