“Venezuela me preparó”: El factor que convirtió a Rocchio en figura de postemporada

hace 50 minutos

CLEVELAND -- El “Rocctubre” apenas ha comenzado, pero el venezolano  ya está encendido.

Los fanáticos en Cleveland saben qué hora es. Este es el momento en el que Rocchio se transforma en el "Rocchio de Postemporada", ese campocorto de elegante swing con una habilidad especial para dar batazos en momentos apretados, algo que a los Guardianes les vendría como anillo al dedo mientras buscan empatar la Serie Divisional de la Liga Americana en el Juego 2 el lunes en el Progressive Field.

Normalmente no se piensa en un noveno bateador como alguien que genere temor en el corazón del rival. Por supuesto, los Medias Blancas saben de primera mano de lo que Rocchio es capaz. El infielder se acecha en ese noveno puesto, sediento por su momento para dar el zarpazo. Ya lo hizo un par de veces contra los Patipálidos durante la temporada regular: Primero al volarse la cerca para dejar en el terreno al equipo del Sur de Chicago en julio, y luego dejando con un doble de oro en un crucial duelo divisional el mes pasado.

Sin embargo, mucho antes de que Rocchio se ganara su apodo actual, se le conocía por otro apodo: El Profesor. Fue bautizado así cuando era un adolescente por el departamento de Evaluación Internacional de Cleveland en Latinoamérica, que para el momento de la firma de Rocchio en el 2017 estaba dirigido por Koby Pérez, actual vicepresidente de operaciones y escucha internacional de los Orioles.

¿Por qué El Profesor?

“Era un jugador de béisbol verdaderamente inteligente”, le explicó Pérez a MLB.com. “Sus herramientas no sobresalían demasiado, pero cuando pudimos obtener los datos estadísticos, era un muchacho que muy raras veces daba swings en blanco. … Simplemente era un pelotero muy bueno que, si lo observabas lo suficiente, te dabas cuenta de que era un ganador”.

Actualmente registrado con 5 pies y 9 pulgadas de estatura y 170 libras de peso, Rocchio no es precisamente una presencia imponente. Era mucho más pequeño cuando Pérez y su personal le fijaron la mirada por primera vez cuando tenía 15 años. Pero más allá de su estatura, algo más sobresalía en el muchacho de Caracas, Venezuela.

“Definitivamente había una confianza”, agregó Pérez. “Era una confianza muy silenciosa. Creo que ahora tiene más estilo y lo demuestra más. Pero definitivamente fue un jugador confiado en sí mismo desde joven. Se paraba en el plato y jamás estaba nervioso. Sabías que algo bueno pasaría”.

Rocchio tenía un alto intelecto de béisbol y cumplía con todos los intangibles que uno quisiera ver en un prospecto joven. De todas maneras, siendo un bateador ambidiestro con la habilidad de hacer contacto desde ambos lados del plato -- además un buen contacto -- simplemente no era muy fuerte. Robaba bases, pero no era muy veloz. Era brillante en el campocorto y realizaba todas las jugadas a la defensa, pero su brazo era apenas promedio.

Es por eso que cuando Cleveland anunció su grupo de firmas internacionales del 2017, Rocchio era apenas una nota al pie de página con un bono de firma de US$125,000. A pesar de no ser muy aclamado, Pérez sentía una gran convicción sobre las posibilidades de Rocchio de llegar algún día a las Mayores.

“Cuando lo vi de niño, lo percibí como: ‘Bueno, este muchacho saldrá a jugar y el dirigente lo adorará porque ayudará al equipo a ganar’”, indicó Pérez. “Ayudaría al equipo a ganar en Clase-A, Doble-A y Triple-A. Sabía que llegaría a las Grandes Ligas porque cualquier manager desearía tenerlo.

“Luego, ¿llegué a pensar que sería como el torpedero titular? Esa era probablemente nuestra esperanza. Pero el techo era bastante bueno”.

Rocchio ha destrozado ese techo. A lo largo de los años, ha superado a otros campocortos talentosos en el sistema de Cleveland al pulir lo que antes se consideraban herramientas promedio, convirtiéndose en un defensor élite con bastante trueno en el plato para representar una verdadera amenaza.

Sin embargo, lo que siempre ha estado ahí es esa confianza, la cual solo se ha concretado con el desempeño de Rocchio en la postemporada durante los últimos dos años.

Pero para encontrar verdaderamente la raíz del éxito de Rocchio en momentos decisivo, el jugador del cuadro señala su experiencia antes de la campaña del 2024. Buscando aprender a controlar mejor sus emociones y manejar momentos de alta presión, Rocchio fue enviado a jugar en la liga invernal de Venezuela. No solo jugó bien en 20 encuentros con los Tiburones de La Guaira, bateando .377 con OPS de .998, sino que Rocchio fue una figura clave en una actuación histórica que terminó con los Tiburones alzando su primer campeonato de la LVBP en 38 años.

“Venezuela me preparó para esos momentos”, declaró Rocchio. “La pelota invernal me dio la confianza para responder en este tipo de juegos y ser yo mismo. … Esa fue la primera vez que me dije: ‘En esos momentos es donde tengo que estar’”.

Si los Guardianes se encuentran en un momento crucial en lo que resta de esta serie, ya sabes a quién quieren en la caja de bateo. El jugador anteriormente conocido como El Profesor, el Rocchio de Postemporada.

“Parece que siempre da la cara en esos momentos clave porque lo desea y lo espera”, indicó el piloto Stephen Vogt. “Cuando hay mucho en juego, lo quieres en el plato”.