¡¿Bonds con los Yankees?! Casi pasa… hasta que le colgó el teléfono a Steinbrenner

3:35 PM UTC

Durante la sexta entrada del juego de la Opening Night del miércoles entre dos franquicias históricas, los Gigantes y los Yankees, el líder de jonrones de todos los tiempos, , se unió a la cabina de transmisión de Netflix en el Oracle Park y contó una historia increíble sobre lo cerca que estuvo de firmar con los Yankees en 1992.

“George ya no está aquí, así que puedo decir la verdad, ¿cierto?”, comentó Bonds.

El “George” al que Bonds se refería era, por supuesto, George Steinbrenner, el legendario propietario de los Yankees de 1973 al 2010.

Según Bonds, quien era agente libre luego de siete temporadas con los Piratas y dos premios a Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, Steinbrenner lo llamó durante ese receso de campaña con una oferta para unirse a los Bombarderos del Bronx con el contrato más grande en la historia del béisbol.

“Bueno, habría sido [jugador] de los Yankees”, relató Bonds, “pero Steinbrenner se puso al teléfono, nos llamaron y me dijeron: ‘Barry, te vamos a dar el dinero, [te convertiremos] en el jugador mejor pagado... pero tienes que firmar el contrato antes de las 2:00 de esta tarde’”.

Una cosa que no se debe hacer es darle un ultimátum a Bonds.

“Y le dije, ‘¿Perdón?’”, continuó Bonds. “Y simplemente colgué el teléfono”.

La historia de la franquicia de los Gigantes habría sido muy diferente si Bonds, quien creció en el Área de la Bahía y cuyo padre, Bobby, jugó para San Francisco de 1968 a 1974, no le hubiera colgado a “El Jefe”. Bonds pasó a ganar cinco premios a JMV más con San Francisco, y conectó 586 jonrones mientras vestía el uniforme de los Gigantes.

“Fui a almorzar y Dennis Gilbert, mi agente, me dijo, ‘¡¿Sabes lo que acabas de hacer?!’”, recordó Bonds. “Y yo le dije, ‘¡¿Sabes lo que acaba de decir?!’

“... Para cuando caminé por la calle para ir a almorzar, simplemente me dije, ‘Déjame pensar en esto’. Los Gigantes me llamaron y les dije, ‘Me voy a casa’”.

Vaya. Uno de los grandes “qué hubiera pasado si…” de todos los tiempos cuando se trata de mega-acuerdos que casi suceden pero no se concretaron. Imaginen a Bonds conectando cuadrangulares por el corto jardín derecho de “La Casa que Ruth Construyó”.

Los Gigantes y sus fans, sin embargo, están felices de que las cosas hayan funcionado para que Bonds terminara empalmando jonrones hacia la Bahía de McCovey.