Johan, de las mejores presentaciones de MIN

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MINNEAPOLIS – Es bastante sencillo elegir la mejor exhibición de pitcheo en un juego por parte de un lanzador en la historia del equipo de Minnesota cuando uno de esos esfuerzos fue lo que decidió una Serie Mundial a tu favor y sigue siendo una de las grandes gestas en la historia reciente del deporte.

No hay pocos candidatos para los otros puestos, bien sea porque envuelven récords de ponches, juegos sin hit ni carrera o joyas de distintas épocas del equipo, desde los tiempos del Metropolitan Stadium hasta las caras más reconocibles del juego moderno.

Sin más preámbulos, aquí los dejamos con las cinco mejores actuaciones de pitcheo en un juego en la historia de los Mellizos.

1) Jack Morris: 27 de octubre de 1991 vs. los Bravos (Juego 7 de la Serie Mundial)

Es la situación con la que tantos niños beisbolistas sueñan mientras juegan en el patio de su casa: Juego 7 de la Serie Mundial, el título en juego, la pelota en tus manos. Tomando en cuenta el hecho de que Morris, nativo de St. Paul, estaba lanzando frente a su gente en el Metrodome, es un cuento de hadas. Morris no desaprovechó el momento y lanzó un partido para la historia.

Atlanta tuvo corredores en segunda en las segunda, tercera y cuarta entradas. Mark Lemke llegó a la tercera en el quinto episodio. En el dramático octavo capítulo, una viveza de los jugadores del cuadro de los Mellizos mantuvo a Lonnie Smith en la antesala y un improbable doble-play 3-2-3 acabó con la amenaza. Morris se dobló, pero jamás se quebró. Tras lanzar nueve actos en blanco en un encuentro 0-0, Morris tenía 118 lanzamientos en su cuenta y según cuenta la historia, el veterano le dijo una sola y convincente frase en el dugout al manager Tom Kelly, quien quería reemplazarlo con el cerrador Rick Aguilera. Pero el piloto terminó cediendo. Tras sacar el cero en el décimo con apenas ocho lanzamientos para mantener el empate, Morris finalmente fue apoyado con una carrera de Minnesota, traída por Gene Larkin, y los Mellizos y Morris se llevaron la titánica victoria.

2) Johan Santana: 19 de agosto del 2007 vs. los Rangers

Rápidamente quedó claro que el venezolano Santana tenía algo especial en progreso cuando ponchó a cinco bateadores seguidos en los primeros dos innings, gracias principalmente a su indescifrable cambio. Siguió la faena con dos ponches por acto en la tercera, la cuarta y la quinta entradas, dándole 11 hasta ese punto. Cada vez se veía más que algo mágico estaba pasando en el Metrodome.

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Nadie se embasó hasta que el dominicano Sammy Sosa conectó un sencillo en el quinto y un doble de Sosa en el séptimo fue el único otro corredor que permitió Santana. Más allá de eso, “El Gocho” estuvo intocable en la séptima y la octava entradas. Brad Wilkerson, Michael Young y Marlon Byrd cayeron por la vía del ponche en la séptima y con el Metrodome de pie en la octava, Santana guillotinó a Gerald Laird, al dominicano Nelson Cruz y a Jarrod Saltalamacchia en orden para finalizar su salida de 112 pitcheos, cero bases por bolas y 17 ponches, un récord aún vigente en la franquicia.

3) Eric Milton: 11 de septiembre de 1999 vs. los Angelinos

Ha habido cinco juegos sin hit ni carrera en la historia de los Mellizos, pero no todos son iguales. Tres de ellos tuvieron su buena cuota de descontrol, pues el dominicano Francisco Liriano, Dean Chance y Scott Erickson se combinaron para dar 15 boletos entres sus gestas. Con eso en mente, el no-hitter de Milton sobresale del resto por sus 13 ponches y apenas dos bases por bolas. El zurdo dio un boleto en el primero y otro en el tercero, antes de retirar a los últimos 18 bateadores que enfrentó, pasando a Jeff DaVanon con una recta con su 122do lanzamiento para asegurar su lugar en la historia. Seis de sus ponches fueron entre el sexto y el noveno innings.

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4) Bert Blyleven: 27 de agosto de 1975 vs. los Cerveceros

No hay conteo oficial de pitcheos de este juego, pero se puede presumir con tranquilidad que la carga de trabajo de Blyleven en este encuentro completo de 11 entradas sería impensable en el béisbol de hoy en día. Con la pizarra 0-0 camino a extrainnings, el futuro miembro del Salón de la Fama se quedó en el cotejo, permitiendo sencillos en el noveno, 10mo y 11mo episodios, pero escapando siempre del peligro. El diestro finalmente recibió una carrera de apoyo en la parte alta del 11mo gracias a un sencillo impulsor del cubano Tony Oliva, y se las arregló para completar su gesta de 13 ponches, una base por bolas y seis hits permitidos.

5) Dave Boswell: 30 de julio de 1966 vs. los Orioles

Aquellos Orioles que fueron a visitar a los Mellizos en el Metropolitan Stadium – y terminarían ganando la Serie Mundial-- eran un equipazo, liderados por tres futuros miembros del Salón de la Fama en la parte alta de la alineación: El venezolano Luis Aparicio, Frank Robinson y Brooks Robinson. Pero aquel día, Boswell fue todavía mejor. El derecho le dio boleto a Aparicio para iniciar el juego, pero no permitió que nadie más se le embasara hasta el séptimo capítulo, cuando Russ Snyder dio el único hit de Baltimore en el partido. Boswell completó su juego con 11 ponches y una base por bolas.

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