Histórico ataque de ocho carreras de Cerveceros hunde a Rays en el Juego 3

2:36 AM UTC

ST. PETERSBURG - La parte alta de la quinta entrada del Juego 3 de la Serie Mundial, disputado el lunes entre los Cerveceros y los Rays, no parecía prometer mucho tras la actuación de los tres primeros bateadores.

El venezolano Jackson Chourio conectó un sencillo con un out y, posteriormente, se robó la segunda base con dos outs. No era, precisamente, un ataque contundente. Sin embargo, lo que siguió fue una exhibición ofensiva histórica que encaminó a Milwaukee al triunfo por 10-1 para tomar una ventaja de 3-0 en la serie, frustrando al mismo tiempo los planes de los Rays de cobrar impulso en el Clásico de Otoño dentro del Tropicana Field.

Tras el robo de base de Chourio con dos outs, los siguientes ocho bateadores de los Cerveceros lograron embasarse, lo que se tradujo en ocho carreras —producto de siete imparables y una base por bolas— y le otorgó a Milwaukee una ventaja de 10-0.

Todo comenzó con una base por bolas a Christian Yelich. Poco después, los Rays estuvieron a punto de cerrar la entrada cuando el venezolano William Contreras conectó un rodado hacia el tercera base dominicano Junior Caminero, quien tiró a segunda para retirar a Yelich, en una jugada que inicialmente se marcó como un out forzado. No obstante, tras la revisión en video, se determinó que el pie derecho de Yelich llegó a la almohadilla antes de que el segunda base Ben Williamson recibiera el tiro, por lo que la entrada continuó.

Y entonces, se desató una avalancha ofensiva contra el relevista de los Rays, Cam Booser.

Relevó al abridor dominicano Freddy Peralta tras el turno al bate de Contreras, y los Cerveceros recibieron al lanzador zurdo con cuatro imparables consecutivos. Sencillos de Brice Turang y Garrett Mitchell impulsaron tres carreras, seguidos por dobles de Cooper Pratt y Sal Frelick que sumaron otras tres.

Así, la noche de Booser terminó tras enfrentarse a solo cuatro bateadores.

Pero los Cerveceros no habían terminado.

David Hamilton conectó un sencillo remolcador ante el nuevo lanzador, Cole Sulser, y luego anotó tras un doble de Chourio hacia el jardín derecho-central. Fue el segundo imparable del estelar jardinero en la entrada y su cuarto en los primeros cinco episodios del Juego 3.

Con esos cuatro hits, Chourio (22 años y 229 días) se convirtió en el jugador más joven en registrar un partido de cuatro imparables en el Clásico de Otoño desde Joe Garagiola en el Juego 4 de 1946 (20 años y 240 días).

La ofensiva arrolladora finalmente concluyó cuando Jake Bauers fue retirado con un elevado. Sin embargo, los Cerveceros ya habían hecho historia tanto en la Serie Mundial como en la postemporada. Según OptaSTATS, se convirtieron en el primer equipo en lograr que siete bateadores consecutivos conectaran imparables en un partido de postemporada. Sus ocho carreras anotadas con dos outs representan la mayor cantidad en una entrada dentro de un Clásico de Otoño y la segunda mayor cifra en cualquier entrada en la historia de la postemporada.

Esas ocho carreras superan, además, por dos al total de anotaciones que los Rays habían conseguido en toda la serie hasta ese momento.