SCOTTSDALE, Arizona -- Torey Lovullo caminaba hacia un grupo de reporteros que lo esperaba tras el primer entrenamiento de lanzadores y receptores de los Diamondbacks esta primavera, cuando se tropezó con el jardinero derecho Corbin Carroll, quien, como muchos jugadores de posición, llegó temprano al campamento.
"Creo que me acabo de fracturar la mano", le dijo Carroll.
"Estás bromeando, ¿verdad?", respondió el manager de los Diamondbacks.
Pero no era ninguna broma.
Carroll se rompió el hueso ganchoso de su mano derecha (la que no usa para lanzar) mientras hacía un swing durante una práctica de bateo en vivo. Carroll había conectado un jonrón en el swing anterior y luego bateó un foul Se miró inmediatamente la mano.
Carroll se sometió a una cirugía en la mano el miércoles, y no es seguro cuánto tiempo estará fuera. En el mejor de los casos, podría regresar a la acción alrededor del Día Inaugural.
Una cosa es segura: Carroll no podrá jugar para Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol del próximo mes, algo que deseaba hacer.
"Cuando hablé con [Carroll] por teléfono anoche, eso fue lo primero que mencionó, que no iba a poder hacer eso", comentó Lovullo sobre el Clásico.
Los D-backs esperan que Carroll esté listo para el Día Inaugural, ya que ha sido un motor clave de su ofensiva desde que fue convocado a las Grandes Ligas en agosto del 2022.
Carroll ganó el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en el 2023, cuando ayudó a llevar a Arizona a la Serie Mundial.
El dos veces convocado al Juego de Estrellas tuvo una línea ofensiva de .259/.343/.541 con OPS+ de 140 la temporada pasada, mientras lideraba las Mayores con 17 triples.
