¿Del peor abridor al mejor relevista? Una mirada a la histórica transformación de Brayan Bello
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Brayan Bello tiene efectividad de 10.35. Ha sido el abridor menos eficaz de Grandes Ligas. A principios de esta temporada, eso provocó que fuera enviado a Triple-A, a pesar de estar relativamente temprano en una extensión de contrato de seis años.
Brayan Bello tiene una efectividad de 0.85. Ha sido el relevista más eficaz del béisbol. Sí, incluso más que Mason Miller, al menos por efectividad.
Ha sido un año de grandes altibajos para los Medias Rojas, uno en el que perdieron a su as, despidieron a su manager, tuvieron la mejor racha en la historia del equipo y, más recientemente, adquirieron al jugador franquicia de un rival divisional. Puede que no haya un mejor reflejo de todos los increíbles giros y vueltas de este grupo que Bello, quien está en medio de hacer algo que nunca se ha hecho antes.
Nadie, nunca, ha sido tan deficiente (como abridor) y tan eficaz (como relevista) en una misma campaña. Nadie se ha acercado. (Estamos analizando temporadas en las que un monticular tuvo al menos 30 entradas en ambos roles, con por lo menos cinco aperturas).
Ahora bien: Sabemos que la efectividad en muestras pequeñas puede ser un poco engañosa, y eso también es cierto aquí. Nadie piensa que Bello sea mejor que Miller. Nadie es un lanzador de promedio de carreras limpias de 0.85 por mucho tiempo, y eso también será cierto aquí pronto. Esta lista no es exactamente un grupo de luminarias a largo plazo.
Pero ese contraste en la efectividad es lo que ha sucedido y, hasta ahora, es la mayor disparidad que ha ocurrido jamás. Incluso si los números subyacentes no son tan extremos en ninguna de las dos direcciones -- Bello tiene una EFE esperada de 3.34 en el relevo, según los cálculos de Statcast, que toma en cuenta la cantidad y calidad de contacto, en comparación con una EFE esperada de 8.42 como abridor -- bueno, eso sigue siendo una diferencia (esperada) de cinco carreras completas. Si quieren atribuir el resto a la buena o mala suerte, adelante, pero todavía nos falta una efectividad completa de 5.00 aquí.
Entonces: ¿Cómo se logra eso?
Quizás sea mejor plantearlo así: ¿Hay algo significativamente diferente entre abrir y relevar? ¿O es simplemente que el Bello de agosto está lanzando mejor que el Bello de abril, y las entradas en las que ocurre son una coincidencia?
Como siempre, el mejor lugar para empezar es con las cosas simples, y nada es más simple (pero poderoso) que los ponches y las bases por bolas.
- Como abridor: 12% K // 11% BB // 2.5 HR/9
- Como relevista: 23% K // 4% BB // 0.17 HR/9
Eso es bastante drástico: Una tasa de ponches el doble de alta viniendo desde el bullpen; una tasa de bases por bolas reducida casi en dos tercios; un solo jonrón permitido en 52.2 episodios como relevista, en comparación con 10 bambinazos concedidos en apenas 35.2 tramos como abridor.
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Cambios de esa magnitud no son “suerte” ni “casualidad”, por supuesto, porque no pueden serlo. Pero tampoco hay una prueba irrefutable evidente aquí, en términos de las métricas de sus pitcheos.
¿Está lanzando más duro? Un poco: 94.9 millas por hora como abridor, 95.5 mph como relevista.
¿Cambió su mezcla de pitcheos? ¿Algo? Una curva poco utilizada fue descartada; la recta cortada se ve menos y el cambio de velocidad se ve más.
¿Está siendo más agresivo en la zona de strike? La verdad, no. Una tasa idéntica del 47% de pitcheos en la zona en ambos roles.
¿Está encontrando su verdadero rol? Cuando se le preguntó recientemente si le gustaba relevar, la respuesta de Bello fue, “Está funcionando”.
Si nada de eso suena trascendental, estaríamos de acuerdo. Incluso algo como la métrica Stuff+, que intenta mostrar qué tan venenoso un repertorio es (basado en un modelo que funciona a partir del punto de soltar la bola, velocidad, movimiento, localización) no ve mucho aquí. El sinker es casi idéntico. El sweeper califica un poco peor. La recta cortada y el cambio son ligeramente mejores. Todo se reduce a un Stuff+ idéntico.
Sin embargo, obviamente: Algo ha cambiado.
Una cosa que se nota -- aunque también es confusa en sí misma -- es el ángulo de su brazo, o si lo prefieres, qué tan alto es su punto de soltar la bola verticalmente. Después de años en el rango de los 31°, que es más bajo que el promedio de 37° de las Grandes Ligas, se disparó por encima de los 40° a principios de este año, incluso llegando a los 50 con algunos pitcheos. Lanzar desde un ángulo más alto no es inherentemente bueno ni malo, pero es diferente, y lo distinto es lo que estamos buscando en este momento.
