¿500 cuadrangulares? ¿600? ¿Hasta dónde puede llegar Ohtani?

5:12 AM UTC

Trescientos jonrones son apenas el comienzo para . Entonces, ¿dónde terminará?

Incluso si dejamos de lado el hecho de que también es lanzador, alcanzar la marca de 300 cuadrangulares ya es impresionante por sí solo. Ohtani acaba de cumplir 32 años, apenas disputa su novena temporada en MLB y ha jugado poco más de 1,100 encuentros. Es uno de los pocos bateadores que han llegado a los 300 bambinazos en menos de una década y uno de los que más rápido lo ha logrado en términos de juegos disputados.

Ahora la pregunta es: ¿Hasta dónde puede llegar? ¿Cuántos jonrones conectará Ohtani en su carrera en Grandes Ligas?

¿Podrá alcanzar los 500? O... ¿nos atrevemos a decirlo?... ¿los 600?

Veamos los números con la ayuda del gurú de datos de MLB, Tom Tango.

Para calcular las posibilidades de que Ohtani alcance las grandes marcas de jonrones de por vida, tomamos a 20 de los mejores jugadores comparables según su edad y su producción de cuadrangulares a nivel de Jugador Más Valioso. Básicamente, analizamos a quienes conectaban más jonrones antes de cumplir los 32 años, ya que Ohtani ha disparado alrededor de 175 en las últimas cuatro temporadas. (No incluimos a sus dos principales contemporáneos, Aaron Judge y Kyle Schwarber, porque ambos siguen en activo).

Luego analizamos lo que esos 20 jugadores hicieron durante el resto de sus carreras, en comparación con lo que habían producido en el período previo de sus temporadas más recientes, para establecer una proyección base para Ohtani.

¿El resultado? 518 jonrones de por vida. Ese es el promedio proyectado para Shohei. Son números dignos de un bateador con destino al Salón de la Fama.

También hay otra forma de analizarlo: utilizar a esos jugadores del pasado para visualizar los distintos caminos que podría seguir Ohtani.

Esos 20 grandes jonroneros se dividen en diferentes niveles según la cantidad de cuadrangulares que conectaron después de los 32 años. Cada grupo permite estimar qué ritmo tendría que mantener Ohtani para unirse a los mejores bateadores de poder de todos los tiempos.

En pocas palabras, Ohtani tiene una oportunidad real de alcanzar cifras históricas. Debería llegar sin mayores problemas al club de los 400 jonrones. Los 500 ya lucen como una expectativa razonable. E incluso los 600 están al alcance.

Estos son los tres posibles caminos para la carrera de Ohtani: un escenario de rendimiento "bajo", uno "típico" y otro "alto".

El escenario bajo: 400 jonrones (la trayectoria de Jeff Bagwell)

Si asumimos que Ohtani cumple con las proyecciones para el resto de esta temporada, lo que significaría acercarse nuevamente a una campaña de alrededor de 40 jonrones, terminaría el 2026 con aproximadamente 320 cuadrangulares de por vida.

La siguiente gran marca serían los 400 jonrones, apenas 80 más. En su mejor versión, Ohtani podría alcanzar esa cifra en un par de temporadas, aproximadamente.

Claro, existen algunos grandes cañoneros cuyo rendimiento cayó drásticamente después de los 32 años, principalmente debido a lesiones, como Mo Vaughn, Albert Belle y Ryan Howard. Pero si Ohtani logra evitar ese peor escenario, incluso si su producción disminuye más rápido que la de muchos otros grandes jonroneros, todavía debería terminar su carrera en un rango de entre 400 y 450 cuadrangulares.

Esa sería la trayectoria de Jeff Bagwell. Bagwell forma parte del grupo de grandes jonroneros cuya producción disminuyó más rápidamente con la edad, pero aun así el miembro del Salón de la Fama tuvo varias temporadas sobresalientes con los Astros ya entrados sus 30 años y terminó su carrera con 449 cuadrangulares.

Incluso si Ohtani no fuera un jugador de dos vías, una trayectoria ofensiva como la de Bagwell bastaría para convertirlo en un serio candidato al Salón de la Fama. Pero también es justo pensar que Ohtani puede aspirar a mucho más.

El estándar: 500 jonrones (la trayectoria de Willie McCovey)

Queremos ver a Ohtani en el club de los 500 jonrones. Creemos que puede lograrlo. Sus propios compañeros de los Dodgers también lo creen. Al parecer, hablan del tema constantemente.

Probablemente necesitará conectar alrededor de 180 jonrones después del 2026 para alcanzar esa cifra. Pero si envejece como lo hicieron muchos de los grandes bateadores de poder que lo precedieron, debería conseguirlo.

Como ya mencionamos, la proyección promedio para su carrera, hecha de manera sencilla, ronda los 520 cuadrangulares.

Eso ocurriría si Ohtani disfruta de una longevidad similar a la de un miembro del Salón de la Fama como Willie McCovey, quien siguió conectando jonrones durante aproximadamente otra década después de llegar a la edad actual de Ohtani y concluyó su carrera con 521.

Otros cañoneros como Ken Griffey Jr., los dominicanos Alex Rodríguez y Manny Ramírez también encajan dentro de esa trayectoria "típica" para un gran bateador de poder. Si Ohtani termina su carrera de una forma similar a cualquiera de ellos, alcanzaría sin problemas la marca de los 500 jonrones.

En total, 13 de los 20 bateadores utilizados para proyectar el futuro de Ohtani, es decir, el 65%, mantuvieron el ritmo de cuadrangulares necesario para llegar a los 500. Esa es una señal muy alentadora para Shohei.

El techo: 600 jonrones (la trayectoria de Jim Thome)

Ahora viene la parte realmente divertida de este ejercicio. ¿Y si Ohtani supera los 500 jonrones? ¿Y si conecta muchos más?

¿Podría llegar hasta los 600? Es una cifra que apenas nueve bateadores en la historia de MLB han alcanzado.

La posibilidad existe. Los antecedentes también.

Hay un pequeño grupo de reyes del jonrón que demuestra que, si Ohtani sigue una trayectoria de élite similar a la de ellos, podría terminar alcanzando los 600 cuadrangulares.

Cinco de los 20 bateadores utilizados como comparables mantuvieron ese ritmo: Barry Bonds, Babe Ruth, Willie Mays, Jim Thome y el dominicano David Ortiz. Un sexto, el quisqueyano Albert Pujols, también estuvo muy cerca.

Quizás Thome represente el modelo ideal para Ohtani, porque no sólo siguió conectando muchos jonrones en la parte final de su carrera, sino que además alcanzó la marca de los 600. La trayectoria de Thome demuestra que Ohtani no necesita convertirse literalmente en Barry Bonds para llegar a esa cifra. Además, probablemente tenga un techo de poder más alto que Ortiz, quien fue extraordinario hasta cerca de los 40 años, pero terminó con 541 cuadrangulares porque no había conectado tantos durante el inicio de su carrera.

Thome simplemente siguió produciendo como un gran jonronero durante buena parte de sus 30 años y luego permaneció el tiempo suficiente como un sólido bateador de poder para alcanzar el club de los 600. No sería descabellado imaginar a Ohtani siguiendo un camino parecido.

Entrar al club de los 600 jonrones sería algo verdaderamente asombroso, incluso tratándose de Ohtani. Porque, no hay que olvidarlo, también es lanzador. Si eso llega a ocurrir, quizás haya que construirle un ala exclusiva en el Salón de la Fama.