NUEVA YORK -- Aproximadamente tres horas antes del primer pitcheo del martes, el propietario de los Mets, Steve Cohen, apareció en el dugout del equipo para una charla improvisada sobre su conjunto. Cohen se describió como “tranquilo”, pero también “preocupado” y “enfocado”. Sugirió que no es del tipo que entra en pánico, incluso ante la racha de derrotas más larga de la franquicia en más de dos décadas.
Ese fue un tono similar al que Cohen utilizó al enviar una serie de mensajes de texto tranquilizadores al manager venezolano Carlos Mendoza, cuyo puesto ha sido cuestionado mientras los Mets perdían juego tras juego, ahora 12 consecutivos para quienes llevan la cuenta, que parece ser casi todo el mundo.
A medida que se acumulan las derrotas, la industria del béisbol ha observado con atención lo que sucede en Flushing. La situación se volvió tan complicada que, antes del juego del martes, el reportero de campo de SNY, Steve Gelbs, usó un collar de ajo y quemó salvia fuera del Citi Field.
Nada funcionó. A pesar del jonrón de tres carreras del puertorriqueño Francisco Lindor y cinco entradas perfectas de Nolan McLean, los Mets cayeron 5-3 ante los Mellizos tras varias remontadas tardías. Han perdido 12 juegos consecutivos, su racha más larga desde el 2002, empatada como la sexta peor en la historia de la franquicia y a cinco del récord negativo de 17 derrotas seguidas que sufrieron en su temporada inaugural de 1962.
Poco después de la derrota de Nueva York el martes, los Reales ganaron su juego, dejando a los Mets en solitario con el peor récord de las Mayores, con marca de 7-16.
“Es duro, hombre”, dijo el cerrador Devin Williams, quien ha permitido siete carreras limpias en sus últimas tres salidas. “Nunca había sido parte de algo así”.
Cada noche, los Mets encuentran distintas maneras de perder. Después de que McLean iniciara el juego con cinco innings perfectos y Lindor conectara un jonrón que parecía dar impulso, Minnesota empató con un sencillo productor de Luke Keaschall ante McLean en el séptimo episodio. Dos entradas después, los Mellizos remontaron ante Williams con dos boletos y un intento de toque de sacrificio que Mark Vientos lanzó a tercera base, permitiendo que los tres corredores llegaran a salvo. El siguiente bateador, Keaschall, conectó un sencillo que puso arriba a su equipo hacia el jardín izquierdo, antes de que Williams otorgara una base por bolas con las bases llenas para ampliar el daño.
El relevista poco utilizado, Austin Warren, entró después, provocando aplausos sarcásticos de la afición en el Citi Field mientras atacaba la zona de strike. Para cuando Warren ponchó a tres bateadores consecutivos, los fanáticos lo coreaban con “M-V-P”.
Los abucheos regresaron poco después, cuando los Mets fueron retirados con 12 pitcheos en el noveno capítulo para sufrir su 12da derrota al hilo.
“Apesta. Apesta”, exclamó Mendoza. “Te sientes bien, especialmente con cómo se estaba desarrollando el juego. Ves a Nolan dominar prácticamente a toda la alineación durante los primeros cinco innings… Especialmente con Lindor marcando la pauta con ese jonrón de tres carreras, sientes que tienes impulso. Pero después de eso, no pudimos hacer nada más”.
Antes del partido, los jugadores llegaron al Citi Field para iniciar una estadía de nueve encuentros en casa y encontraron copias del libro "The Coffee Bean" en sus casilleros. Este libro de autoayuda anima a los lectores a ser como un grano de café, que en lugar de dejarse afectar negativamente por condiciones adversas, logra transformar el agua hirviendo en algo mejor.
Hasta ahora, a pesar de sus esfuerzos, los Mets no han logrado cambiar su entorno para bien.
“Nadie lo siente más que nosotros los jugadores”, lamentó McLean. “Los muchachos llegan temprano, trabajan duro, y todos están dando el máximo. Por eso duele salir ahí y no poder lograrlo”.
La buena noticia para los Mets, dentro de todo, es que el astro dominicano Juan Soto está programado para regresar de la lista de lesionados este miércoles. Aunque Mendoza advirtió no verlo como un salvador, la realidad es que es su mejor jugador y representa su mejor oportunidad para cambiar el rumbo…
… si es que aún es posible hacerlo. Incluso en la era de playoffs expandidos, ningún equipo ha perdido 12 juegos consecutivos y aun así ha clasificado a la postemporada. Cuando le preguntaron a Lindor cómo pueden evitar ese destino, respondió de manera simple: “Ganando”.
“Solo necesitamos conseguir esa primera victoria y creo que todo se acomodará”, agregó Williams. “Pero obviamente está siendo bastante difícil en este momento”.


