Cuatro integrantes de los Cerveceros se convirtieron formalmente en agentes libres incluso antes de que los campeones de 2026 celebraran su desfile de la Serie Mundial.
Así de rápido llegan los trámites necesarios de la temporada baja.
Analicemos tres áreas clave (agentes libres, candidatos a ser traspasados y candidatos a extensiones de contrato) que influirán en los actuales campeones de la Liga Nacional durante lo que promete ser un invierno interesante.
Según los datos de "Cot’s Contracts", los Cerveceros terminaron la temporada en el 19no puesto de las Grandes Ligas con una nómina de 40 jugadores de US$154 millones. Es la posición más baja para un campeón de la Serie Mundial desde los Marlins de 2003 (24to puesto), aunque, al mismo tiempo, representó la segunda nómina más alta en la historia de la franquicia (cerraron 2024 con US$162.8 millones). A pesar de ocupar el último lugar en cuanto a tamaño de mercado entre los 30 equipos de MLB, los Cerveceros han logrado, de manera constante en los últimos años, un rendimiento superior al que cabría esperar dado su mercado.
Las estimaciones de "Cot’s" indican que, considerando salarios garantizados, proyecciones de arbitraje y cláusulas de rescisión, los Cerveceros tendrían una nómina proyectada de US$115 millones para 2027. Esta cifra incluye la opción del club por US$15.5 millones sobre el receptor y Jugador Más Valioso (JMV) de la Serie Mundial, el venezolano William Contreras —una decisión que, sin duda, el equipo tomará a su favor.
Dicho esto, los Cerveceros deberán determinar cómo mantener o reemplazar el aporte de varios agentes libres. El caso más destacado es el de Jake Bauers, JMV de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (SCLN), quien seguramente buscará un aumento considerable respecto a los US$2.7 millones que ganó durante una temporada revelación a sus 30 años, en la que terminó cuarto en el equipo en bWAR (3.3). Otros agentes libres incluyen al veterano abridor Brandon Woodruff, quien regresó de una cirugía de hombro para lanzar en la Serie Mundial, y dos jugadores adquiridos a mitad de temporada: el relevista JoJo Romero (ERA+ de 120 en 55 salidas en 2026) y el abridor Dustin May (ERA+ de 85 en 31 aperturas). Por último, los Cerveceros y el receptor suplente dominicano Gary Sánchez cuentan con una opción mutua de US$1.75 millones, con una cláusula de rescisión de US$250,000.
Candidatos a ser traspasados
En los últimos años, los Cerveceros han tomado decisiones muy difíciles al traspasar a lanzadores de gran nivel —como Josh Hader, Devin Williams, Corbin Burnes y el dominicano Freddy Peralta— cuando a estos les faltaban 16 meses o menos para convertirse en agentes libres.
Aunque la reciente conquista de la Serie Mundial podría plantear una dinámica distinta en esta ocasión, los movimientos realizados por el club en el pasado sugieren, al menos, la posibilidad de que Contreras se encuentre en una situación similar. La mencionada opción del club, valorada en US$15.5 millones, corresponde al último año de control contractual antes de que Contreras alcance la agencia libre, justo antes de la temporada en la que cumplirá 30 años.
Los Cerveceros se encuentran en una tesitura parecida con el cerrador Trevor Megill y el primera base Andrew Vaughn; ambos afrontan su último año de elegibilidad para el arbitraje salarial.
Si bien resultaría inusual —y, muy probablemente, impopular— que el vigente campeón de la Serie Mundial se deshiciera de cualquiera de estos jugadores, tal medida encajaría con la estrategia que la excelente gerencia de los Cerveceros ha empleado anteriormente para conformar, de manera constante, plantillas competitivas con un presupuesto limitado. Cabe señalar, no obstante, que han existido excepciones; la más destacada fue la decisión del club de retener a su campocorto estrella, Willy Adames, durante su último año bajo control contractual en 2024.
Dado que no cuentan con otra opción consolidada en la posición de receptor más allá de Contreras, los Cerveceros podrían optar por aplicar con él el mismo criterio que utilizaron con Adames. En cambio, si decidieran desprenderse de Megill o Vaughn —o de ambos—, parecería que el equipo estaría mejor preparado para cubrir esas vacantes con recursos internos.
Candidatos a extensiones de contrato
Los Cerveceros han realizado un excelente trabajo al asegurar a sus piezas fundamentales. Aunque el capitán Christian Yelich ya no tiene el mismo impacto en el terreno de juego que antes, el contrato a precio reducido que aceptó en 2020 —en un gesto de lealtad hacia la franquicia— ha contribuido a la estabilidad general de la organización. El jardinero venezolano Jackson Chourio (con un salario de US$8.25 millones para 2027), el lanzador zurdo Aaron Ashby (US$5.7 millones) y el campocorto Cooper Pratt (US$3.9 millones) ya tienen sus contratos asegurados bajo condiciones razonables.
De cara al futuro, los Cerveceros deberán tener en cuenta los plazos de arbitraje salarial y los aumentos de sueldo previstos para el segunda base Brice Turang (quien, bajo la designación "Super Dos", entra en su segunda de cuatro posibles rondas de arbitraje) y el jardinero Garrett Mitchell, quien comienza su segunda de tres rondas de arbitraje).
Turang destaca claramente como una prioridad para una posible extensión, dada la trayectoria que probablemente seguirán sus costos en el proceso de arbitraje. Lo mismo podría decirse de Jacob Misiorowski —posible ganador del premio Cy Young de la Liga Nacional—, a quien aún le faltan dos temporadas completas para ser elegible al arbitraje, pero cuyo talento sugiere que, de seguir así, podría establecer récords salariales en dicho proceso.
