Tras rumores de una sacudida en Mets, Mendoza no está preocupado por su puesto
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NUEVA YORK -- No hay dos situaciones de manager idénticas, por lo que sería injusto comparar la situación de Carlos Mendoza con la de Alex Cora, a quien los Medias Rojas despidieron durante el fin de semana, ni con la de cualquier otra persona en Granes Ligas cuyo puesto pueda estar en riesgo.
Justo o no, estas preguntas surgen de manera natural cuando un equipo con expectativas tan altas como los Mets pierde 15 de 17 juegos en una etapa tan temprana.
“Lo único que me preocupa es que tengo que hacer que los muchachos reaccionen”, dijo Mendoza el domingo después de que sus Mets fueran barridos en una doble cartelera por los Rockies. “Lo entiendo. Lo entiendo. O sea, apesta. Y sé que las preguntas van a seguir surgiendo. Pero mi trabajo es encontrar la manera de sacar a esos muchachos del bache. Ese es el punto clave”.
Varios directivos del equipo no respondieron el domingo a consultas sobre la situación laboral de Mendoza. Dado cómo han jugado los Mets, estarían en todo su derecho de aprovechar el día libre del lunes para considerarlo.
Sin embargo, dentro de las paredes del Citi Field, muchos directivos y jugadores han defendido de manera constante a su capataz. Sí, los Mets han perdido con frecuencia bajo su dirección. Sí, se quedaron fuera de los playoffs el año pasado a pesar de contar con una de las nóminas más altas en la historia de Major League Baseball. Sí, parecen encaminados a un destino similar este año.
Más allá de las típicas decisiones cuestionadas en el juego que recibe cualquier manager, ¿cuáles son exactamente los pecados de Mendoza? ¿Es su culpa que Bo Bichette esté en un bajón al inicio de su primer año en Nueva York? ¿Es culpa de Mendoza que Juan Soto y Francisco Lindor apenas hayan jugado siete partidos completos juntos? ¿Es su culpa que nadie en la parte final de la rotación de los Mets haya demostrado ser confiable? ¿Es su culpa que toda la ofensiva, fuera de Soto, haya tenido dificultades?
¿Es culpa de Mendoza que el roster, armado por el presidente de operaciones de béisbol David Stearns, no haya funcionado?
“Estamos más preocupados por nuestro trabajo”, dijo Soto. “Como jugadores, tenemos que rendir. Definitivamente, esto no es culpa de Mendy ni de David. Ellos armaron un gran equipo, y nosotros somos los que tenemos que salir ahí y rendir al final del día. No creo que haya hecho nada mal. Creo que ha hecho un gran trabajo como dirigente. Ha movido las piezas y las ha colocado en el lugar correcto. Nosotros no hemos respondido. No es su culpa en absoluto”.
De hecho, los Mets han movido tanto su roster como su alineación en el inicio de la campaña. Han hecho cambios en el bullpen y en la rotación. Nada de eso ha hecho diferencia, y en este punto el equipo no cuenta con un jugador tipo chispa evidente al que puedan subir desde Ligas Menores. Además, los cambios de impacto casi nunca ocurren en esta etapa de la temporada.
Así que los Mets tienen dos opciones. Pueden mantenerse con Mendoza, la elección directa de Stearns como manager, a quien se dice que aprecia y respeta genuinamente, y esperar a que las cosas mejoren, o pueden despedirlo y esperar que un reemplazo interino lo haga mejor.
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Pero, ¿qué haría diferente exactamente un piloto interino?
Consultado antes de la doble cartelera del domingo sobre la salida de Cora en Boston, Mendoza dijo que considera a Cora uno de los mejores pilotos en la Gran Carpa, pero reconoció: “Oye, es un negocio, ¿no?”
Mendoza sabe que el destino de Cora es uno que también podría tocarle. Pero hasta que eso ocurra, todo lo que puede hacer es seguir trabajando para mejorar a los Mets.
“Ves videos, hablas individualmente con los jugadores, los apoyas, los motivas, los retas”, externó Mendoza. “Hay mucho que pasa detrás de escena como mánager, tienes que mantenerte positivo, por supuesto. Se trata de encontrar la manera de que los muchachos reaccionen”.