Cada octubre, algún relevista se apodera de la postemporada.
No siempre es el nombre más brillante o la gran estrella – aunque puede serlo – pero a veces, un brazo menos conocido o incluso salido aparentemente de la nada se enciende exactamente en el momento adecuado y en los juegos precisos, terminando por empujar a su equipo a un éxito mucho mayor del que hubieras pensado. (Considera esto como la versión de relevo de Ernie Clement, un bateador decente pero por debajo del promedio que pasó un mes el año pasado bateando como Ted Williams).
Al observar la Probabilidad de Victoria Añadida (WPA, por sus siglas en inglés) en los playoffs recientes – una métrica útil aquí porque toma en cuenta la situación y el contexto del juego en términos de marcador, outs y corredores en base – puedes ver quiénes fueron los relevistas de mayor impacto en las últimas postemporadas.
- 2025: Will Vest (DET), Eric Lauer (TOR), Roki Sasaki (LAD)
- 2024: Luke Weaver (NYY), Lucas Erceg (KC), Alex Vesia (LAD)
- 2023: Kevin Ginkel (AZ), Josh Sborz (TEX), Ryan Pressly (HOU)
- 2022: Pressly (HOU), Emmanuel Clase (CLE), Bryan Abreu (HOU)
- 2021: Tyler Matzek (ATL), Will Smith (ATL), Garrett Whitlock (BOS)
Es un grupo algo curioso, ¿verdad? Ginkel y Sborz no eran muy conocidos antes del 2023, y no han aportado tanto desde entonces, pero los D-backs y los Rangers no se habrían topado en la Serie Mundial sin sus contribuciones. Sasaki y Sborz llegaron a sus respectivas postemporadas con efectividades por encima de 4.40; Lauer es un lanzador versátil que ha pasado por varios equipos; sólo el dominicano Clase y Pressly alcanzaron el nivel de lo que uno consideraría un relevista estelar.
No hay un hilo conductor entre ellos, mezcla de pitcheos, ni siquiera de velocidad. Es bastante aleatorio, y ese es un poco el punto aquí. En una postemporada de un mes que se juega bajo circunstancias diferentes a las de la campaña regular, en cuanto a días libres y la agresividad de los managers, realmente puede ser cualquiera quien dé un paso al frente durante las mejores semanas de su carrera para marcar una verdadera diferencia en octubre.
Entonces: ¿Quién podría ser ese “cualquiera” en el 2026?
Obviamente hay algo de arte además de ciencia en esto, porque ni siquiera el mejor relevista del mundo puede hacer que su equipo anote carreras o reciba ventajas para proteger. (Es por eso que Mason Miller no calificó muy alto el año pasado: fue tan dominante como puede ser un lanzador, pero enfrentó a sólo nueve bateadores mientras los Padres perdían en la Serie Divisional). También estamos viendo una Liga Americana bastante enredada donde no está del todo claro quién clasificará a la postemporada.
Dicho todo esto – y dejando a un lado a las estrellas como Miller, Josh Hader y Louis Varland – ¿quién podría ser ese próximo Ginkel? Estos son los que nos gustan.
Jordan Hicks, LD, Medias Blancas
Hicks, tal vez, ha sido “demasiado famoso” para este ejercicio en el pasado, pero ahora está en su cuarto equipo en las últimas cuatro temporadas, con una efectividad exacta de 5.00 desde el 2024 – un buen recordatorio de que en el mundo del béisbol del 2026, incluso “lanzar extremadamente duro” no es garantía de éxito. Hicks se perdió gran parte del año pasado con molestias en el hombro y no fue terriblemente efectivo (EFE de 6.95) cuando estuvo disponible para los Gigantes y Medias Rojas. Tenía efectividad de 5.60 para los Medias Blancas cuando se lesionó el dorsal ancho a mediados de mayo de este año.
No suena muy bien, ¿cierto? Hicks se perdió un mes, pero desde que regresó en junio, ha sido uno de los mejores relevistas del béisbol. No es una exageración; desde que volvió el 21 de junio, tiene una tasa de ponches del 39%. Eso no sólo es una mejora enorme respecto a su tasa del 17% antes de la lesión, sino que es la sexta mejor de cualquier relevista en ese lapso. ¿Qué cambió? Su mezcla de pitcheos, un poco, ya que pasó de depender principalmente del sinker/sweeper a volver a incorporar una recta de cuatro costuras que todavía promedia 99 mph, haciéndolo menos predecible.
Pero también es simplemente la forma en que lanza la pelota. Como analizó Jared Greenspan de MLB.com en agosto, Hicks cambió notablemente el ángulo de su brazo mientras estuvo fuera, lo que ayudó a añadir cinco pulgadas de quiebre inducido a esa recta de cuatro costuras. Hicks siempre lanzó duro, y todavía lo hace. Ahora, por primera vez en años, también está sacando outs.
