HOUSTON -- El cerrador de los Cerveceros, el dominicano Abner Uribe, apeló la suspensión de un juego y la multa de un monto no revelado impuestas por MLB la tarde del viernes por lo que la liga describió como “sus acciones inapropiadas” dirigidas hacia el dugout de los Cardenales durante el juego del martes en el American Family Field.
Eso significó que estuvo disponible para ayudar a los Cerveceros a ganar nuevamente la noche del viernes.
Con el castigo en pausa hasta que concluya el proceso de apelación, Uribe salió con sangre fría de un aprieto con las bases llenas y un out en la parte baja del noveno inning para extender el juego, antes de que Christian Yelich lo ganara con sus piernas en el décimo episodio, encaminando a los Cerveceros a una victoria de 5-4 sobre los Astros en el Daikin Park.
El problema del noveno no fue responsabilidad de Uribe. Comenzó cuando el campocorto Joey Ortiz, recién ingresado al juego como corredor emergente en la parte alta del noveno, fildeó un rodado y realizó un tiro bajo a la inicial que Jake Bauers no pudo controlar. Tres bateadores después, las bases estaban llenas con un out y la parte alta del orden ofensivo de Houston acercándose al plato.
Uribe se concentró para ponchar a Brice Matthews y luego retiró a Isaac Paredes con un elevado corto, preparando el escenario para que Yelich avanzara y anotara gracias a un par de elevados en el décimo acto, y para que Trevor Megill dejara al corredor del empate en tercera base en la parte baja del inning, asegurando la victoria número 21 de los Cerveceros en sus últimos 28 juegos.
El martes, después de conseguir un ponche para cerrar un inning en lo que terminó siendo una victoria de Milwaukee por 6-0, Uribe se golpeó el pecho, señaló al cielo y luego se giró hacia el dugout de los Cardenales, realizando varios gestos que posteriormente el manager Pat Murphy calificó como “inaceptables” y que el capitán no oficial del club, Yelich, describió como “excesivos”.
MLB estuvo de acuerdo. Por ello, Michael Hill, vicepresidente senior de operaciones en el terreno de la liga, anunció una suspensión que originalmente debía cumplirse el viernes por la noche, cuando los Cerveceros iniciaban una serie de tres juegos contra los Astros en Daikin Park. Uribe ejerció su derecho a apelar, por lo que tanto la suspensión como la multa permanecerán en suspenso hasta que finalice dicho proceso.
“No conozco exactamente el protocolo aquí, pero aceptamos que MLB tiene un trabajo que hacer, y seré el primero en decir que lo que hizo Abner es inaceptable”, dijo Murphy. “No voy a hacer más comentarios sobre qué es justo o injusto. No tengo una visión completa de cómo funciona todo esto ni de lo que ocurre detrás de escena. Abner tenía derecho a apelar, lo hizo y lo apoyo en eso”.
“Lo hemos manejado internamente, como necesitábamos hacerlo. Él entiende perfectamente. Ha ofrecido las disculpas que tenía que ofrecer. Fueron sinceras. Conozco muy bien al muchacho y estoy satisfecho con eso”.
Después del juego del martes, Uribe emitió una disculpa que llamó la atención porque no incluyó a los Cardenales ni a su dirigente, Carlos Mármol. Las razones quedaron más claras un día después, cuando ambos equipos intercambiaron acusaciones de conducta inapropiada: los Cardenales acusaron a coaches de los Cerveceros de transmitir señas desde el dugout a los bateadores, mientras que los Cerveceros acusaron a Mármol de ordenar a sus lanzadores que golpearan a bateadores de Milwaukee.
“Antes que nada, todos aquí me conocen, saben quién soy y saben que tengo antecedentes de ser emocional en el terreno”, dijo Uribe el martes por la noche. “Le debo una disculpa a los Cerveceros, a mis compañeros, a mi manager y a todos los directivos del equipo. Entiendo que es inaceptable salir allí y reaccionar de esa manera”.
No es la primera vez que el derecho de 25 años enfrenta medidas disciplinarias. En 2024, Uribe fue suspendido seis juegos por lanzar un golpe al jardinero de los Rays, José Siri, durante un encuentro de abril en el American Family Field. Apeló y la sanción fue reducida a cuatro juegos, pero para entonces ya había sido enviado a las ligas menores, por lo que no cumplió el castigo hasta el inicio de la temporada 2025.
Cuando regresó, Uribe se convirtió en un ejemplo de conducta y en una pieza sobresaliente del bullpen de los Cerveceros. Lanzó en 80 juegos entre temporada regular y postemporada en 2025, registró efectividad de 1.77 y ascendió al rol de cerrador después de que el convocado al Juego de Estrellas Trevor Megill sufriera una lesión en el antebrazo en agosto.
Megill y Uribe se han repartido las responsabilidades del noveno acto esta temporada. Uribe tiene efectividad de 4.19 y ha convertido cinco de siete oportunidades de salvamento en 21 apariciones.
Respecto a la afirmación de Murphy de que el equipo manejó el asunto internamente, Uribe estuvo en el bullpen pero no lanzó durante el último juego de la serie del miércoles contra los Cardenales, una remontada de Milwaukee que completó una barrida de tres encuentros. Cuando se le preguntó si Uribe estaba disponible ese día, Murphy respondió: “No para mí”.
