Resistencia. Fe. Confianza. Los Rays jamás se rindieron y por eso, siguen con vida

6:26 AM UTC

ST. PETERSBURG – Si algo demostraron los Rays en el Juego 4 de la Serie Mundial el martes en el Tropicana Field, es que no saben rendirse.

Perdiendo por 3-2 en el cierre del duodécimo episodio tras un jonrón de Cooper Pratt en la primera parte de la entrada y estando a ley de tres outs para ser barridos por los Cerveceros en este Clásico de Otoño, Tampa Bay aprovechó un error del tercera base Joey Ortiz en el cierre del duodécimo inning para empezar el inning con buen pie. Lo que siguió fueron sencillos consecutivos de Liam Hicks, Jonny DeLuca, Chandler Simpson y finalmente Ben Williamson para dejar en el terreno de manera dramática a los Cerveceros y obligar un quinto partido aquí el miércoles.

Ahora los Rays son uno de apenas 17 equipos en la historia de la Serie Mundial que estando al borde de la eliminación, han dejado en el terreno a su oponente. De esas instancias, 14 han sido en entradas extras y siete han sido en el undécimo capítulo en adelante, como el martes. De hecho, sólo los Rays del 2026 y los Cachorros de 1910 lo han hecho al estar a punto de ser barridos en el Clásico de Otoño.

“No nos rendimos”, dijo el primera base de los Rays, el mexicano . “Es algo muy positivo para todos. Nos da energía. Ahora la única manera de ganar es haciendo historia”.

Así es. En los anales de la Serie Mundial, ningún equipo ha ganado cuatro al hilo tras perder los primeros tres compromisos. De hecho, en la historia de las series al mejor de siete en postemporada, sólo los Astros del 2020 (SCLA frente a los mismo Rays) y los Medias Rojas del 2004 (SCLA ante los Yankees) han llegado a obligar un Juego 7. Y de esos dos casos, solamente aquella edición de Boston pudo completar la remontada con una cuarta victoria al hilo, rumbo a un título de la Serie Mundial.

El martes, por lo menos los Rays se unieron a los Yankees del 2024, los Rojos de 1970, los Gigantes de 1937 y los Cachorros de 1910 como los únicos equipos en evitar una barrida tras perder los primeros tres compromisos de una Serie Mundial.

“La mentalidad siempre estaba positiva”, comentó el bateador designado de los Rays, el cubano . “La mente está fuerte. Yo creo que eso fue lo que nos llevó a ganar”.

Ahora, no ha habido una barrida en una Serie Mundial desde el 2012, cuando los Gigantes ganaron los cuatro encuentros frente a los Tigres. Ésta es la racha más larga en la historia del Clásico de Otoño sin ver las escobas, gracias a la resistencia de Tampa Bay el martes.

“Dice mucho de ellos”, comentó sobre sus pupilos el dirigente de los Rays, Kevin Cash. “Creo que han demostrado eso durante toda la temporada. Podemos demostrar más de ahora en adelante”.

Tendrá que ser así si los Rays pretenden volver a ganar el miércoles y obligar un sexto partido el viernes en Milwaukee. Y la tarea en el Juego 5 será enfrentarse a nada más y nada menos que al as de los Cerveceros, Jacob Misioroski.

“No podemos adelantarnos demasiado”, dijo Cash sobre la mentalidad de ganar un juego a la vez en esta situación. “Quiero que disfruten de esto. Van a volver (el miércoles) enfocados y listos para realizar unos buenos turnos contra un buen lanzador como Misiorowski”.