Martínez celebró su primer llamado al Juego de Estrellas con su octavo triunfo

1:34 AM UTC

ST. PETERSBURG -- Los Rays tenían mucho que celebrar cuando MLB anunció los rosters para el Juego de Estrellas el fin de semana pasado.

Su joven superestrella, Junior Caminero, fue elegido como titular. Dos de los jugadores más subestimados de las Mayores, el bateador designado Yandy Díaz y el abridor Drew Rasmussen, recibieron el reconocimiento que merecen. Además, el relevista Bryan Baker, una de las revelaciones del bullpen, obtuvo su primer llamado al Juego de Estrellas.

Pero claramente faltaba alguien: el veterano abridor Nick Martínez, la presencia estable de la rotación de Tampa Bay y el corazón del clubhouse de unos Rays que lideran la Liga Americana.

“De verdad me gustaría verlo en ese vuelo”, dijo Rasmussen el miércoles.

Esa omisión quedó resuelta el viernes, cuando Martínez, de 35 años, fue nombrado por primera vez al Juego de Estrellas antes de lanzar 5.1 innings y apuntarse la victoria en el triunfo de los Rays por 7-2 sobre los Marineros en el primer juego de la serie en el Tropicana Field.

“Le dije cuando salió el anuncio inicial: ‘Vas a llegar. Te lo mereces. Has tenido un año increíble. Eres un compañero extraordinario, una persona increíble, y a la gente buena le pasan cosas buenas’”, comentó el abridor Shane McClanahan. “Todos estamos muy felices por él”.

Martínez ciertamente había hecho méritos para integrar el roster. Tras limitar a Seattle a dos carreras, cuatro hits y un boleto, mejoró su marca a 8-2 con efectividad de 2.65, la cuarta mejor de la Liga Americana y la undécima entre los abridores calificados de las Mayores.

En sus primeras 18 aperturas ha lanzado 105.1 entradas y ha permitido tres carreras o menos en 17 de ellas. Los Rays han ganado 14 de esos encuentros, incluido el del viernes por la noche, impulsados por los jonrones de Richie Palacios, Cedric Mullins, Victor Mesa Jr. y Junior Caminero.

Martínez no destaca por acumular grandes cifras de ponches ni por un repertorio abrumador, pero lanza con precisión y con una confianza que llevó a McClanahan a decir que “lanza como si midiera 10 pies y tirara a 150 millas por hora”.

“Nick ha sido un pilar para nosotros”, dijo McClanahan la tarde del viernes. “Me alegra que haya recibido el reconocimiento que merece. Debió haber sido elegido desde el principio. No debió entrar como reemplazo”.

Y, por supuesto, hay mucho más detrás de esta historia. Por eso la noticia fue recibida con tanto entusiasmo en el clubhouse de Tampa Bay cuando el manager Kevin Cash informó al equipo tras la abultada derrota del jueves ante los Yankees. Se abrió un lugar en el cuerpo de lanzadores de la Liga Americana cuando los Medias Rojas colocaron al zurdo Ranger Suárez en la lista de lesionados de 15 días por una distensión en la ingle izquierda, y ese puesto fue para Martínez.

“Tiene una relación especial con todos en el equipo. Siempre hace un esfuerzo extra”, dijo Cash. “Cuando ves que un compañero al que aprecias recibe una noticia así, todos celebran con mucha fuerza”.

Martínez, quien cumplirá 36 años el 5 de agosto, ha sido un compañero muy querido en cada equipo donde ha estado, desde su debut con los Rangers en el 2014 y especialmente desde que llegó a los Rays como agente libre en febrero.

De inmediato se convirtió en una figura muy popular, alguien que unió los diferentes grupos dentro del clubhouse gracias a su personalidad amigable, su buen humor, su capacidad para hablar dos idiomas y la amplia experiencia que ha acumulado. Ha vivido de todo en el béisbol, desde pasar cuatro años en Japón hasta lanzar en la postemporada con los Padres y los Rojos.

“Es increíble. No sé si algún agente libre ha llegado y ha impactado este clubhouse como él”, afirmó Rasmussen. “Tenerlo con nosotros todos los días es realmente una bendición”.

Cuando le preguntaron qué ha significado el liderazgo de Martínez para los Rays esta temporada, Rasmussen respondió: “Todo”. Luego continuó elogiándolo.

“Es su personalidad. Es quién es como ser humano. Es su experiencia”, agregó Rasmussen. “Ha sido muy bueno. También ha pasado por momentos difíciles. Y entiende cómo recuperarse de todo eso, sin dejarse llevar demasiado por los altibajos.

“¿Podemos mantener siempre una actitud positiva? ¿Podemos traer energía y entusiasmo todos los días? Y además, ¿podemos ser el mejor compañero posible? Porque él lo es”.

Cash coincidió. A lo largo de los años, los Rays han incorporado a varios lanzadores veteranos muy respetados e influyentes, como Charlie Morton, Michael Wacha y Corey Kluber. Todos dejaron huella entre los más jóvenes. Aun así, el impacto de Martínez ha sido especial.

“Es el corazón de este clubhouse. Es una de las principales razones por las que este grupo se lleva tan bien, por la forma en que se integró de inmediato y porque hace que todos se sientan parte importante y especial de este equipo”, dijo el abridor Griffin Jax. “Cuando alguien así recibe una recompensa como ésta, une todavía más al grupo”.