NEUVA YORK – Tarik Skubal creció en Arizona, lanzó a nivel colegial en el Noroeste del Pacífico y ha lanzado en todo tipo de condiciones climáticas como miembro de los Tigres. Lanzar bajo el calor no lo va a alterar. De todas maneras, Skubal suele empapar de sudor sus camisas rápidamente, lo que lleva al encargado del clubhouse, Dan Ross, a dejarle jerseys adicionales para que se cambie a medida que avanza su partido.
Por lo general, Skubal encara un encuentro de verano con tres camisetas a la mano y se cambia cada dos entradas mientras el personal de apoyo mete la usada en la secadora. La noche del martes en el Yankee Stadium, con una advertencia de calor extremo acechando en Nueva York, los Tigres tenían listas cuatro camisetas de Skubal por si acaso.
Si Skubal las necesitó, no fue por ninguna presión o "calor" que los Yankees le estuvieran aplicando. Terminó con nueve ponches y permitió dos carreras (una limpia) a lo largo de seis sólidas entradas en la victoria de los Tigres por 9-3.
Por un breve instante, cuando el batazo de Ben Rice en la primera entrada superó la barda entre los jardines derecho y central, los Bombarderos lucieron listos para repetir el ataque de tres cuadrangulares que le propinaron a Skubal el miércoles pasado en el Comerica Park. Luego Skubal se asentó, retirando a sus siguientes 13 bateadores y ponchando a nueve de ellos antes de que un pelotazo y un rodado que se coló por debajo del guante del campocorto Zach McKinstry para un error abrieran la puerta a una carrera sucia en el sexto episodio.
Fue una magistral venganza para el dos veces ganador de forma consecutiva del Premio Cy Young de la Liga Americana, y cumplió con su parte de lo que se esperaba fuera un duelo de pitcheo frente al as de los Yankees, Cam Schlittler. Cuatro cuadrangulares de los Tigres ante Schlittler, dos de ellos por parte de Riley Greene, convirtieron el potencial duelo en una paliza.
Skubal fue de menos a más en su presentación. El jonrón de Rice llegó ante una recta de 95 mph. Skubal subió la intensidad rápidamente, recurriendo a una recta de cuatro costuras a 98 mph para abanicar al venezolano Alí Sánchez en el tercer capítulo. Eso lo inició en una racha de cinco bateadores ponchados de manera consecutiva que incluyó cuatro lanzamientos diferentes para el tercer strike. Paul Goldschmidt, quien le conectó dos jonrones a Skubal la semana pasada, se ponchó con un cambio de velocidad para terminar el tercer inning. El dominicano Amed Rosario se ponchó con un slider abriendo la cuarta entrada. Skubal dejó caer una curva en la zona para cantarle el tercer strike a Rice y luego pasó una recta de 99 mph ante el dominicano Jasson Domínguez.
Skubal acumuló 13 swings en blanco de 46 intentos -- cuatro de ellos con su recta y cuatro con su cambio -- junto con 15 strikes cantados. De igual forma impresionante, se colocó consistentemente adelante en los conteos, otorgando el strike en el primer pitcheo a 17 de 20 bateadores.
Skubal y su compañero de equipo, el también lanzador All-Star de los Tigres Casey Mize, silenciaron a los Yankees durante los primeros dos compromisos de esta serie, combinándose para 19 ponches sin pasaportes a lo largo de 13 entradas, con apenas dos imparables permitidos.
