¿Preocupados los Dodgers por la velocidad de Díaz? Para nada. Esta es la razón
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LOS ÁNGELES -- Los Dodgers han elogiado la forma en que el puertorriqueño Edwin Díaz ha anclado la parte trasera del bullpen, pero su cerrador tropezó por primera vez con su nuevo equipo la noche del viernes.
Díaz no pudo mantener una ventaja de tres carreras, desperdiciando su primer salvamento con el uniforme de los Dodgers antes de que Max Muncy dejara en el terreno a los Rangers con su tercer jonrón del juego, rescatando a su taponero en una victoria 8-7 para abrir la serie. Sin embargo, una tendencia potencialmente preocupante continuó: la velocidad de Díaz estuvo baja.
Al llegar al viernes, Díaz había convertido cuatro rescates en cinco oportunidades, permitiendo una carrera limpia cuando lanzó en una inusual noche lluviosa en el Dodger Stadium el 31 de marzo. Incluso entonces, no estaba lanzando tan fuerte como lo hizo la campaña pasada. Díaz ha promediado 95.8 millas por hora con su recta este año, por debajo de las 97.2 mph del año pasado.
"La velocidad bajó. Creo su slider no terminó por completo", explicó el manager Dave Roberts. "No sé qué hubo detrás de eso, pero hay algo ahí, porque ambos pitcheos estuvieron bajos esta noche".
La salida de Díaz comenzó con lo que inicialmente era un ponche cantado sobre Joc Pederson, quien desafió con éxito el tercer strike cantado usando el sistema de bolas y strikes automatizado (ABS). Pederson conectó un sencillo, y Evan Carter lo siguió castigando una recta de cuatro costuras que se le metió en las manos, enviándola a las gradas entre el jardín derecho y central, fuera del alcance del salto de Kyle Tucker.
Después de eso, Díaz retiró a sus siguientes dos bateadores antes de dejar un slider en el primer pitcheo sobre el medio del plato ante el noveno bate Josh Jung, quien pegó un sencillo. Eso le dio la vuelta a la alineación, y después de caminar intencionalmente a Brandon Nimmo, Díaz permitió la carrera del empate con un sencillo productor del dominicano Ezequiel Durán.
Díaz salió de la parte alta del noveno episodio ponchando a Corey Seager, quien había conectado un bambinazo de tres carreras ante Tyler Glasnow más temprano en el encuentro.
Para el boricua, fue apenas la sexta vez en su carrera que promedia 95.5 mph o menos con su recta de cuatro costuras en un juego (mínimo de cinco pitcheos). Cinco de esas seis ocasiones ocurrieron en marzo o abril, lo cual es parte de la razón por la que los Dodgers no están demasiado preocupados por la velocidad de su cerrador.
"Estaba hablando con algunos de los [coaches de pitcheo], y dicen que, normalmente, eso es lo que él hace", comentó Roberts. "Comienza un poco más lento y luego la velocidad empieza a subir. Así que no es motivo de mucha preocupación".
Los datos respaldan eso. Desde el 2024 -- cuando regresó a la acción de Grandes Ligas tras una ausencia de un año por cirugía en la rodilla derecha -- la velocidad promedio de la recta de Díaz ha estado en su punto más bajo en marzo/abril (96.4 mph). En los cinco meses siguientes, su bola rápida ha subido a 97 mph.
La menor velocidad de la recta temprano en la temporada ciertamente no le ha impedido a Díaz ser uno de los cerradores más dominantes del béisbol. Del 2024 al 2025, dejó efectividad de 2.48 con 48 salvamentos en 116 presentaciones.
Su historial le da a los Dodgers varias razones para no reaccionar exageradamente a un salvamento desperdiciado tan temprano del relevista, al que firmaron por un contrato de tres años y US$69 millones durante el receso de campaña pasado. Y quizás nadie entiende eso mejor que el héroe del viernes por la noche, quien llegó a la jornada con un inicio lento y la terminó encendido.
"Es béisbol. Pasa. Todos hemos estado ahí", dijo Muncy. "Sabemos que Edwin va a tener más de 50 salvamentos para nosotros este año".