ATLANTA -- Ronald Acuña Jr. tuvo apenas dos visitas al plato en la derrota de los Bravos por 10-6 ante los Nacionales el viernes por la noche en el Truist Park. Pero antes de que se le diera la oportunidad de descansar las piernas antes de la postemporada, el venezolano igualó el récord de la era moderna de la franquicia de bases robadas en una campaña.
Acuña se robó una base en el primer inning y otra en el segundo para sumar 72 estafadas esta temporada, la mayor cantidad en Grandes Ligas, y así igualar el récord de los Bravos en la era moderna establecido por Otis Nixon en 1991.
Acuña reforzó su candidatura para JMV de la Liga Nacional el miércoles, cuando se convirtió en el primer jugador con al menos 40 jonrones y 70 bases robadas en la misma temporada. Anteriormente, nadie se había acercado a una temporada 40-60 o alcanzado 40-50. De hecho, antes de este año, ningún jugador de las Mayores se había robado más de 46 bases en una campaña en la que empalmó 40 bambinazos o más.
Las estafadas ponen a Acuña en un grupo selecto. King Kelly fijó el récord de la franquicia de los Bravos con 84 bases robadas en 1887. Pero antes de este año, los únicos integrantes de los Bravos con 50 estafadas en una temporada eran Nixon y Hap Myers (1913).
El 31 de agosto, Acuña se unió a Barry Bonds y Eric Davis como los únicos jugadores con 50 bases robadas o más en una temporada de 30 vuelacercas. El torpedero de los Reales, Bobby Witt Jr., necesita una estafada más para convertirse en el cuarto integrante del grupo.
