¿Le pasó factura a Puerto Rico el no contar con sus grandes cañones?

15 de marzo de 2026

HOUSTON – Pese a no contar con varias de sus estrellas de torneos anteriores, Puerto Rico parecía tener todo alineado para dar un buen juego el sábado en cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol en el Daikin Park contra Italia.

Con un relevo descansado y contando con su as en el montículo, Seth Lugo – quien había dominado por completo a Colombia en el primer partido de los boricuas el 6 de marzo – la Selección de Puerto Rico llegó al partido de vida o muerte con suma confianza. Y cuando Willi Castro abrió el encuentro con cuadrangular frente al abridor de la Selección de Italia, Sam Aldegheri, explotó en aplausos el ruidoso Daikin Park con una fanaticada muy desbalanceada a favor de los boricuas.

Clásico Mundial de Béisbol 2026

Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One

Pero de ahí en adelante, los italianos dirigidos por el venezolano Francisco Cervelli continuaron su recorrido mágico en este torneo, anotándole cuatro vueltas a Lugo y luego cuatro más ante el relevo puertorriqueño para estar arriba 8-2 en el cierre del cuarto capítulo. Aunque Puerto Rico rebeló con cuatro vueltas en la octava entrada, el bullpen de Italia hizo lo suficiente para frenar a los boricuas y sellar su pase a las semifinales del evento en Miami con un triunfo por 8-6.

“Pudimos reaccionar tarde en el juego, pero para mí ya era tarde”, dijo el manager de Puerto Rico, Yadier Molina.

Sin Francisco Lindor, Carlos Correa, Javier Báez, Enrique “Kike” Hernández, José Berríos y varios otros nombres de peso en Grandes Ligas. Puerto Rico dio una leve sorpresa al terminar en el segundo lugar del Grupo A en San Juan, a base de un pitcheo que tuvo efectividad colectiva de 1.22 en la fase de grupos.

Pero el bateo fue un problema en el Estadio Hiram Bithorn. El sábado, los puertorriqueños sí produjeron seis anotaciones, pero batearon de 9-1 con corredores en posición de anotar y dejaron a 10 hombres en circulación.

“No fuimos consistentes”, reconoció Molina. “El pitcheo nos llevó a la segunda ronda. Pienso que dejamos mucha gente en base y en un torneo así, tú tienes que ser un poco mejor en la ofensiva y no cometer errores”.

En total, Puerto Rico bateó .209/.316/.278 en sus cinco partidos del torneo, con apenas dos vuelacercas y un total de siete extrabases.

La pregunta del millón para Puerto Rico es qué habría pasado si la selección hubiera podido contar con sus estelares de Grandes Ligas.

“No me gustaría faltarle el respeto a estos chamacos que representaron la camisa de una buena forma y dieron el 100% en todos los juegos”, expreso Molina al ponérsele el tema. “De una u otra forma, nosotros salimos con los muchachos que estaban ahí y ver su entrega por el uniforme, verlos día a día tratando de mejorar, buscando aprender de este coaching staff… yo pienso que estos chamacos se van a llevar muchas cosas buenas de este torneo.

“Pero pensar en los que no estaban no sería fair (justo) para estos muchachos”.

Para Molina, fue su segundo Clásico Mundial como manager de la selección de la Isla del Encanto, después de que el exreceptor jugara en los primeros cuatro como jugador. Por segunda ocasión seguida, el equipo fue eliminado en cuartos de final. La tarea fue bien difícil en esta oportunidad, pero tomando en cuenta las circunstancias, es difícil criticar el resultado final.

“Les duele. Les duele la camisa, el resultado”, comentó Molina sobre su tropa joven. “Les dije que estoy bien orgulloso de mi equipo. Estoy bien orgulloso de lo que hicimos. Un equipo que representó la isla sin importarle nada. Batallamos hasta el final. Pudimos reunir nuevamente (un territorio). Duele. Hay que darle crédito a Italia”.