(El hecho de que también podríamos haber incluido a Hagen Smith o Bryan Hudson aquí, junto con Grant Taylor, te dice un poco sobre lo bueno que ha sido este bullpen de los Medias Blancas).
Erik Miller, LZ, Medias Rojas
Miller, compañero de Hicks en San Francisco en 2024-25, se vio en movimiento en la Fecha Límite en uno de los cambios de bajo perfil más interesantes, pasando a Boston a cambio del exprospecto Marcelo Mayer. Desde principios de junio, la tasa de ponches de Miller del 39% es la cuarta mejor en la misma lista en la que estaba Hicks, con el no emparentado Mason Miller todavía en la cima.
Eso abarca el final de su etapa como Gigante, así que no es como si simplemente se hubiera vuelto bueno con Boston. Dicho esto, ha habido cambios significativos desde el canje, con Miller abandonando su recta de cuatro costuras y su cambio de velocidad para usar exclusivamente sinker/slider. (Sí, lo opuesto a lo que hizo Hicks. No todos los lanzadores triunfan de la misma manera). Los efectos han sido notables, con la tasa de ponches saltando de un sólido 32% a un élite 40%, y la efectividad cayendo de 2.76 a 1.23.
Hay riesgo aquí, ya que su tasa de bases por bolas sigue siendo insosteniblemente alta, siempre una preocupación en los playoffs. Pero de todos modos aceptarás a un zurdo ponchando al 40% de los bateadores -- y limitando los batazos fuertes mejor que cualquier otro lanzador en el juego -- todos los días.
Brandyn García, LZ, D-backs
Será muy difícil tanto para Arizona como para San Diego clasificar a los playoffs, pero cierran la campaña con una serie de tres juegos en el Petco Park que podría decidir un boleto de Comodín, así que consideremos que “los playoffs están comenzando temprano”, porque en un sentido muy real para estos equipos, así es. Principalmente, queríamos la oportunidad de hablar de García, quien fue adquirido el verano pasado de Seattle en el cambio por Josh Naylor. García registró una olvidable efectividad de 5.84 en una docena de juegos después del canje, y luego no logró hacer el roster del Día Inaugural en el 2026.
Convocado el 1ro de mayo, García abandonó el cambio y el slider del año pasado a favor de un ajuste que se ve tan a menudo en el pitcheo en estos días que casi se ha convertido en un meme: Aprendió una recta cortada (cutter) para acompañar el sinker de 97 mph y el sweeper de 88 mph. El nuevo cutter es 5 mph más rápido que el antiguo slider, y se combina mucho mejor con el sinker. ¿El resultado final? Efectividad de 2.03, tasa de ponches del 32% y un rol como uno de los relevistas de mayor apremio en el bullpen de Arizona.
Didier Fuentes, LD, Bravos
El colombiano Fuentes era un prospecto muy bien conceptuado cuando subió el año pasado, apenas días después de cumplir 20 años, y no pudo haberle ido mucho peor: en cuatro aperturas, permitió efectividad de 13.85. Es una de las efectividades más altas en una sola temporada en la historia, entre aquellos que registraron un número similar de aperturas y entradas. Luego de una excelente primavera, Fuentes recibió una apertura ocasional en abril, durante la cual permitió cuatro carreras en la primera entrada.
No ha vuelto a aparecer en la rotación desde entonces, y no es difícil entender por qué. Desde que pasó de tiempo completo al bullpen después de aquella única apertura en abril, Fuentes ha registrado efectividad de 1.79 en 60 innings, trabajando con frecuencia más de una entrada por presentación, y ha aumentado notablemente su tasa de ponches en la segunda mitad, del 28% al 36%. Dada la realidad del béisbol actual, un relevista que lanza a 97 mph es más algo “esperado” que algo “sobresaliente”, pero combinando eso con un punto de salida relativamente bajo y un nuevo slider de giro giroscópico que reemplazó su antiguo sweeper, Fuentes básicamente ha completado una temporada entera lanzando a nivel élite como relevista. Sigue siendo el pitcher más joven en un roster de Grandes Ligas, más de un año después de su debut.
Bradgley Rodríguez, Padres
Justo lo que necesitaban los Padres: otro relevista que lanza fuego. Ya conocen a Miller, y deberían conocer al cubano Adrián Morejón, quien fue convocado al Juego de Estrellas la temporada pasada. Pero es fácil perder de vista un nombre nuevo en el mejor bullpen del béisbol: Rodríguez. (Literalmente, un “nombre nuevo”, ya que Bradgley, pronunciado BRAD-glay, es el único Bradgley registrado en la historia del béisbol). A grandes rasgos, uno simplemente podría mirar su efectividad de 2.38, notar que está entre las cinco mejores de los novatos este año y seguir adelante, satisfecho.