Por supuesto, otra opción sería extender el contrato de Contreras en lugar de traspasarlo o simplemente retenerlo durante su último año bajo control del equipo. Asimismo, los Cerveceros podrían seguir su precedente habitual de asegurar a prospectos como Jesús Made o Andrew Fischer antes de que lleguen a las Grandes Ligas.
Desde luego, cualquiera de estas operaciones reduciría el presupuesto disponible para los Cerveceros. Sin embargo, para esta gerencia, las extensiones de contrato son mucho más frecuentes que las grandes inversiones en la agencia libre.
RAYS
Agentes Libres
Según "Cot’s", desde 2011, los Rays nunca han superado el 24to puesto en cuanto al monto de su nómina (para el roster de 40 jugadores) al finalizar cada año. El equipo cuenta con un nuevo grupo propietario y tiene previsto inaugurar un nuevo estadio en 2029, factores que podrían cambiar significativamente el panorama a largo plazo. Sin embargo, no está claro hasta qué punto esto influirá en el futuro inmediato.
Lo que sí sabemos es que, según "Cot’s", los Rays cerraron 2026 con una nómina estimada de US$112 millones, calculada para efectos del impuesto de lujo. El mismo sitio estima que, para 2027, la nómina del roster de 40 jugadores será de US$103 millones. Esta cifra contempla la opción garantizada de US$13 millones del cubano Yandy Díaz, la opción del club de US$20 millones para Drew Rasmussen (ajustada por cláusulas de incremento), así como los aumentos salariales estimados vía arbitraje para jugadores como Shane McClanahan, el mexicano Jonathan Aranda, Griffin Jax y Bryan Baker.
Por lo tanto, queda claro que los Rays no cuentan con mucho margen de maniobra entre su situación actual y las proyecciones para la próxima temporada.
Dicho esto, entre los agentes libres de los Rays se encuentran el dominicano Freddy Peralta —JMV de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (SCLA)—, el abridor Nick Martínez, el jugador de cuadro Jorge Mateo y el jardinero Cedric Mullins.
Peralta y Martínez, quien recibirá una compensación de US$4 millones tras rescindir su contrato para 2027, se sumaron a Rasmussen y McClanahan para registrar 42 de las 54 aperturas de calidad del equipo esta temporada. Mantener a este grupo unido requeriría un aumento considerable en el presupuesto destinado a salarios, de lo contrario, la rotación de élite del club tendrá un aspecto muy distinto el próximo año.
Candidatos a ser traspasados
Los Rays son un equipo muy activo en el mercado de cambios, de hecho, su roster para la postemporada incluyó a 16 jugadores —que sumaron un total de 31.2 bWAR— adquiridos mediante traspasos.
Así que… cabe esperar más movimientos de este tipo. El excelente desempeño de Rasmussen en 2026 le aseguró un salario de US$20 millones para 2027, una cifra que, si bien está por debajo del valor de mercado para un lanzador que viene de una temporada con un rendimiento cercano al nivel de un Cy Young, supera los parámetros habituales de gasto de los Rays. Cuando se proyectaba que Tyler Glasnow ganaría una cantidad superior de cara a 2024, los Rays lo traspasaron a los Dodgers (aunque Glasnow disfrutó tanto su etapa con los Rays que, durante la Serie Mundial, se le vio en las gradas del Tropicana Field apoyando a su antiguo equipo).
El considerable aumento salarial de Rasmussen, los US$13 millones que percibirá Díaz y un numeroso grupo de jugadores elegibles para el arbitraje salarial suman, en conjunto, cerca de US$80 millones en compromisos proyectados para apenas 13 peloteros. Si bien no todos los jugadores elegibles para el arbitraje recibirán una oferta de contrato, esta situación abre la puerta a posibles traspasos que involucren a Rasmussen, Díaz, McClanahan u otros, considerando la trayectoria de los Rays en este tipo de operaciones.
El caso de Rasmussen es el más relevante. Llegó a los Rays precisamente cuando el club cambió a su estelar campocorto, Adames, a los Cerveceros.
Candidatos a una extensión de contrato
Si bien los Rays son excepcionalmente hábiles para renovar su plantilla con jugadores de alto impacto y reabastecer su sistema mediante transacciones frías y calculadas, parece justo señalar que el caso de Caminero plantea una dinámica distinta. Él reúne la combinación de edad (23 años) y rendimiento —con temporadas consecutivas de 40 jonrones y un total de 10 bWAR entre 2025 y 2026— necesaria para convertirse en un candidato genuino y constante al premio JMV.
Además, se encuentra a solo una temporada de lo que, previsiblemente, supondrá un aumento considerable en su salario a través del proceso de arbitraje.
Caminero es, precisamente, el tipo de jugador que los equipos buscan como piedra angular de su proyecto. Sin embargo, dado su rendimiento hasta la fecha y las restricciones presupuestarias que han caracterizado a esta franquicia, lograr una extensión de contrato resulta sumamente complejo bajo el actual modelo financiero del deporte.
Dejando a un lado las posibles operaciones de traspaso mencionadas anteriormente, los Rays podrían intentar asegurar a jugadores como McClanahan o Jax justo cuando entran en su último año bajo control del equipo. No obstante, los compromisos contractuales vigentes influirán en la forma en que los Rays gestionen sus movimientos durante la temporada baja, lo que probablemente exigirá, ante todo, mucha creatividad a la hora de realizar cambios.


