BALTIMORE - Gran parte de los 28,958 espectadores presentes en Camden Yards se puso de pie durante la parte alta de la séptima entrada el sábado por la noche, mostrando su agradecimiento a Kyle Bradish con una sonora ovación. El lanzador derecho de 29 años salió del terreno de juego y se tocó la visera de la gorra en señal de agradecimiento.
Hasta la fecha, ningún lanzador de los Orioles ha logrado un partido sin hits ni carreras en los más de 34 años de historia del estadio de Baltimore. Sin embargo, durante buena parte de la noche, Bradish dio a los aficionados locales motivos para creer que esa racha podría romperse.
Bradish mantuvo el juego sin hits hasta la séptima entrada, momento en que Jac Caglianone, de Kansas City, arruinó la hazaña al conectar un sencillo para abrir el episodio. Aun así, Bradish completó una actuación magistral de 6 entradas y dos tercios que impulsó a Baltimore hacia una victoria por 6-1.
Los Orioles (45-51) han ganado tres partidos consecutivos —igualando su mejor racha de la temporada— por octava vez. Tendrán la oportunidad de lograr su primera racha de cuatro victorias seguidas —y una barrida en la serie— este domingo contra los Reales, en el último partido antes del receso por el Juego de Estrellas.
Los únicos corredores de Kansas City en las primeras seis entradas aparecieron en la tercera: Isaac Collins llegó a base gracias a un error del segunda base Jackson Holliday con dos outs, y Carter Jensen recibió una base por bolas a continuación. No obstante, Bradish salió del apuro obligando a Bobby Witt Jr. a elevar la pelota para un out que puso fin a la entrada.
Así, Bradish había retirado a 18 de los 20 bateadores de los Reales antes de la séptima entrada, cuando Caglianone conectó un sencillo ante el lanzamiento número 82 del derecho. El público aplaudió en reconocimiento a lo logrado por Bradish.
Aunque no pudo completar la hazaña histórica, Bradish ofreció una actuación impresionante, permitiendo solo una carrera y dos hits, lo que redujo su efectividad a 3.61 tras 19 aperturas. Acumuló cinco ponches en una labor de 96 lanzamientos, 58 de ellos strikes.
No era la primera vez que Bradish coqueteaba con un partido sin hits ni carreras. El 26 de mayo de 2024, lanzó siete entradas sin permitir imparables contra los Medias Blancas en Chicago. La labor combinada de los Orioles llegó a su fin cuando el relevista zurdo Danny Coulombe permitió un jonrón de Danny Mendick al inicio de la octava entrada.
Pete Alonso (jonrón de dos carreras en la cuarta), Coby Mayo (bambinazo de 440 pies según las proyecciones de Statcast en la quinta), Taylor Ward (cuadrangular solitario en la sexta) y Gunnar Henderson (jonrón abriendo la octava) respaldar la más reciente gran actuación de Bradish.
