BOSTON -- Con el año 1946 firmemente en la mira, no esperen ver a los Medias Rojas bajando ni un poco el ritmo cuando salten al terreno la próxima vez, la noche del martes ante los Orioles.
Impulsados por una racha de 14 victorias consecutivas, la segunda más larga en la historia de una franquicia que se originó en 1901 y a sólo una de igualar el récord establecido por aquellos campeones del banderín de la Liga Americana en 1946, uno se pregunta cómo el equipo del manager interino Chad Tracy podrá superar la electricidad generada en el duelo del lunes.
Sin embargo, tampoco hay dudas de que podrían encontrar la manera de hacerlo.
Caleb Durbin, con su 1.70 metro de estatura, fue el último en asumir el papel de héroe al conectar un altísimo jonrón que superó el Monstruo Verde para romper un empate a cinco carreras con dos outs en la parte baja de la octava entrada, dándole finalmente a su equipo una victoria 6-5 sobre una escuadra de Baltimore que llegaba con siete triunfos al hilo.
“No me imagino que pueda ser más electrizante [el martes] que esta noche, pero tal vez lo sea”, indicó Durbin. “Ya veremos. Sin embargo, lo de hoy fue increíble. No puedo hablar por los demás. De verdad no hemos hablado de ello, pero vaya, quiero hacer historia aquí”.
MLB ha visto sólo siete rachas de 15 o más victorias dentro de una temporada en la Era de la Expansión (desde 1961), siendo la más reciente en el 2021, cuando los Cardenales ganaron 17 en fila.
Al igual que los 37,659 aficionados presentes en el Fenway Park, los Medias Rojas apenas podían contenerse cuando Durbin conectó el batazo más importante del lunes. Y tampoco intentaron hacerlo.
“Sentí en ese momento como si estuviera en el Clásico Mundial de Béisbol”, confesó el primera base de los Medias Rojas, el venezolano Willson Contreras, quien jugó para la selección campeona de Venezuela en marzo. “Para ser honesto, tuve un flashback de cuando [el también venezolano] Wilyer [Abreu] conectó aquel jonrón contra Japón. Le estaba diciendo a [Durbin] que dar un cuadrangular en esa parte [del juego] no es fácil”.
La alegría desenfrenada de Durbin en ese momento fue un símbolo de lo que se ha convertido la vida para los Medias Rojas durante las últimas tres semanas y fracción, lapso en el que han ganado 19 de sus últimos 21 partidos tras comenzar la temporada con marca de 32-46.
Dos días antes del bambinazo de Durbin para tomar la ventaja, hubo un momento frenético similar en Fenway, cuando Abreu empalmó un vuelacerca de dos carreras con dos outs en el séptimo inning que le dio a Boston un triunfo 7-6 en un partido en el que perdían por 6-3.
Esta fue otra montaña rusa, en la que la ventaja cambió de manos cuatro veces, un duelo digno de los dos equipos más encendidos de MLB al comenzar la noche. El swing de Durbin cambió el impulso para siempre.
“Es similar a lo de Abreu el otro día. El dugout está vivo, y todavía lo sientes”, agregó Tracy. “Incluso cada vez que perdíamos la ventaja, hacíamos un buen trabajo en el bullpen. Incluso cuando perdían la ventaja, la mantenían a una carrera para darnos una oportunidad. Pero siguen entrando, sintiendo que si se mantienen ahí, vamos a tener chance de ganar el juego. Están jugando un buen béisbol de equipo ahora mismo”.
La racha de 14 victorias de Boston es la más larga en las Mayores este año, superando a los Cachorros, que han disfrutado de dos seguidillas de 10 triunfos. El último club en ganar 14 en fila fueron los Cerveceros, quienes lo hicieron en agosto pasado. Ningún equipo ha ganado 15 seguidos desde los Cardenales del 2021.
Y ahora el escenario está listo para más drama en una estadía en casa a la que le restan dos juegos contra los Orioles y tres contra los Azulejos.
“Quedan muchos partidos por disputar, pero si seguimos jugando con la energía con la que lo estamos haciendo ahora, van a pasar cosas buenas”, aseguró Contreras. “Van a pasar cosas especiales”.

