ST. PETERSBURG -- Ryan Vilade sabía que pasaría algo más de tiempo sobre la tierra la noche del viernes, al realizar su primera apertura en Grandes Ligas como segunda base en el inicio de la serie de los Rays contra los Guardianes en el Tropicana Field.
Pero terminó siendo la tierra sobre el uniforme de Vilade la que marcó la pauta en la victoria de los Rays por 11-3, que los convirtió en el primer equipo de la Liga Americana en alcanzar las 60 victorias esta temporada y mejoró a 36-15 su récord en casa, el mejor de MLB.
Con un corredor en segunda en el segundo inning, Vilade atacó un cambio en el primer pitcheo del abridor de Cleveland, Joey Cantillo, y conectó un batazo hacia la primera fila de asientos detrás de la pared del jardín izquierdo. La pelota superó la cerca, pero rebotó en el guante de un joven aficionado y regresó al terreno.
Las luces del Trop se atenuaron mientras los umpires decretaban jonrón, pero Vilade siguió corriendo hasta lanzarse de cabeza en la tercera base. Vilade se levantó, celebró con el puño, chocó la mano con el coach de tercera Brady Williams y trotó el resto del camino hasta el plato, con una ventaja de dos carreras ya asegurada.
El esfuerzo a toda marcha de Vilade, aunque no era del todo necesario, reflejó el impacto que tuvo la parte baja del lineup de Tampa Bay en el primer capítulo de una crucial estadía de nueve juegos en casa para los Rays.
Basta con mirar del quinto puesto del orden en adelante. Jonny DeLuca conectó dos hits y remolcó una carrera. Chandler Simpson sumó dos imparables, incluido un doble producto de su velocidad y esfuerzo, y realizó una atrapada de cabeza en el jardín izquierdo en la cuarta entrada.
El cuadrangular de Vilade fue su octavo de la temporada y el quinto que conecta al primer pitcheo del turno. Richie Palacios lo reemplazó en la segunda base en el séptimo episodio... y terminó disparando un vuelacercas de tres carreras en el octavo.
Ben Williamson abrió en el campocorto mientras Taylor Walls recibió otro día de descanso por las molestias en los dedos de la mano izquierda. Williamson impulsó una anotación y realizó una espectacular jugada lanzándose de cabeza por el medio del terreno en el séptimo acto. ¿Y quién tuvo una mejor noche con el bate que el receptor Nick Fortes? Continuó su reciente repunte ofensivo al irse de 4-4 con dos carreras impulsadas.
Ese respaldo fue más que suficiente para el abridor Shane McClanahan, quien se recuperó de una difícil salida en Boston al limitar a Cleveland a apenas una rayita y dos hits en cinco entradas. Cole Sulser ponchó a dos bateadores en el sexto, y el derecho Chris Roycroft se encargó del resto del encuentro para conseguir el primer salvamento de su carrera en Grandes Ligas.
