WEST SACRAMENTO -- ¿Ir en busca de la historia o pensar en una posible carrera hacia la postemporada?
Ésa fue la decisión que el manager de los Marlins, Clayton McCullough, tuvo que tomar durante la victoria del domingo por 9-8 sobre los Atléticos en Sutter Health Park.
En su tercera apertura desde que salió de la lista de lesionados por una distensión en la pierna, el derecho dominicano Eury Pérez coqueteó con el primer juego perfecto en la historia de la franquicia al retirar a los primeros 21 bateadores que enfrentó con apenas 92 pitcheos. Pérez se convirtió en apenas el tercer lanzador desde al menos 1900 que es retirado de un juego perfecto después de completar siete innings o más, uniéndose a Rich Hill en el 2016 y Clayton Kershaw en el 2022.
Pérez, quien nunca había lanzado más de 102 pitcheos en una salida de Grandes Ligas, todavía estaba alcanzando las 97.9 millas por hora durante un séptimo inning de apenas nueve lanzamientos. Sin embargo, los Marlins tenían un plan sobre cuánto lo utilizarían y decidieron respetarlo, sin importar lo impopular que pudiera resultar la decisión.
"Pensando en jugar más allá de la temporada regular, Eury va a ser una parte importante de eso", dijo McCullough. "Hoy estaba lanzando realmente bien, y lo entiendo perfectamente. Una parte de mí quería darle la oportunidad de seguir adelante, pero también tengo que pensar en Eury, primero, y en nuestra organización, en nuestro equipo y en lo que es mejor para seguir adelante y darnos una oportunidad de continuar ganando juegos. Así que fue una decisión más calculada, basada en el número de pitcheos que llevaba, para sacarlo del juego".
¿Existió la posibilidad de evaluarlo bateador por bateador?
"No lo consideré", respondió McCullough. "Noventa pitcheos más un bateador era el límite con el que me sentía cómodo hoy, y ese número iba a guiar cualquier decisión que tomara con él en cualquier momento del juego".
Mientras el derecho Lake Bachar calentaba en el bullpen, Pérez recibió abrazos y felicitaciones en el dugout tras igualar la marca más alta de su carrera con siete entradas lanzadas, señal inequívoca de que su salida había terminado.
El último abridor de los Marlins que trabajó al menos siete episodios sin permitir un corredor fue Kevin Brown, el 10 de junio de 1997 en San Francisco. Ese día terminó lanzando un juego sin hits.
"Cuando vi que [McCullough] se acercaba, supe que iba a ser así, y le dije que lo entendía, que era parte del plan otra vez", comentó Pérez. "Lo tomé de buena manera".
Cuando los aficionados de los Atléticos se dieron cuenta de que Bachar sería el encargado del octavo inning, estallaron en una sonora lluvia de abucheos y continuaron coreando contra el dugout de los Marlins durante el resto del encuentro, luego de ver esfumarse la posibilidad de presenciar un momento histórico.
Bachar otorgó boleto al primer bateador que enfrentó, Lawrence Butler, y luego permitió un sencillo de Joshua Kuroda-Grauer que puso fin, respectivamente, al juego perfecto y al juego sin hits. Tres bateadores después, la ventaja de Miami se redujo de 8-0 a 8-5 tras un grand slam de Jonah Heim.
"Sí, los escuché", dijo Kuroda-Grauer sobre los cánticos de los aficionados luego de la salida de Pérez. "Eso es parte del béisbol. Ves a un muchacho llevar un juego perfecto casi hasta el octavo inning antes de que lo sacaran. Ellos querían verlo lograrlo".
Cuando los primeros seis bateadores enfrentados por Bachar llegaron a base sin outs, el derecho Michael Petersen entró al relevo y frenó el impulso de los Atléticos. El cerrador Pete Fairbanks tuvo un complicado noveno inning, en el que permitió tres carreras más, pero finalmente aseguró la victoria.
"Sí me sentí mal, porque estaban abucheando al manager y también a mi compañero", expresó Pérez. "No es algo que se sienta bien, pero creo que ellos no conocen lo que nosotros sabemos internamente. Yo venía de una lesión, teníamos un plan de 90 pitcheos y todo eso. Pero estoy muy orgulloso de mi equipo y muy orgulloso de mi manager, sobre todo por la comunicación que tenemos. Eso es muy importante. Siempre existe comunicación entre nosotros. Y como dije, teníamos un plan de 90 pitcheos".
La decisión no opaca lo dominante que ha lucido Pérez. Ponchó a ocho bateadores y los Atléticos apenas conectaron cuatro pelotas con fuerza, ninguna de ellas cerca de convertirse en hit. En sus últimas cinco aperturas, tiene efectividad de 0.99.
"Ésta es la versión de Eury que veníamos viendo desarrollarse, y hoy (domingo) fue, probablemente, la mejor combinación de todos sus recursos", indicó McCullough. "Incluso cuando estaba abajo en la cuenta, fue capaz de hacer un pitcheo importante y evitar contacto sólido. Lo más emocionante es que, desde antes de ir a la lista de lesionados y ahora tras regresar, ha atacado mucho mejor la zona de strike. Su repertorio ha sido fantástico. Fue un gran día para él".
Con esta versión de Pérez, el regreso de su compatriota Sandy Alcántara y el primer llamado al Juego de Estrellas de Max Meyer, los Marlins cuentan con un formidable trío de abridores. Mientras Alcantara lidera las Mayores en entradas lanzadas, Pérez y Meyer tienen historial de lesiones y ya han superado, o están cerca de superar, las mayores cargas de trabajo de sus carreras.
Los Marlins, quienes establecieron un récord de la franquicia con 12 jonrones en una serie de tres juegos, barrieron a los Atléticos para cerrar su gira de tres ciudades con marca de 7-3. Miami (49-42) también mejoró a siete juegos por encima de .500 por primera vez en la temporada, algo que no lograba desde septiembre del 2023.
"Diría que es una motivación extra cuando ves a esos tres [lanzadores] allá afuera", comentó el dominicano Heriberto Hernández, quien conectó dos cuadrangulares, por medio de Dorante. "Ellos son como nuestros tres caballos. Nosotros tenemos que hacer un buen trabajo, rendir tanto ofensiva como defensivamente cada vez que ellos lanzan. Eso motiva a todo el grupo a ser mejor".
