ATLANTA -- Hubo una época en la que habría sido impensable que un manager rival le lanzara con cuidado a cualquier bateador para enfrentar al venezolano Ronald Acuña Jr. Pero también hubo un momento en el que habría parecido poco realista pensar que Acuña tendría las dificultades que ha experimentado en sus últimas dos postemporadas.
“Sólo necesitamos que Ronald sea Ronald”, dijo Chris Sale, as de los Bravos. “Seré sincero, el 50 por ciento de él es mejor que la mayoría. Creo que volver a casa podría aliviar un poco esa presión, estar frente a nuestros aficionados y simplemente mantenerse relajado. Creo que cuando llegas a estas situaciones, a veces intentas hacer de más”.
Acuña sentirá el cariño de la afición local en Truist Park el martes. Intentará ayudar a Atlanta a tomar ventaja de 2-1 en esta Serie Divisional de la Liga Nacional, pactada al mejor de cinco juegos.
“No me preocupa, simplemente porque su talento es tan grande que en algún momento va a aparecer”, dijo Walt Weiss, manager de los Bravos.
No es que Acuña esté atravesando una mala racha prolongada. Simplemente está en una que se magnifica bajo las brillantes luces de la postemporada. Es el mismo jugador que registró un OPS de .997 en sus últimos 26 juegos de la temporada regular.
Pero en los primeros cinco juegos de esta postemporada, Acuña batea de 18-3, con tres boletos, tres ponches y ningún extrabase. También ha aportado valor con tres bases robadas.
Cabe señalar que durante ese gran cierre de temporada no estuvo enfrentándose a diario a lanzadores de la talla de Jesús Luzardo, Cristopher Sánchez, Tarik Skubal y Blake Snell. Pero la alta calidad del pitcheo no disminuye la frustración, especialmente cuando las dificultades en postemporada se remontan más allá de la campaña actual.
“Me encanta enfrentar a lanzadores que son superestrellas”, dijo Acuña. “Cada vez que voy al plato, voy a competir. Estamos tratando de ganar. Así que estoy haciendo lo mejor que puedo. Como saben, esos pitcheos son tremendos”.
Cuando Acuña bateó .337, registró un OPS de 1.017 y se convirtió en el primer jugador de la historia en sumar al menos 70 bases robadas en una temporada de 40 jonrones en el 2023, habría sido impensable que el manager de los Dodgers, Dave Roberts, hiciera lo que hizo en la victoria de Atlanta en el Juego 2.
Con corredores en segunda y tercera y un out en el octavo inning, Roberts ordenó a Roki Sasaki darle un boleto intencional a Drake Baldwin para preparar un enfrentamiento entre derechos contra Acuña. Tampoco es que Baldwin haya estado encendido. Su OPS de .484 en esta postemporada es, de hecho, inferior al de Acuña (.485). Pero la decisión de Roberts de lanzarle al bateador derecho dio resultado cuando Acuña bateó un rodado para una doble matanza que puso fin a la entrada.
“Creo que cada vez que ves a alguien pasar por algo así, te solidarizas con él porque casi sientes que está tratando de hacer demasiado o poniéndose demasiada presión”, dijo Sale.
Acuña tiene un OPS de .495 en las 39 apariciones al plato que ha registrado en postemporada desde el 2023. Esa cifra lo ubica en el puesto 108 entre 121 jugadores de MLB que han acumulado al menos 35 apariciones al plato en playoffs desde entonces.
Pero ciertamente no es la única superestrella que ha atravesado malas rachas prolongadas en la postemporada.
Pete Crow-Armstrong probablemente ganará el JMV de la Liga Nacional este año. Ocupa el puesto 120 en esa misma lista, con un OPS de .342 en 37 apariciones al plato. El primera base de los Bravos, Matt Olson, ha registrado un par de temporadas de 40 jonrones o más, pero aparece justo detrás de Acuña con un OPS de .490.
“Ronald es el mejor jugador del equipo y el más talentoso”, dijo Olson. “No tiene que ser Superman. Puede impactar el juego de muchísimas maneras. Todos confiamos plenamente en el jugador que es y en su talento”.
