A estas alturas es bien sabido que el Papa León XIV, un conocido aficionado de los Medias Blancas, asistió al Juego 1 de la Serie Mundial del 2005, el cual fue ganado por Chicago en su camino a barrer a los Astros. Y ahora tiene un recuerdo adecuado de aquella recordada ocasión.
A.J. Pierzynski, el receptor de los Medias Blancas de aquel equipo del 2005, publicó el jueves que había disfrutado la oportunidad de conocer al Papa León, llamándolo un "honor increíble". Y Pierzynski aprovechó la ocasión para obsequiarle la bola del último out del Juego 1, durante el cual el futuro Pontífice fue captado en cámara por la cadena FOX apoyando al cerrador de Chicago, Bobby Jenks, para que concretara la victoria.
La afinidad del Papa León por los Patiblancos no se ha desvanecido a lo largo de las décadas; incluso fue fotografiado luciendo una gorra de los Medias Blancas en el Vaticano el año pasado. Y aunque la bola del Juego 1 es probablemente el mejor recuerdo que ha recibido de su equipo favorito, su pared de coleccionista debe estar llenándose, ya que también le han regalado una camiseta firmada por Paul Konerko y un bate usado por la leyenda de los Medias Blancas, Nellie Fox.
¿Fue el Papa un amuleto de la buena suerte secreto hace 21 años en el Clásico de Otoño? Es difícil saberlo, pero dado que los Medias Blancas llegarán al fin de semana en un empate virtual por el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, tal vez deberían considerar guardarle un asiento —y una bola de juego— en caso de que terminen jugando béisbol de octubre esta temporada.