Pero hay más en esta historia, empezando por el hecho de que el joven venezolano de 22 años, cuya recta promedia 98.2 mph, en realidad no utiliza ese lanzamiento como su pitcheo principal. En cambio, es uno de los poquísimos lanzadores que utiliza su cambio más del 40% de las veces, y si vas a hacer eso, más vale que sea bueno. (Bryan Baker, convocado al Juego de Estrellas del 2026, y Devin Williams, el rey del Airbender, son dos de los únicos otros tres que lo hacen).
Y, por supuesto, es muy bueno. Los bateadores apenas le conectan para promedio de .134 y ha acumulado un valor de +12 carreras, lo que lo convierte en el cuarto mejor cambio de la temporada. Rodríguez es bueno, aunque no extraordinario, haciendo abanicar a los bateadores. En cambio, permite algunos de los contactos más débiles contra cualquier pitcher en el juego. De nuevo, justo lo que necesitaban los Padres.
DL Hall, LZ, Cerveceros
¿Es Hall, una selección de primera ronda del Draft del 2017 y una pieza central del cambio de Corbin Burnes, “demasiado famoso”? Dada su efectividad de 4.32 de por vida al comenzar la temporada y el hecho de que nunca había lanzado 50 innings en una campaña debido a varias lesiones, vamos a incluirlo. Hall volvió a lesionarse, perdiéndose casi dos meses debido a un tirón en el pectoral, pero cuando ha estado saludable ha estado fantástico, con efectividad de 2.04 y aumentando su tasa de ponches del 17% del año pasado al 27% este año.
No es tan difícil ver qué ha cambiado.

No es que su recta de cuatro costuras del año pasado fuera necesariamente un mal pitcheo, pero sin un movimiento particularmente llamativo o fuera de lo común, dependía mucho de la velocidad, algo que comenzó a funcionar un poco menos a medida que ésta empezó a disminuir. La sinker, con un movimiento más interesante e impredecible, ha funcionado mucho mejor.
Daniel Espino, LD, Guardianes
Sin importar si eres aficionado de Cleveland o no, simplemente como fanático del béisbol debería darte alegría ver a Espino lanzando, y haciéndolo bien, después de las aparentemente interminables lesiones en el hombro que frenaron su carrera. Espino debutó en el sistema de Cleveland en el 2019, pero lanzó apenas 134.2 entradas durante las siguientes siete temporadas, perdiéndose por completo el 2023 y el 2024, antes de trabajar apenas 0.2 innings en Triple-A en el 2025.
Finalmente lo suficientemente saludable como para contribuir, el panameño hizo su esperado debut en la Gran Carpa en junio, y aunque desde entonces ha subido y bajado de las Mayores, también registra una tasa de ponches del 40%, aunque, hay que admitirlo, en apenas una docena de entradas, mientras promedia 98.8 mph con su recta. Ha lanzado cinco veces en septiembre, ponchando a nueve sin conceder un solo boleto, y aunque no hay duda de que las muestras son pequeñas, el problema aquí siempre ha sido la salud, no su repertorio.
Consideren esto: Entre los lanzadores que han provocado al menos 70 swings contra su recta de cuatro costuras, la tasa de swings en blanco de Espino es la segunda mejor, en una lista en la que Morejón, el dominicano Jhoan Durán, Jacob Misiorowski y Mason Miller aparecen inmediatamente después de él. Es difícil que eso sea producto de la casualidad, incluso en apenas unas cuantas presentaciones.
Edgardo Henríquez, LD, Dodgers
Originalmente, Henríquez no habría sido el último nombre de esta lista. Quizás habría sido el primero, de no ser por el dolor en la parte baja de la espalda que lo envió a la lista de lesionados de 15 días el lunes, poniendo en duda su disponibilidad para la postemporada. Su temporada regular ya terminó. Pero está aquí porque los Dodgers todavía no lo han descartado para octubre y porque ha sido así de bueno.
El venezolano de 24 años ha alcanzado las 100 mph más veces este año que cualquier otro lanzador aparte de Jacob Misiorowski y Mason Miller, y aunque eso no se ha traducido en una tasa de ponches de élite, su 29% está por encima del promedio, pero muchos otros lo superan, sí ha resultado en una capacidad verdaderamente élite para limitar la calidad del contacto. Sólo un pitcher, Tyler Rogers, es mejor evitando el contacto de calidad, lo que significa que ningún lanzador que tira por encima del brazo lo hace mejor que Henríquez. Eso se manifiesta de una manera bastante evidente: Henríquez ha permitido apenas un jonrón en toda la temporada, e incluso eso viene con una salvedad, porque ocurrió en el Coors Field.
No es que Los Ángeles no pueda o no vaya a trasladar al bullpen a abridores que tenga de más; los vimos hacer precisamente eso con Sasaki el año pasado. Pero Henríquez, poco conocido en el mundo del béisbol en general, representaría una baja enorme si no está disponible o se encuentra limitado. Recuerden: pese a toda la potencia que tienen en el montículo, fue Will Klein quien realizó algunas de las actuaciones más importantes para los Dodgers en la Serie Mundial del 2025.
