SEATTLE -- Max Fried tuvo que ignorar muchas cosas en su apertura por los Yankees en la Noche Inaugural, una producción para la aplicación donde se transmitía el partido con taxis y los vagones de cable de San Francisco estacionados por las cuevas, más los fuegos artificiales que dejaron una clase de neblina sobre el estadio.
Pero en la presentación del martes no hubo distracciones -- solamente pudo lanzar. Y le hizo muy bien.
Fried amplió su racha a 13.1 entradas en blanco con siete brillantes capítulos, ponchando a seis, concediendo tres imparables y otorgando un pasaporte para apuntarse su segunda victoria de la temporada en el triunfo por 5-0 de los Bombarderos sobre los Marineros en el T-Mobile Park.
"No hubo momentos en los que estuviera luchando simplemente por tirar strikes; sentí que realmente pude ubicar mis pitcheos hoy, lo que hizo todo mucho más fácil", dijo Fried.
En general, los Yankees han permitido apenas tres carreras esta temporada, empatados con los Cardenales de 1943 con la menor cantidad por un equipo en sus primeros cinco juegos.
Fue la tercera blanqueada de los Yankees en sus primeros cinco partidos, igualando una hazaña lograda previamente por el club de 2002. Son el quinto equipo en conseguirlo desde el 2000, uniéndose también a los Dodgers de 2013, los Atléticos de 2015 y los Dodgers de 2016.
"Todos han contribuido", destacó el manager Aaron Boone. "Max ha llegado al séptimo inning o lo ha completado en salidas consecutivas. El resto de la rotación abridora ha hecho su trabajo y luego el bullpen ha estado excelente".
Agregó Giancarlo Stanton: "Ellos nos lo han hecho más fácil, sin duda. Es mucho más sencillo tomar turno cuando el otro equipo tiene cero carreras".
Stanton respaldó al zurdo con su quinto juego consecutivo de múltiples hits, conectando un sencillo productor elevado en el primer inning y un doble remolcador bien conectado durante un sexto episodio de tres anotaciones.
Ambos imparables fueron ante el abridor de Seattle, Logan Gilbert, quien fue castigado con cinco carreras y siete hits en 5.1 innings.
Stanton se convirtió en el cuarto Yankee con múltiples hits en cada uno de los primeros cinco juegos del equipo, uniéndose a Bob Meusel (1928), Moose Skowron (1956) y el dominicano Alfonso Soriano (2003).
"Ha sido uno de los mejores bateadores del juego por mucho tiempo", externó Fried. "Verlo saludable y listo para hacer daño, no es un turno divertido cuando te enfrentas a él. Cuando está así de encendido, me alegra estar de este lado".
Para Stanton, esto representa una continuación de lo que mostró en la primavera: los resultados de una fórmula para manejar las molestias que aún siente en ambos brazos tras la prolongada batalla del año pasado con epicondilitis.
"Simplemente me estoy quedando atrás, llegando a tiempo a las rectas y manteniendo la parte gruesa del bate en la zona tanto como sea posible", dijo Stanton.
Las carreras del primer inning le permitieron a Fried encontrar su ritmo, utilizando todo su repertorio ante Seattle.
Con J.C. Escarra detrás del plato en su debut de la temporada, Fried mezcló siete pitcheos distintos, incluyendo tres tipos de rectas.
"Es increíble", exclamó Escarra. "No puedo fallar con lo que pido cuando él tiene todos esos pitcheos funcionando. Me lo hace fácil a mí y también a él".

