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Martín Maldonado, un arma detrás del plato para los Astros

13 de octubre de 2018

BOSTON -- El puertorriqueño Alex Cora reconoce que se sorprendió cuando los Astros se reforzaron detrás del plato con la adquisición de su compatriota, Martín Maldonado. Pero Cora, quien fue el coach de la banca del equipo de Houston que ganó la Serie Mundial el año pasado y es ahora

BOSTON -- El puertorriqueño Alex Cora reconoce que se sorprendió cuando los Astros se reforzaron detrás del plato con la adquisición de su compatriota, Martín Maldonado. Pero Cora, quien fue el coach de la banca del equipo de Houston que ganó la Serie Mundial el año pasado y es ahora el capataz de los Medias Rojas de Boston, no demoró en entender la lógica de su ex equipo.  
Maldonado, quien llegó a los Astros en un cambio con los Angelinos en 26 de julio, tuvo el segundo mejor porcentaje de corredores atrapados (45.5%) en Grandes Ligas, detrás del venezolano Salvador Pérez de los Reales. Dos punteros divisionales, los Indios y los Medias Rojas, terminaron la campaña en primer y tercer lugar en las Mayores en estafadas, respectivamente.  
Para Cora, fue obvio que al adquirir a Maldonado, los Astros se estaban armando para octubre.
"No vi eso venir sabiendo que Brian [McCann] estaba saludable y que [Max] Stassi estaba jugando muy bien", señaló Cora. "Eso es lo que hacen [los Astros]. Se adelantan. Los Indios encabezaban la liga en bases robadas y nosotros estábamos jugando de la manera que venimos jugando. Entonces, decidieron agregar a uno de los mejores receptores en la liga en cuanto a la defensa se refiere y ha hecho un gran trabajo".

Luego de cinco temporadas como cátcher reserva en los Cerveceros, en diciembre del 2016 Maldonado fue canjeado a los Angelinos, donde se estableció como cátcher titular y ganó un Guante de Oro el año pasado. En 40 juegos con Houston como receptor esta temporada, atrapó a cinco de los ocho (62.5%) de los corredores que intentaron robarle base. Ahora, Maldonado está disfrutando su primera experiencia de postemporada.
"Más que bendecido de tener la oportunidad de estar aquí con un equipo que estaba en primer lugar cuando me cambiaron", expresó Maldonado de cara a la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Medias Rojas. "He podido aportar el granito de mi trabajo para poder llegar hasta aquí".
El abridor de Houston para el Juego 1 de la SCLA y candidato para el premio Cy Young en la Liga Americana, Justin Verlander, destaca el esfuerzo que hizo Maldonado para adaptarse a un nuevo cuerpo de lanzadores en plena temporada.
"Se tomó el tiempo para hablar con nosotros de manera individual, aprender nuestras señas, nuestras tendencias, todos nuestros tics, lo que fuera - lo que nos hace sentir cómodos, lo que queríamos que hiciera", dijo el derecho. "Y sé que eso suena bastante fácil, pero en plena campaña, cuando estás tratando de jugar y rendir a un alto nivel, no es fácil sacar tiempo para hacer eso y acoplarse".

"Se me hizo fácil, porque como estaba en la misma división, llevaba un año y medio viéndolos y sabía más o menos lo que ellos lanzaban y lo que los hacía buenos", dijo al respecto Maldonado.
Tratándose de un cuerpo monticular que venía de ganar una Serie Mundial, para Maldonado fue importante que los pitchers de Houston entendieran que él había llegado para colaborar y no para imponer.
"Mi deber era demostrarles a ellos que yo estaba aquí no para cambiar nada de lo que ellos habían hecho, sino para ayudarlos y tratar de estar en la página", dijo el oriundo de Naguabo.
Verlander también elogió a Maldonado por no permitir que sus problemas con el madero - el boricua tuvo promedio de apenas .225 con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .627 entre los Angelinos y los Astros en la campaña regular - afectara su defensa.
"Creo que en resumidas cuenta, entendió, y él y yo hablamos de esto un poco, que cuando llegó le iba bastante mal en la ofensiva", dijo Verlander. "Y simplemente no le importó. Dijo, [el bateo] no fue el motivo por el que me trajeron. Entendió que había venido para hacer mejor a los abridores y al cuerpo monticular en general, para impedir el robo de bases y hacer las cosas pequeñas como receptor. Lo entendió y lo llenó de orgullo. Creo que eso fue lo que permitió que la transición fuera tan fácil".