DETROIT – Nasim Núñez se robó nueve bases el año pasado. Llegó a esta temporada con la meta de alcanzar 80. En el camino, el dominicano estableció el récord de los Nacionales (desde el 2005) de más bases robadas en una sola temporada durante el séptimo inning de la victoria de Washington por 4-2 sobre los Tigres la noche del miércoles en el Comerica Park.
Núñez, líder de Grandes Ligas en bases robadas, llegó al encuentro empatado con la marca de 47 que CJ Abrams estableció en el 2023. Una vez que conectó un sencillo ante el relevista Jacob Waguespack en la séptima entrada, Núñez quedó en posición de hacer historia.
“Es algo grande, porque no mucha gente puede decir que ha tenido el récord de bases robadas de los Nacionales”, dijo Núñez, de 26 años. “Es bonito que, mientras intentas ayudar al equipo a ganar, también puedas alcanzar tus propios logros”.
Con James Wood al bate, Núñez estaba listo para arrancar. Salió disparado de primera a segunda con una velocidad de sprint de élite de 30 pies por segundo (el promedio de la liga en una jugada competitiva es de 27 pies por segundo).
Núñez se sacudió el polvo y puso la mira en la tercera base. Su casco salió volando mientras extendía el brazo y se deslizaba en la almohadilla con una velocidad de sprint de 28.7 pies por segundo. Núñez llegó quieto para registrar su base robada número 49. Su velocidad en las bases lo puso en posición de anotar cuando Wood dio un rodado a la primera base.
“Estamos hablando de un muchacho sin miedo que viene de Ligas Menores, llega a Grandes Ligas y aprovecha sus habilidades”, dijo el manager de los Tigres, AJ Hinch. “Sabíamos que iba a ser un problema al comenzar la serie por su velocidad y por cómo puede inyectar un poco de energía. Hablamos de Max Clark de esta manera hace un par de semanas, como una ofensiva de un solo hombre. Ahora, [Núñez] necesitó que Wood pusiera la bola en juego, pero colocarse en tercera con menos de dos outs en cuestión de 15 o 20 segundos es un problema cuando estás tratando de defenderlo”.
El jugador que más se le acerca en la liga es Chandler Simpson, de los Rays, con 46. En la Liga Nacional, Pete Crow-Armstrong, de los Cachorros, ocupa el segundo lugar detrás de Núñez con 39.
Los Nacionales vieron el potencial para una mejoría significativa esta temporada. Sólo tenían que combinar su capacidad atlética con una estrategia. Núñez trabajó con el coach de primera Corey Ray y el coach de la banca Michael Johns para unir ambas cosas.
“No me sorprende, pero creo que de lo que más orgulloso estoy con Nas es de cuánto ha crecido en las bases al no forzar las cosas”, dijo el manager de los Nacionales, Blake Butera. “Con muchos jugadores rápidos, ves que cada vez que se embasan, quieren robar. Y al principio, había un poco de eso.
“Pero Corey, MJ y esos muchachos han hecho un gran trabajo con él, hablando de algunas ocasiones en las que salió al robo y, aunque llegó quieto, no era el momento adecuado para hacerlo, o de otras en las que salió cuando no era el momento indicado y lo pusieron out. Ahora, cuando está en base, es como, ‘Nas, todo depende de ti’. Confiamos en que aproveche esas oportunidades en esas situaciones”.
Núñez está de acuerdo.
“[Mi toma de decisiones] ha mejorado mucho, pero ha habido algunas áreas en las que he tenido que trabajar”, dijo. “Acabo de decirles a mi coach y a uno de mis amigos; es como si estuvieras tratando de robar dulces de una tienda y el empleado te estuviera mirando... no puedes robarlos. Entonces, tienes que ser inteligente.
“No les estoy diciendo a los niños que roben dulces”.
Núñez se ha visto dominante en las bases mientras sigue trabajando para embasarse con mayor frecuencia. Núñez, elegido en el Draft de la Regla 5 del 2023, está en su tercera temporada en Grandes Ligas, pero es la primera en la que tiene un rol titular. Batea .209 esta campaña y suma 40 hits más que bases robadas, incluyendo un jonrón. Defensivamente, Núñez se encuentra ubicado en el percentil 85 en alcance y con tres outs por encima del promedio.
“Hay un par de torpederos y jugadores del cuadro interior en toda la liga que están en equipos bien buenos y que quizás no bateen demasiado, pero juegan una defensa muy buena y, cuando se embasan, son capaces de hacer que las cosas sucedan”, dijo Butera. “Y creo que Nas puede hacer eso. No hay duda de que tanto él como nosotros quisiéramos que se embasara más, y eso es algo en lo que esperamos que pueda seguir trabajando y mejorando a medida que se establezca aún más en esta liga.
“Pero incluso con lo que está haciendo ofensivamente, aporta muchísimo valor con su defensa y su corrido de bases”.
¿Y qué hay de aquella meta de 80 bases robadas?
“Cuando logre embasarme, voy a conseguir mis 80”, dijo. “Tengo trabajo que hacer durante el invierno muerta. Muy pronto empezaremos a hacer swings para poder embasarnos más”.
