¿Rumbo a Cooperstown? Así mantiene Chapman su nivel élite a los 38 años

3:39 PM UTC

KANSAS CITY -- Un gigante en el montículo que mide seis pies y cuatro pulgadas (1.93 metros) y con un físico imponente, que parece estar compuesto de ladrillo en lugar de músculo, el cerrador de los Medias Rojas, el cubano Aroldis Chapman, ahora se encuentra en territorio de leyendas cuando se trata de los mejores relevistas de todos los tiempos.

Cuando selló una victoria por 3-1 sobre los Reales la noche del lunes, Chapman se ubicó en el décimo lugar en la lista de salvamentos de todos los tiempos con 378. Rápidamente sumó el número 379 el miércoles, coronando una barrida de tres compromisos propinada por los Medias Rojas a los Reales en el triunfo de Boston por 4-3.

“Estoy contento, estoy orgulloso de estar en ese selecto grupo”, expresó Chapman. “Creo que eso habla de la consistencia y el arduo trabajo que he puesto a lo largo de mi carrera”.

Eso es lo más reflexivo que se pondrá Chapman. Está demasiado enfocado en adueñarse del presente como para hablar de sus muchos logros.

Quizás eso llegue algún día.

A continuación, los cerradores que están por delante de él en la lista de rescates de todos los tiempos:

  • Mariano Rivera (652)
  • Trevor Hoffman (601)
  • Kenley Jansen (483)
  • Lee Smith (478)
  • Craig Kimbrel (440)
  • Francisco Rodríguez (437)
  • John Franco (424)
  • Billy Wagner (422)
  • Dennis Eckersley (390)

De los nueve por delante de Chapman, cinco (Rivera, Hoffman, Smith, Wagner y Eckersley) están en el Salón de la Fama.

¿Podría Chapman estar camino a Cooperstown?

“Me han hecho esa pregunta últimamente, mucho”, apuntó Chapman. “Al final del día, a todo jugador le gustaría estar en el Salón de la Fama. Al mismo tiempo, lo único que puedo controlar en este momento es salir y seguir jugando, seguir rindiendo todos los días, y poner los números. Y al final del día, veremos qué pasa”.

En un futuro cercano, habrá un hito aun más significativo para Chapman. Con 1,354 ponches, el oriundo de Holguín está a sólo 10 abanicados de superar a Hoyt Wilhelm para convertirse en el relevista con más ponches de por vida. Sí, es un poco gracioso que Chapman, quien estuvo a la vanguardia de la actual revolución de velocidad de MLB, ahora persiga a un lanzador de nudillos por la mayor cantidad de ponches en la carrera de un relevista que no fue abridor.

Chapman sonrió cuando se le comunicó eso, y agregó lo siguiente: “Como dije antes, será el resultado de la consistencia y el arduo trabajo que he puesto a lo largo de los años”.

Una grandeza consistente sería una mejor manera de decirlo.

Incluso en esta etapa supuestamente culminante de su carrera, Chapman está absolutamente intratable. Alcanzó el décimo lugar en salvamentos a la edad de 38 años y sin embargo, no muestra signos de bajar el ritmo.

De hecho, Chapman ha alcanzado un nivel excepcional gracias a una racha dominante que comenzó la campaña pasada.

Al convertir sus últimas 27 oportunidades de salvamento que datan del 26 de julio del 2025, lo ha hecho permitiendo un total de cero carreras y tres hits en 25 entradas.

Está empatado con el también cubano Raisel Iglesias de Atlanta con la racha activa de salvamentos más larga de Grandes Ligas. ¿Los únicos dos taponeros en la historia de los Medias Rojas que han tenido cadenas de salvamentos más largas que la que tiene Chapman actualmente? Tom Gordon (54 seguidos entre 1998 y 1999) y Koji Uehara (31 consecutivos entre el 2013 y el 2014).

¿Podría ser que Chapman haya lanzado tan bien como siempre en su 17ma temporada?

“No lo sé. Supongo que sí, tal vez”, confesó Chapman. “No reviso los números ni nada de eso, pero sí creo que me he sentido bien aquí [desde que llegué a Boston] y he lanzado bien, así que tal vez, sí”.

La razón por la que Chapman aún no ha sucumbido al proceso de envejecimiento es que está haciendo todo lo que está a su alcance para prevenirlo. Ningún jugador de los Medias Rojas suda más antes de los encuentros que Chapman, quien constantemente levanta pesas y hace otras formas de ejercicio en su búsqueda por mantener su dominio. No hay un día previo a un compromiso en el clubhouse de Boston en el que Chapman no camine en algún momento completamente empapado en sudor.

Y esos pequeños matices para mantenerse en forma que podrían parecer mundanos para cualquier lanzador de 38 años todavía mantienen a Chapman en marcha. Esos matices son necesarios en un trabajo en que la carga generalmente depende de la pizarra del encuentro.

“Me tomo muy en serio mis sesiones para soltar el brazo”, declaró Chapman. “Sé que habrá algunos tramos en los que no lanzaré por unos días, y ése es mi momento para mantenerme listo y preparado para la acción. Cuando llega el momento, estoy listo, simplemente volviendo a lo que estaba haciendo. Como dije antes, todo se reduce a la preparación y la consistencia entre salidas y a lo largo de mi carrera”.

¿Hubo algún momento en el que Chapman se dio cuenta de que podría ser de élite hasta el final de sus 30 años?

“Nunca hubo un punto o un momento en el que pensara en eso”, aclaró Chapman. “Para mí, es sólo preparación, mantenerme sano y hacer lo que amo, y eso es lo que he estado haciendo desde que estoy aquí en las Grandes Ligas, y eso es lo que me motiva a lanzar todos los días”.