Por fin, Salvador añade el título del Clásico Mundial de Béisbol a su vitrina

7:44 PM UTC

MIAMI -- Por 17 años, Venezuela, que es uno de los mayores productores de jugadores de Grandes Ligas, no había logrado ni siquiera llegar a la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol. Eso significaba que Salvador Pérez tampoco lo había hecho. El receptor de los Reales vistió el uniforme de su país en cada Clásico Mundial desde el 2013, cuando tenía apenas 23 años, y cada vez volvió a casa tras una derrota.

Ahora con 36 años y con una carrera en las Mayores que algunos argumentan que está rumbo al Salón de la Fama cuando concluya, Pérez -- el capitán de la selección venezolana -- ayudó a la Vinotinto a conquistar su primer título en el que podría ser su último Clásico Mundial.

Clásico Mundial de Béisbol 2026

Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One

“Estoy súper contento, y ahora siento que puedo retirarme”, declaró Pérez el martes luego de la victoria de Venezuela por 3-2 sobre Estados Unidos. “Me siento súper emocionado. Quiero primero agradecer a Dios, por todo, mi país, toda la gente que nos apoya. Sé que hubo gente que no creyó que ganaríamos el Clásico Mundial. Pero lo hicimos. Y somos Nro. 1”.

Aunque su desempeño en la caja de bateo no estuvo a la altura del que tuvo en el 2023, cuando se ameritó un lugar en el Equipo Todos Estrellas tras batear .429 con un jonrón y seis impulsadas, Pérez este año de todas maneras demostró su valor en cada encuentro. Manejó un grupo de lanzadores que eliminó a Japón en cuartos de final -- la primera vez que los Samuráis no llegaron al menos a la semifinal. El veterano estuvo detrás del plato el martes para ayudar a silenciar a la potente alineación estadounidense, trabajando con Eduardo Rodríguez, quien lanzó 4.1 capítulos concediendo apenas un hit.

“No me malinterpreten, Estados Unidos tuvo uno de los mejores lineups en este Clásico Mundial”, señaló Pérez. “Todos esos muchachos saben batear. Pero le dije a Eduardo Rodríguez que sabía que estaba en las 91 a 95 [mph], entonces que hiciera sus pitcheos y estaríamos bien. Entonces fijamos un buen plan antes del partido, platicamos sobre el plan en el clubhouse y no me negó el pitcheo que pedí ni una vez. Fue impresionante. … Hizo el pitcheo, y lo logramos”.

Cuando José Buttó enfrentó a Aaron Judge en el sexto inning representando la carrera del empate, fue Pérez el que visitó la lomita para calmarlo. Hizo lo mismo con el joven cerrador de los Cachorros, Daniel Palencia, en el noveno episodio para sellar la victoria.

“Me trató de calmar y enfocarme en realizar el lanzamiento correcto, tomar la decisión correcta, y lo hicimos”, explicó Palencia.

Significa tanto -- posiblemente mucho más -- para la gente al lado de Pérez que fuera el capitán para su primer campeonato del Clásico Mundial.

“Él es el capitán aquí”, agregó Palencia. “Lo admiro. Los respetamos muchísimo”.

“Es hermoso darle esta alegría a Salvador en su carrera”, declaró Eugenio Suárez, quien se vistió de héroe al empujar la carrera decisiva en la novena entrada. “Tiene muchos logros tanto como pelotero, que como persona, y el darle esta victoria -- el campeonato -- es algo hermoso para él, para su familia. Se merece eso por todo lo que ha hecho por la selección, no solo porque es el capitán, sino también porque tiene experiencia. Ofrece buenos consejos. Siempre nos motiva a mantener la frente en alto. Eso es de bastante ayuda no solo aquí en el Clásico, sino también en nuestras carreras personales”.

El compañero de Pérez en los Reales, Vinnie Pasquantino, dejó en claro cuánto valora al receptor, revelando cómo su rol como el capitán de Italia fue inspirado por el tiempo que han pasado juntos en los Monarcas.

“Tengo un fantástico líder que sigo en Kansas City con Salvador Pérez. Ha fijado el ritmo para mi carrera, y me ha ayudado mucho”, indicó Pasquantino luego de que el equipo italiano fuera eliminado el lunes. “Esta es apenas la primera vez que he jugado sin él a este nivel, y una de esas cosas que traté de pasarles a mis compañeros lo más posible, sabiendo que teníamos de 10 a 14 días juntos, tratar de causar el mayor impacto posible, tratar de ayudarlos a aprender el juego lo más posible porque de eso se trata ser un buen compañero, tratar de ayudar a los muchachos a mejorar”.

La victoria del martes no solo fue para Pérez, ni para los otros 29 integrantes del equipo. Fue para los demás en su patria.

“Sé que la gente está súper contenta ahora mismo en mi país”, expresó Pérez. “Valencia, de donde vengo, toda mi familia está allá … tenía algunos familiares que jamás tuvieron la oportunidad de verme jugar. Ahora que jugué el Clásico Mundial, tuvieron la oportunidad de verme”.

Pérez tiene un título con su equipo de las Mayores, pero ahora tiene un título para su país también.

“La Serie Mundial, como todos saben, es uno de los mayores logros en las Grandes Ligas, pero cuando luchas por tu país, eso va más allá. Ese sentimiento, el país en que naciste y te criaste, los sacrificios de tus padres, esa gente que nos ayudó. Por eso significa tanto para mí y para Venezuela”.

Antes de salir de la sala de medios y reintegrarse a la celebración de su equipo, Pérez tuvo un último mensaje:

“Gracias Venezuela. Los amo. Tengan una gran noche. Aquí la estamos pasando muy bien”.