De un pelotazo… ¿a un grand slam? Manzardo ayuda a Guardianes a salir del bache

8:50 PM UTC

CINCINNATI -- necesitaba un momento como éste. Pero nadie pudo haber adivinado cómo sucedería.

Sumido en un profundo bache ofensivo, Manzardo conectó el primer grand slam de su carrera el martes, para ayudar a los Guardianes a romper su racha de cinco derrotas consecutivas, la peor de la temporada para ellos, con un triunfo 6-5 sobre los Rojos en el Juego 1 de la doble cartelera en el Great American Ball Park. Y curiosamente, no hubiese sucedido de no ser por un exitoso desafío de Cincinnati que obligó a que su turno al bate continuara.

Leyó usted bien.

Manzardo llegó al plato con las bases llenas y dos outs en la primera entrada. El jugador de 25 años estaba abajo en la cuenta 1-2 frente al abridor de los Rojos, Chase Burns, quien lanzó una recta de cuatro costuras de 98.8 millas por hora arriba y adentro. Pareció golpear a Manzardo en la mano derecha, y el umpire del plato, el mexicano Alfonso Márquez, así lo decretó.

Manzardo trotó a la primera base mientras Steven Kwan anotaba desde la antesala para darles a los Guardianes una ventaja de 1-0. Duró poco. El manager de los Rojos, Terry Francona, retó la decisión del pelotazo y logró que se revirtiera. Manzardo fue llamado de vuelta a la caja de bateo, donde le esperaba una cuenta de 2-2.

Manzardo conectó de foul un slider de Burns, quien luego le tiró otro. Manzardo lo bateó a una distancia proyectada por Statcast de 369 pies sobre el muro del jardín derecho en el Great American Ball Park. Aterrizó en la red por encima del bullpen de Cleveland, donde los relevistas de los Guardianes celebraron eufóricos al lado de la cerca.

Manzardo llegó al martes con apenas un jonrón en este mes, conectado el miércoles ante los Mellizos. En 20 juegos en el mes de julio, bateaba de 62-8 con cinco bases por bolas y 23 ponches, lo que equivalía a una línea ofensiva de .129/.206/.210.

Los recientes regresos de la lista de lesionados de los dominicanos José Ramírez y Ángel Martínez fueron impulsos muy bienvenidos para la alineación de los Guardianes. Pero su lineup necesita desesperadamente que Manzardo encuentre el camino y vuelva a ser una fuerza en el medio del orden al bate.

Quizás el grand slam del martes, por imprevisto que fuera, resulte ser un paso en esa dirección.

Los Rojos borraron la ventaja inicial de los Guardianes, tomando una delantera de 5-4 con una cuarta entrada de cuatro carreras. Cleveland se recuperó gracias a varios momentos de “pelota pequeña”.

El dominicano Ramírez conectó un sencillo con un out en el quinto inning. Se robó la segunda y la tercera base en los siguientes dos pitcheos. Dos lanzamientos después, anotó con un elevado de sacrificio de Chase DeLauter que empató el juego.

DeLauter anotó la carrera de la ventaja en el octavo. Conectó un sencillo con un out, avanzó a tercera con un imparable de Travis Bazzana y anotó gracias a un toque de bola de seguridad (safety squeeze) del venezolano Brayan Rocchio.