“Quieres 2, 3, 4”: Para Maikel García, un solo Guante de Oro no es suficiente

4:28 PM UTC

SURPRISE, Arizona -- Ahora que el venezolano luce un Guante de Oro en su vitrina tras ganar el primero de su carrera en la tercera base la temporada pasada, está aún más motivado para conquistar otro… y otro… y otro.

“Como dice Salvy, no se trata de jugar dos años en las Grandes Ligas, quieres jugar como 15 o 17”, dijo García. “Si ganas un Guante de Oro, no quieres uno, quieres dos, tres, cuatro. Esa es la meta. No te sientas demasiado cómodo porque este es un juego que te hace humilde”.

El camino hacia otro Guante de Oro comienza en la primavera, señala García, al sentar las bases antes de la temporada regular.

Con eso en mente, quisimos observar más de cerca qué hace García para prepararse, y nos permitió acompañarlo en una sesión matutina con el coach de cuadro José Alguacil en el mini campo de los Reales en su complejo de Entrenamientos Primaverales.

“Esta es nuestra casa”, dijo Alguacil mientras señalaba el terreno. “Aquí es donde hacemos gran parte de nuestro trabajo”.

El Dick Howser Field cuenta solo con cuadro interior, lo que permite a los jugadores de los Reales realizar ejercicios más específicos de los que podrían hacer en un campo de tamaño completo, donde suceden muchas cosas durante el día. Cada jugador coordina con Alguacil la hora y lo que necesita trabajar ese día. En la primavera pueden realizar trabajo más intenso y a mayor ritmo si no están en el lineup ese día. Fuera de los ejercicios defensivos de equipo durante las prácticas matutinas, generalmente se puede encontrar a Alguacil en el Howser Field.

“Cada jugada es importante, y cuando trabajamos, lo hacemos con urgencia”, afirmó Alguacil. “¿Por qué? Porque sabemos dónde queremos estar. Queremos ir paso a paso, queremos llegar a los playoffs, luego seguir creciendo y eventualmente ir a la Serie Mundial y ganar. Todo comienza aquí mismo, antes de la temporada, y se puede ver cómo el trabajo se mantiene durante la campaña”.

El martes, García salió temprano para hacer su trabajo defensivo individual y para terminarlo antes que cualquier otra cosa. Comenzó calentando con rodados, y luego Alguacil explicó el ejercicio que iban a realizar. Colocó dos máquinas una junto a la otra para disparar pelotas a distintas velocidades hacia García. Primero recibió una con efecto hacia adelante que tuvo que fildear de revés cerca de la línea. Inmediatamente después de manejar esa pelota, otra salió del lado derecho, y García tuvo que tomarla de derecha más hacia el hueco, luego de ajustar sus pies y simular el tiro a la inicial.

Después de varias repeticiones, invirtieron el orden de las máquinas.

“¿Te gusta?”, le preguntó un coach a García tras una ronda.

“Fácil”, respondió.

El objetivo era trabajar la rapidez de su primer paso y las jugadas tanto de revés como de derecha. No es casualidad que la tercera base sea conocida como la esquina caliente, y si García puede ver la mayor cantidad posible de batazos con efecto rápido y crear tantos ángulos como pueda en la práctica, en teoría eso facilita las cosas en el juego.

“El efecto cuando un bateador derecho le pega hacia mi revés es un poco complicado en el juego porque estamos en las Grandes Ligas y le pegan duro”, explicó García. “Entonces es un poco difícil de leer. Pero cuando me moví a tercera, simplemente empecé a esperar la pelota, no ir demasiado hacia adelante porque le pegan muy fuerte. Y cuando pasamos a la derecha, estábamos tratando de trabajar mi primer paso, justo después de tomar la pelota de revés. Eso me va a ayudar porque puedo alcanzar más pelotas en el hueco”.

García siempre ha sido excelente defensivamente, pero se formó en el sistema de los Reales como campocorto y solo se trasladó a la tercera base cuando llegó a las Grandes Ligas, porque Kansas City ya contaba con otro campocorto ganador del Guante de Oro en Bobby Witt Jr.

Con la consolidación de García como un antesalista defensivo destacado, los Reales ahora cuentan con uno de los mejores lados izquierdos del cuadro en MLB. No es algo que el equipo dé por sentado, especialmente ahora que tanto Witt como García juegan bajo extensiones multianuales que los mantendrán en Kansas City al menos hasta el 2030.

Impulsarán la ofensiva, pero también serán el ancla del cuadro. Quieren que los Guantes de Oro sigan llegando.

“Es muy especial para mí porque ese era mi sueño cuando era niño”, dijo García. “Conseguir uno me motiva a ganar otro en una posición que no jugué en Ligas Menores. Estoy orgulloso porque no es mi posición natural, y ganar un Guante de Oro en una posición diferente es algo bastante difícil”.