Es difícil ignorar el gráfico del ángulo de su brazo, que lo muestra pasando de ser bastante alto, a volver a bajar cerca de donde estaba, y luego volver a subir...
... y cómo eso refleja la forma de su gráfico de swings en blanco, y ésa sería una narrativa ordenada...
excepto que el punto central aquí es cuán deficiente fue a principios de año, por lo que es difícil pensar que sea eso, aparte de que tal vez esto pueda apuntar a algunos problemas mecánicos relacionados, pero separados.
Más importante incluso, quizás, es algo que dice un subconjunto del modelo Stuff+. No es que su repertorio sea particularmente más venenoso y no es que lo esté lanzando más en la zona, sino que podría ser que las localizaciones específicas que está alcanzando son más fuertes. Eso es lo que intenta expresar “Location+” (Localización+), en que 100 es el promedio, y Bello pasó de estar levemente por debajo del promedio a excelente.
- Como abridor: 98
- Como relevista: 114
Eso abarcará un montón de pequeñas cosas, como:
- Como abridor, su recta de cuatro costuras estaba en las áreas no competitivas en lo alto sobre el plato el 50% de las veces; como relevista, eso es sólo el 31%. Esos pitcheos más altos indujeron pocos swings fuera de la zona y permitieron a los bateadores descartar el lanzamiento por completo.
- Como abridor, la recta cortada de Bello golpeaba los bordes de la zona contra los zurdos el 37% de las veces; como relevista, es el 47%. El porcentaje de slugging en contra se ha reducido a más de la mitad de la enorme marca de 1.231 que había permitido como abridor.
Se puede tener esa idea al observar las localizaciones verticales de sus pitcheos contra los zurdos: a principios de año, no estaba combinando sus dos rectas principales en absoluto, lo que facilitaba su diferenciación. Ahora, la recta de cuatro costuras y el sinker están llegando mucho más cerca el uno del otro.
Todas ésas son cosas pequeñas, pero pueden ser significativas. Sin embargo, ¿es eso simplemente un cambio que se iba a hacer después de ser bajado a liga menor, en lugar de estar específicamente relacionado con su rol?
Finalmente, llegamos al ‘elefante en la habitación’. Se ha hablado mucho de los problemas en la primera entrada que tuvo Bello como abridor, en la que permitió el sexto OPS más alto en el primer inning de cualquier abridor en los últimos 30 años. Tal vez, entonces, sea tan simple como eliminar la primera entrada, dándole tiempo para prepararse mejor detrás de un ‘opener’.
Pero tampoco es claramente eso, porque nunca fue sólo eso. En la cuarta y quinta entradas de los juegos que abrió, permitió un porcentaje de slugging de .761, y si bien ésa no es la marca de .837 (¡!) que concedió en el primer acto, tampoco es buena. (Ese .761 es en realidad el segundo más alto de cualquier abridor en el cuarto y quinto episodios este año. El único serpentinero con una peor marca, Simeon Woods Richardson, ha sido designado para asignación tanto por Minnesota como por Toronto esta temporada).
No se trata de no tener que enfrentar a los bateadores más veces como relevista, porque si bien Bello fue bateado con fuerza en su tercera vez enfrentando el orden al bate como abridor (OPS de 1.149), fue casi tan malo la primera vez (OPS de 1.173).
Quizás de verdad haya algo ahí, y posiblemente Bello se beneficie de no iniciar contra la parte alta de la alineación, o de tener unos minutos adicionales para ponerse en marcha antes de tener que entrar. Sin embargo, si eso fuera cierto, podríamos haberlo visto en las cuatro temporadas anteriores, y en su mayoría no había sido así: Bello había permitido un OPS de .790 en la primera entrada como abridor anteriormente, y un OPS de .717 en todos los demás innings. Si bien eso es obviamente un poco peor, también es una diferencia levemente peor que la del abridor promedio, a quien también le va peor en el primer tramo porque los mejores bateadores están agrupados allí.
La verdad, como de costumbre, está en un punto intermedio. En términos de verdadero talento, Bello no es un abridor de efectividad de 10.00, ni es un relevista de efectividad mejor de 1.00. Tal vez los cambios que ha hecho en el relevo también habrían llegado como abridor, y probablemente tenga la oportunidad de ser abridor nuevamente en el futuro. Aunque tal vez no este año.
En un año de montaña rusa que muy pocos equipos han tenido, Bello también está teniendo un año como casi nadie ha conseguido.