
MIAMI -- En sus primeros dos juegos, Venezuela ha lucido como una maquinaria aceitada. Una escuadra balanceada con pocas carencias.
Pero más allá de lo que se puede ver, una de las fortalezas principales del conjunto venezolano en este Clásico Mundial de Béisbol se encuentra en el dugout.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
El manager Omar López conformó un cuerpo técnico ‘todoestrellas’, con la presencia de figuras como Miguel Cabrera, Johan Santana, Víctor Martínez, Gerardo Parra, Carlos "Beto" Méndez, Robinson Chirinos y otros.
Hasta ahora, el efecto de ellos ha sido tangible, con los venezolanos habiendo ganado sus primeros dos encuentros ante Países Bajos e Israel con un marcador combinado de 17-5.
En especial el sábado, en un juego en el que Luis Arráez y Enmanuel De Jesús hicieron historia para Venezuela – el primero con una nueva exhibición de múltiples jonrones y el otro imponiendo una marca de ponches -- los consejos e instrucciones de Santana y de Cabrera fueron muy valiosos.
“Crecí viendo lanzar a Johan, cuando era niño”. Comentó De Jesús. “Dije que quería ser como él. Gracias a Dios tengo la oportunidad de tenerlo como coach. He tratado de aprender mucho con él. En estos días hemos estado trabajando con mi cambio. Sabemos que Johan era un experto en eso. Ojalá pudiera lanzarlo como él”.
De Jesús estuvo a la altura de su ídolo el sábado, maniatando a una alineación de Israel, con una presentación casi perfecta por la mayor parte. Todo, bajo la mirada atenta de Santana.
Del otro lado, Cabrera ha estado en el oído de Arráez desde el inicio del certamen. Y los resultados son difíciles de debatir: promedio de .635 (de 8-5), dos cuadrangulares, siete empujadas y ¡OPS de 2.292! en dos juegos.
“Son un ejemplo para nosotros [los coaches], especialmente esta noche”, aseguró Arráez. “Me dijo [Miguel Cabrera]: 'oye, trata de batear la bola hacia el jardín central', y le di hacia el derecho. Pero solo traté de buscar un buen contacto y di un jonrón”.
De igual manera, Cabrera, quien participó en cinco Clásicos Mundiales anteriores como jugador, ha sido una voz constante en el clubhouse. Incluso más allá del aspecto técnico, el dos veces ganador del Premio Jugador Más Valioso en las Grandes Ligas no ha dudado en organizar reuniones previas a los juegos para elevar la emoción del vestuario.
“Miguel Cabrera, por ejemplo, comenzó el mitin de hoy con los bateadores, y yo estaba a punto de decir algo, y él dijo A, B, y C, y siguió hablando”, comentó López tras el duelo ante Países Bajos. “Podías ver en ese cuarto que los jugadores estaban prestando atención. Estaban procesando lo que él estaba diciendo. Luego Víctor [Martínez] y Beto y luego el analista mostrando los videos, estaban enfocados, y los jugadores comenzaron a interactuar”.
Lo mismo que para los jugadores, el cuerpo técnico también ha tenido que adaptarse rápidamente en un torneo tan corto como el Clásico Mundial. Especialmente para figuras con poca experiencia en este tipo de puestos, como es el caso con Cabrera y Santana.
“Cuando tienes un grupo de coaches al que le importa, quieren que las cosas sean mejores. Estamos integrados”, aseguró López. “Incluso los coaches que no habían sido coaches antes, están participando, están más relajados, y están participando mucho. Ese fue otro reto para mí”.
Claro, hay otra figura importante en esta ecuación, que si bien no lleva la etiqueta de coach, Salvador Pérez sí posee la ‘C’ de capitán de este grupo, y ha cumplido con ese rol a cabalidad.
Y es que más allá de lo que su estatura representa en el terreno, Pérez fue importante en la construcción de este roster, como reveló López con un caso específico.
“Luinder Ávila se suponía que iba a estar en la lista de reservas”, dijo el manager. “Eso fue lo que negociamos con la organización y con el agente. Luinder Ávila hoy está con nosotros por Salvador Pérez. Él fue el facilitador”.
De Jesús tampoco dudó en darle crédito a Pérez por su labor detrás del plato el sábado. Willson Contreras también habló maravillas de él, lo mismo con William y otros jugadores venezolanos. Es un nombre de peso en el clubhouse.
“Tener a Salvador Pérez como el capitán de nuestro equipo, del equipo nacional, y cómo él representa a Venezuela, estamos muy orgullosos de tener a Salvy como receptor para nosotros en este torneo”, indicó Ranger Suárez, quien abrió el partido inicial del certamen. “Estoy muy emocionado por él y por todo lo que ha hecho. Estamos muy felices. Muy orgullosos de él, por su carrera”.
En Venezuela, el talento nunca fue la interrogante, pero la unión y el liderazgo son lo que podrían llevar a esta selección a otro nivel.
