¿Y si MLB disputara menos juegos, pero les sacara mayor provecho?
This browser does not support the video element.
Imaginen la escena: En cada liga, dos equipos han sobrevivido a la Ronda del Comodín y esperan en sus respectivos clubes o en una sala de conferencias de un hotel para conocer cuál de ellos será elegido por el equipo con el mejor récord para enfrentarlo en una Serie Divisional al mejor de siete juegos.
Quizás podría haber un programa en vivo para revelar las elecciones. Las cámaras captarían el humor, la angustia y el desaire capaz de avivar una rivalidad que supondría ser el equipo elegido.
Podría ser la versión del béisbol del programa de selección del March Madness, otro espectáculo competitivo construido alrededor de la postemporada.
Y no es una fantasía.
Puede que Major League Baseball no tenga en mente un programa de selección exactamente así, pero la idea de permitir que los equipos con los mejores récords elijan a sus rivales de playoffs forma parte de la propuesta que MLB anunció en su más reciente presentación durante las negociaciones del convenio colectivo.
• MLB propone calendario de 154 juegos y novedades en el formato de playoffs
La idea de elegir al rival es parte de un paquete más amplio de cambios estructurales diseñados para hacer que el béisbol resulte más atractivo para los aficionados mediante un calendario mejor optimizado y más entretenido. Individualmente, las propuestas tienen sus méritos. En conjunto, podrían potenciarse unas a otras.
Según la propuesta, el tercer sembrado de cada liga elegiría entre el quinto y el sexto para enfrentarlo en la Ronda del Comodín. Después de esa ronda, el primer sembrado seleccionaría a su rival de la Serie Divisional entre los ganadores de los enfrentamientos de Comodines. Serían dos momentos de espectáculo competitivo.
Pero también crearía incentivos más allá de la posición en la clasificación, al intensificar las rivalidades y darles a los equipos otra razón para terminar más arriba en la tabla de posiciones.
MLB está impulsando algo que rara vez se ve en las negociaciones colectivas: cambios estructurales en lugar de ajustes graduales. Después de presentar propuestas sobre la agencia libre y un sistema de tope y mínimo salarial para abordar los desequilibrios competitivos que existen desde hace tiempo y que siguen aumentando, tanto dentro como fuera del terreno, la más reciente propuesta de la liga se centra principalmente en replantear el calendario de Grandes Ligas. MLB quiere construir uno mejor.
La propuesta del jueves incluyó reducir la temporada regular a 154 juegos, ampliar las Series Divisionales y distribuir mejor el calendario de la postemporada. También contempló un día de descanso semanal los lunes para la mayoría de los equipos y la creación de una nueva franja exclusiva de transmisiones televisivas nacionales.
Los cambios comenzarían en el 2029, coincidiendo con los nuevos acuerdos de derechos de transmisión nacionales que se están negociando. Todo el paquete está condicionado a la implementación de un sistema de tope y mínimo salarial.
El punto principal de la propuesta es reducir la temporada regular de 162 a 154 juegos, la misma cantidad de encuentros que se disputaba entre las temporadas de 1904 y 1960.
MLB y la Asociación de Jugadores de Major League Baseball (MLBPA) han pasado años agregando compromisos al calendario: más equipos en los playoffs, series más largas y formatos ampliados de postemporada. Sin embargo, el calendario no fue rediseñado para incorporar esas adiciones de manera óptima. El resultado es una programación cada vez más apretada.
Sí, una temporada de 154 juegos significaría menos béisbol de temporada regular en términos generales. La idea es redistribuir parte de esos encuentros hacia partidos de mayor valor para los aficionados: una Serie Divisional al mejor de siete juegos que les brinde a los mejores equipos más oportunidades de avanzar, combinada con una postemporada organizada de manera más escalonada y una nueva franja de televisión nacional.
El objetivo es cambiar cantidad por valor.
La temporada regular terminaría una semana antes. Cada equipo también disputaría cuatro dobles carteleras con boletos separados durante la campaña, una contra cada rival de su división. Además, un eventual Juego 7 de la Serie Mundial concluiría, como máximo, dos días después de lo que permite el sistema actual.
Eso representaría un mejor aprovechamiento del calendario de abril a octubre.
Ahora bien, existen costos reales.
Las cadenas de televisión locales perderían partidos para transmitir. Los aficionados tendrían ocho encuentros menos de temporada regular y los jugadores contarían con menos oportunidades para acumular estadísticas, aunque los parámetros para bonificaciones, opciones contractuales y otras disposiciones económicas se ajustarían proporcionalmente.
Los cambios en una negociación siempre implican concesiones. Pero también existen otros beneficios menos evidentes para todas las partes involucradas.
Una temporada de 154 juegos permitiría que MLB les otorgara a todos los equipos un día de descanso por semana, generalmente los lunes para la mayoría, lo que reduciría parte del desgaste físico de los jugadores. Aquellos que participaran en un encuentro la tarde del domingo no volverían a jugar hasta la noche del martes.
Aunque es difícil cuantificar lo que significaría ese descanso adicional, debería contribuir a mejorar el rendimiento de los jugadores y aportar beneficios para su salud.
También significaría, casi con toda seguridad, una menor rotación de peloteros en los rosters.
Entre 2022 y 2025, los equipos promediaron 1.45 asignaciones opcionales por semana cuando tenían un día de descanso, en comparación con 1.9 en las semanas sin descanso, lo que representa un 24% menos de movimientos de ese tipo. Las asignaciones opcionales consisten en enviar y subir jugadores del roster de 40 entre las Grandes Ligas y las Ligas Menores.
Los beneficios también incluirían más oportunidades de exposición nacional para el béisbol y sus estrellas.
Aunque la mayoría de los equipos descansaría los lunes, MLB programaría uno o dos encuentros ese día, creando una nueva franja exclusiva de transmisión que aumentaría la exposición nacional mediante partidos destacados. (El descanso de los lunes no se aplicaría durante los días feriados nacionales ni en los encuentros correspondientes a eventos especiales).