“Yo puedo”. Cómo Arráez calló las analíticas y se apoderó de la segunda base 

This browser does not support the video element.

FILADELFIA – En cuanto al bateo, Luis Arráez no tiene absolutamente nada que probar. Y tiene tres coronas de bateo para demostrarlo.

Sin embargo, se terminaba enero y el venezolano seguía sin contrato. Con el Clásico Mundial de Béisbol aproximándose, ese era un tema que era importante cerrar para concentrarse en su selección –con la que después se coronaría siendo uno de los pilares del título de Venezuela.

¿Qué pasaba? ¿Por qué Arráez no firma?

Los análisis sabermétricos se apoderaron de la conversación. Muchos dudaban de sus habilidades con el bate. Pero él sabía que la situación no iba por ahí, y empezó a trabajar.

Para el oriundo de San Felipe la respuesta no estaba en su bate, sino en su guante. Por eso al momento de negociar con los equipos, tener la oportunidad de jugar a diario en la segunda base era clave. Los Gigantes le dieron esa oportunidad, firmándolo por un año y US$12 millones a finales de enero; un pacto que en su momento se analizó como una apuesta a él mismo.

Ahora, cinco meses después, esa apuesta está rindiendo dividendos, con “La Regadera” siendo convocado a su cuarto Juego de Estrellas, pero ahora no sólo por su bate, sino por lo que ha hecho en la segunda base.

“Me preparé, le dije a mi agencia y a mi familia: ‘yo puedo’. Lo he hecho todos los años. Si San Francisco me dio la oportunidad de jugar segunda, yo no les voy a quedar mal, voy a trabajar duro para lograr mi meta”, señaló.

Arráez llega a Filadelfia con 10 Outs por Encima del Promedio, siendo únicamente superado en la posición por JJ Wetherholt de los Cardenales, ubicándose en el percentil 99 en esa categoría, sumando además ocho carreras prevenidas con su guante -- también superado por el novato de San Luis.

Como referencia, el mejor OAA que había acumulado Arráez en una temporada fue de -3 en la acortada campaña del 2020, y llegando a terminar con -14 en el 2023, defendiendo principalmente la inicial y la intermedia.

Las dudas con su guante tenían cuerpo. Pero, de nuevo, Arráez sabía que para incrementar su valor, tenía que mejorar considerablemente. Y vaya cambio. Ahora, esa mismas analíticas que lo rechazaban, hoy le sonríen.

This browser does not support the video element.

“Trabajé bastante con Rainer Olmedo en mi off-season”, indicó. “Me han ayudado mucho a mi defensa este año, y ahora trabajando con Ron Washington, tratando de hacer las pequeñas cosas para hacerlas bien en el juego”.

Aun en medio de las celebraciones del Juego de Estrellas, el venezolano de 29 años entiende que todavía no es el momento para celebrar. Queda la segunda parte de la campaña, antes de volver a la agencia libre en donde buscará una casa a largo plazo, tras pasar los primeros ocho años de su carrera vistiendo cuatro uniformes y siendo cambiado dos veces.

Curiosamente, en medio de este año carrera para él -- algo notable para un jugador que ganó tres coronas de bateo consecutivas -- esos fantasmas de cambiar vuelven a merodear, con los teniendo el tercer peor récord de la Liga Nacional y perfilándose como equipo vendedor de cara a la Fecha Límite del 3 de agosto.

Se espera que Arráez sea de las piezas más cotizadas de ese mercado. Pero esta vez tiene algo claro: sin importar a dónde vaya, su posición es la segunda base.

This browser does not support the video element.

“He jugado muchos para los equipos equipos”, aseguró. “He cambiado de posición y mi valor ha bajado un montón. También tengo que pensar en mí y en mi familia”.

La segunda base es de Arráez, ya sea en La Bahía o en otro conjunto. La misión es llegar fuerte a la agencia libre. Y vaya reconocimiento que está recibiendo por lograrlo hasta ahora, con esta nueva convocatoria al Juego de Estrellas.

Y es que claro, convirtiéndose en un potencial Guante de Oro, y con su bate intacto –está, como siempre, peleando por el título de bateo del Viejo Circuito– se puede asumir con mucha seguridad que el nombre de Arráez esta vez no estará disponible por mucho tiempo.

More from MLB.com