Diez momentos inolvidables de la carrera de Jackie Robinson

15 de abril de 2024

Los logros de Jackie Robinson transcienden cualquier estadística, tanto que los números que acumuló –que son impresionantes—son opacados por su importancia como persona.

Sin embargo, brillar con los Dodgers de Brooklyn resultó ser necesario para Robinson. Su proeza le permitió no sólo derrumbar la barrera racial para los afroamericanos en Major League Baseball el 15 de abril de 1947, sino también para otros.

Aquí, 10 momentos simbólicos en la carrera de Robinson:

1. Conoce a “Mahatma”
28 de agosto, 1945

Ésta es la fecha inicial de la reunión entre Robinson y el presidente de los Dodgers, Branch Rickey. Rickey, apodado como “Mahatma”, puso a prueba a Robinson simulando situaciones complicadas que enfrentaría el joven de 26 años cuando fuera integrado a las Mayores. Tal y como fue citado en el libro “El Gran Experimento del Béisbol” de Jules Tygiel, Rickey hizo de “compañero hostil, rival agresivo, fan insultando y un trabajador de hotel obstinado”. Luego sucedió el ahora legendario intercambio, cuando Robinson le preguntó: “Sr. Rickey, ¿quiere a un jugador de béisbol que le tema a responder?”, a lo que Rickey contestó: “Quiero a un jugador que tenga las agallas para no responder”.

2. Un verdadero Día Inaugural
15 de abril, 1947

Robinson rompió oficialmente la barrera del color abriendo en la inicial por los Dodgers y enfrentando a los Bravos de Boston. Fue segundo en el orden al bate y se fue de 3-0 y anotó la carrera del empate luego de embasarse por un error en tiro en la séptima entrada. Brooklyn ganó por 5-3. Para el final de la temporada, Robinson era tan popular que en una encuesta realizada por Associated Press, fue nombrado el segundo hombre más admirado del país, sólo por detrás del artista Bing Crosby.

3. La mejor venganza
22 de abril, 1947

Durante gran parte del día, la mayoría de los Filis de Filadelfia, liderados por el manager Ben Chapman, desataron torrentes de insultos racistas hacia Robinson, quien tenía prohibido por Rickey decir ni una sola palabra como respuesta. Robinson respondió de la mejor manera: Pegó un sencillo en la octava entrada, se robó la segunda base y avanzó a la tercera por un error. Luego, anotó la carrera de la victoria tras un sencillo de Gene Hermanski.

4. Fue merecedor
27 de septiembre, 1947

La primera temporada de Robinson en las Mayores terminó este día siendo un éxito. En total, tuvo promedio ese año de .297, anotó 125 carreras, fue líder en bases robadas en la Liga Nacional con 29, ganó el galardón de Novato del Año (que llevaría su nombre a partir de 1987) y terminó quinto en la votación para Jugador Más Valioso.

5. Se une a la élite
2 de octubre, 1949

Robinson culminó su mejor temporada en esta fecha, con un promedio de bateo de .342 y 37 bases estafadas, complementando sus 112 carreras anotadas, 124 impulsadas y OPS de .924. Ganó el premio de Jugador Más Valioso de la Nacional, superando al astro de San Luis, Stan Musial.

6. Buen guante
1948-52

Robinson fue un atleta versátil y demostró sus habilidades en la inicial y la intermedia, al igual que en el jardín izquierdo, aunque su mejor posición fue la segunda base. Lideró la Liga Nacional en doble-matanzas convertidas por un intermedista entre 1949 y 1952. Encabezó a los intermedistas en porcentaje de fildeo en 1948, 1950 y 1951. En cuanto a números más modernos, fue el tercer mejor segunda base en factor de alcance en 1948, 1951 y 1952.

7. Prolongando la temporada
30 de septiembre, 1951

Después de desperdiciar una ventaja de 13 juegos en la tabla de posiciones de la Liga Nacional, los Dodgers iniciaron la última jornada de la temporada regular necesitando una victoria en Filadelfia para mantenerse en disputa con los Gigantes de Nueva York y obligar una serie al mejor de tres en la postemporada. Robinson se lució dando un triple remolcador en la quinta entrada, despertando una ofensiva de los Dodgers que terminó remontando un déficit de cuatro carreras. Defendiendo la segunda base, preservó un empate a ocho en la 12ma entrada cuando se lanzó para capturar una línea conectada por Eddie Waitkus que hubiese impulsado la carrera de la victoria. Luego, con dos outs en la 14ta, Robinson rompió el empate con un cuadrangular ante Robin Roberts. La victoria de los Dodgers selló una fatídica cita ante Bobby Thompson y los Gigantes tres días después.

8. Demostración de poder
17 de junio, 1954

Aunque Robinson nunca llegó a la marca de 20 jonrones en una temporada, los lanzadores que subestimaron su fuerza lo hicieron a riesgo propio. En esta tarde en el Ebbets Field de Brooklyn, Robinson dio un par de bambinazos en la derrota de Brooklyn por 6-4 ante los Bravos de Milwaukee

9. Una amenaza en las bases
18 de septiembre, 1955

El robo del plato de Robinson en la octava entrada del Juego 1 de la Serie Mundial en el Yankee Stadium fue el sello de sus habilidades en las bases. Promedió 23 estafadas por temporada en una era en la que no se veía con buenos ojos la ejecución de esa práctica. Incluso en sus últimas dos campañas, cuando sus habilidades comenzaron a disminuir, salió exitoso en 24 de 32 intentos. Se robó el plato en 19 ocasiones – todos siendo robos directos, sin la necesidad de una amenaza de doble-estafa. Para los afortunados que pudieron verlo, las imágenes de Robinson bailando entre las bases, corriendo a cubrir la inicial o evitando la amenaza de un rival que buscaba romper una doble-matanza son indelebles.

10. Luchando hasta el final
15 de octubre, 1972

Hablando en el Riverfront Stadium de Cincinnati, antes del Juego 2 de la Serie Mundial y un cuarto de siglo después de su debut en las Mayores, Robinson abogó para que los managers afroamericanos recibieran más oportunidades. “Estoy extremadamente orgulloso y complacido de estar aquí esta tarde”, dijo Robinson, quien falleció nueve días después. “Pero debo admitir que voy a estar mucho más complacido y orgulloso cuando voltee hacia la línea de la tercera base y vea a un afroamericano dirigiendo el béisbol”.

Antes de la temporada de 1975, los Indios de Cleveland tumbaron esa barrera y contrataron a Frank Robinson como el primer timonel afroamericano.