MINNEAPOLIS -- El dominio ha sido la expectativa cada vez que Shohei Ohtani sube al montículo de Grandes Ligas. Pero la apertura del miércoles por la noche en el Target Field fue una clara muestra de su capacidad de resiliencia.
Luego de atravesar su primer verdadero tropiezo de la temporada 2026, y lanzando además con una ampolla en el dedo medio de la mano derecha y una inflamación en la rodilla izquierda, el fenómeno de dos vías de los Dodgers respondió elevando su nivel. Literalmente.
Ohtani dejó huella tanto desde el montículo como con el bate, respaldado por una recta que promedió 100 mph, la mayor velocidad promedio de su carrera.
Cuando entregó la pelota al bullpen, su línea final fue de 6.0 innings, cinco hits, tres carreras (dos limpias), dos bases por bolas y ocho ponches en 89 lanzamientos, en la victoria de los Dodgers por 4-3 para completar la barrida.
El inning más complicado para Ohtani fue un caótico segundo episodio. Después de permitir un sencillo de Victor Caratini para abrir la entrada, un par de imparables con un out y un pásbol le permitieron a Minnesota empatar el juego. Luego, Ryan Kreidler conectó un sencillo de dos carreras para darle a los Mellizos ventaja de 3-1.
En lugar de dejar que el inning se le escapara de las manos, Ohtani pareció cambiar el interruptor. Respondió de inmediato ponchando a los tres bateadores del tercer inning, retirando por la vía de los strikes a Byron Buxton, Kody Clemens y Josh Bell. A partir de ahí dominó el resto de la noche, retirando a 13 de los últimos 15 bateadores que enfrentó y cerrando su labor con cuatro entradas consecutivas sin permitir carreras.
Fiel a su estilo, Ohtani no limitó su impacto al montículo. Como primer bate de los Dodgers y líder de las Grandes Ligas en porcentaje de embasarse, también impulsó la reacción ofensiva del equipo tras aquel difícil segundo inning. En la parte alta del tercero, frente al derecho de los Mellizos Joe Ryan, conectó un sencillo productor al jardín central que llevó al plato a Alex Freeland, reduciendo la desventaja y encendiendo una ofensiva de tres carreras que devolvió la ventaja a Los Ángeles.
