Colt Keith es el Tigre más joven con un juego de tres jonrones desde... ¡Mr. Tiger!
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HOUSTON -- ¿Noche de ensueño? Se puede decir que sí.
Colt Keith conectó tres jonrones e impulsó seis carreras la noche del lunes para que los Tigres vencieran a los Astros por 9-3 en el primer juego de una serie de tres encuentros en el Daikin Park.
Con 24 años y 305 días de edad, Keith se convirtió en el segundo jugador más joven en la historia de los Tigres en registrar un juego de tres jonrones. Sólo el miembro del Salón de la Fama Al Kaline era más joven, con 20 años y 119 días cuando desapareció tres pelotas el 17 de abril de 1955.
Para Keith, quien no había conectado su primer jonrón de la temporada hasta el jueves en Minnesota, los cuadrangulares dos, tres y cuatro llegaron como resultado de lo que describió como “mucho trabajo en la jaula de bateo” durante los últimos meses.
Keith, quien impulsó la primera carrera del encuentro al recibir un pelotazo de Kai-Wei Teng con las bases llenas en el primer inning, castigó luego a Teng con un jonrón de dos carreras en el tercero. Ese batazo hacia el jardín derecho, con velocidad de salida de 108.8 millas por hora, llegó ante un sweeper de 84.2 mph.
Después de poncharse frente a A.J. Blubaugh, uno de los 18 ponches sufridos por los bateadores de Detroit en una noche en la que también conectaron cinco jonrones, Keith volvió a responder al desaparecer un cambio de velocidad de 88.3 mph de Jayden Murray para un cuadrangular de dos carreras hacia el jardín derecho en el séptimo inning.
Keith coronó su noche enviando un slider de 86.1 mph de Bryan Abreu hacia el jardín izquierdo, depositándolo en los Crawford Boxes en el noveno capítulo.
Keith, quien ahora presenta línea ofensiva de .267/.311/.390 en la temporada, explicó que poder conectar jonrones ante tres lanzamientos rompientes diferentes es consecuencia de haber mejorado su tiempo sobre las rectas.
“Para mí, estar a tiempo con la recta es cuando más ajustable soy a otros lanzamientos”, dijo Keith. “No estoy dejando atrás la cadera. No estoy tratando de adelantarme tanto que termine saltando hacia el pitcher. Simplemente me mantengo estable con las piernas y soy capaz de llegarle a una recta de 97 millas por hora, pero también de mantener las caderas atrás y reaccionar a un cambio de velocidad. Esta noche fue un gran ejemplo de eso”.
“Estaba viendo muy bien la pelota hoy”, continuó Keith. “Estaba a tiempo con la recta, veía el giro, veía las costuras de la pelota y sentía que estaba en una gran posición todo el día. Sólo quiero repetir eso, hacerlo mañana y volverme consistente con ese swing. Ver tan bien la pelota que puedo mantener las caderas atrás ante un slider afuera [de Abreu] y dirigir el bate hacia ese lado para darle con fuerza significa que estoy en un buen momento”.
Keith también ha dedicado mucho trabajo antes de los juegos para adaptarse a la tercera base, posición en la que disputó su encuentro número 32 del 2026 el lunes. Eso quedó demostrado cuando fildeó de revés una pelota más allá de la línea de tercera, avanzó hacia territorio foul y retiró a Christian Walker con un largo tiro para terminar el séptimo inning. Lo que muchos no notaron fue que Keith tropezó después de realizar el disparo.
“Me tropecé con el césped. Creo que todos estaban viendo la pelota cuando la lancé, y me sentí poco atlético”, comentó entre risas. “Pero siento que mejoro cada día. Trabajo muchísimo en esa posición, en mi mecánica y en todo lo que pueda hacer para ayudar al equipo ahí. Sólo quiero seguir mejorando”.
“Es realmente genial ver lo que hizo hoy”, dijo el campocorto de los Tigres, Kevin McGonigle, quien también conectó un jonrón mientras se iba de 3-2 con dos bases por bolas. “Todos saben que tiene eso dentro de él”.
El manager A.J. Hinch destacó otro aspecto de la actuación de Keith.
“Me encanta cuando sonríe en el terreno”, dijo Hinch. “Es muy serio, pero sé que esta noche le dio bien a varias pelotas y fue recompensado por ello”.
Hinch también reconoció lo inusual de conectar cinco jonrones y poncharse 18 veces en un mismo juego. Al finalizar el cuarto inning, Detroit ya se había ponchado 11 veces, pero también había conectado tres cuadrangulares, incluido uno solitario de Spencer Torkelson inmediatamente después del primer jonrón de Keith.
“Prefiero hacer menos contacto y ganar así, aunque nos ponchemos tanto, que hacer mucho contacto y perder”, señaló Hinch. “El béisbol es curioso. Siempre encuentra formas de mostrarte algo que nunca habías visto antes”.