DENVER -- El juego intermedio de la serie de tres encuentros entre los Cardenales y los Rockies le dio un nuevo significado al término coloquial para un partido de béisbol, con un notable acto de solidaridad de jugadores de ambos equipos, un gesto que podría rendir frutos mucho más allá de la derrota por 10-7 que sufrieron los Cardenales y que igualó la serie.
Un día después de que el lanzador novato dominicano Hancel Rincón recibiera la indicación del umpire del plato y jefe de grupo Doug Eddings de enderezar la inclinación de su gorra durante su debut en Grandes Ligas en el primer juego de la serie el viernes, jugadores, coaches y aficionados llevaron sus gorras notablemente inclinadas, enviándole un poderoso mensaje de apoyo al novato derecho.
“Sentí un gran apoyo de mis compañeros”, dijo Rincón sobre el gesto, con la ayuda del receptor del bullpen Kleininger Terán, quien sirvió como intérprete. “Obviamente, cuando estamos unidos, como este grupo, vamos a ser mucho mejores”.
Goodman niega haberse quejado de la gorra de Rincón
El manager dominicano Óliver Mármol ha llegado a esperar esa cualidad de su equipo.
“Es un grupo muy unido”, dijo Mármol. “Me encanta el hecho de que, independientemente de lo que esté pasando, siempre se respaldan unos a otros”.
Eddings les dijo a los reporteros la noche del viernes que Rincón no estaba infringiendo ninguna regla, pero que había cruzado la línea en cuanto a una “regla no escrita” sobre la manera apropiada de llevar el uniforme.
Eddings sostuvo largas conversaciones con Mármol, a quien expulsó la noche del viernes por discutir la indicación de enderezar la gorra, y con el manager de los Rockies, Warren Schaeffer, antes del juego del sábado. Además, detuvo a Rincón cuando los lanzadores se dirigían al bullpen a mediados del primer inning para disculparse por su papel en lo ocurrido durante el debut de Rincón la noche del viernes.
Eddings habló con Rincón sin la ayuda de un intérprete, y Rincón no pudo entender todo lo que el umpire le dijo.
“Entendí un par de palabras y parecía que se estaba disculpando conmigo por lo que pasó anoche”, dijo Rincón. “También me deseó suerte para el resto de mi carrera como ligamayorista. Le dije: ‘No se preocupe, no es nada personal y todo queda aquí’”.
Rincón retiró en orden el sexto inning el sábado y consiguió su primer ponche, pero tuvo problemas en el séptimo, cuando permitió un hit, otorgó un boleto, golpeó a un bateador y concedió otro sencillo antes de salir sin retirar a ningún bateador, aunque todavía con el ánimo en alto.
“Es un sueño hecho realidad estar en Grandes Ligas”, dijo Rincón. “Obviamente, cosas así pasan. Está bien. El juego va rápido, pero mi sueño se hizo realidad y me siento muy feliz por eso”.
Eddings no estuvo disponible para hablar con los reporteros después del juego del sábado, pero, en cuanto a su conversación con Rincón, un portavoz de MLB dijo que el “gesto de Doug en el terreno habla por sí solo”.
Los Cardenales tomaron la ventaja temprano el sábado, anotando tres carreras gracias a un par de jonrones, un batazo en solitario del dominicano Joshua Báez en el segundo episodio y un cuadrangular de dos carreras de Iván Herrera en el quinto, su segundo de la serie.
Por la manera en que estaba lanzando el abridor Matthew Liberatore, parecía que esas tres carreras podrían ser suficientes. Mantuvo a Colorado sin hits durante cuatro entradas, retirando a los primeros 10 bateadores que enfrentó antes de conceder un boleto, pero permitió cinco anotaciones en el quinto capítulo antes de darle paso al bullpen.
“[Estaba] poniendo la bola donde quería, controlando ambos pitcheos rompientes”, dijo Liberatore sobre sus primeros cuatro innings. “La recta estaba bien. Todo se sintió realmente bien esta noche”.
El rápido derrumbe en un desagradable quinto inning de seis carreras, que incluyó seis hits, un boleto, dos lanzamientos descontrolados y un error, es un patrón que ha afectado a Liberatore a lo largo de una temporada en la que tiene marca de 5-14.
“No pude volver a controlarlo”, dijo Liberatore. “Sigue ocurriendo de maneras ligeramente diferentes, lo que lo hace increíblemente frustrante.
“Tengo hambre de seguir creciendo y aprendiendo, y ciertamente he hecho mucho de eso este año”, agregó Liberatore. “Pero sería bueno poder juntarlo todo durante una salida completa al menos una vez”.
Mármol atribuyó el colapso a múltiples factores más allá del lanzador.
“Estás tratando de limitar el inning grande”, dijo Mármol. “Él tiene cierta responsabilidad en eso, pero también hay otros involucrados”.
Liberatore elogió a sus compañeros por arropar a Rincón en una noche difícil, mantener las cosas en perspectiva y dar una pista de lo que podría ser la clave de los Cardenales para tener éxito en la recta final.
“El superpoder que hemos tenido durante toda esta temporada es nuestra capacidad de unirnos y realmente defender a todos los muchachos que tenemos en este clubhouse y respaldarnos unos a otros”, dijo Liberatore.