ARLINGTON – Luego de que José Adolis García conectó un jonrón el lunes por la noche, el cubano soltó el bate y comenzó a su recorrido por la bases.
El cañonero de los Rangers acababa de dar su 20mo bambinazo del año, un tablazo de 453 pies que cayó en el segundo piso del Target Field, siendo el batazo más largo conectado por un jugador de Texas en el año y uno de los más grandes de su carrera.
“Sabía que había dado uno de 440 [pies] a comienzos de año”, expresó García tras el partido. “Pero no sabía que éste había sido el más grande, hasta que [la reportera de Bally Sports] Lesley McCaslin me lo mencionó”.
Con el batazo, García extendió su racha de juegos con al menos una base conseguida a 19 – tope en su carrera. Durante ese tramo, el cubano se ha ido de 77-23 (.299). Es la seguidilla activa más larga de las Mayores y la más extensa para cualquier patrullero en lo que va de temporada.
En general, desde la pausa del Juego de Estrellas, el cubano ha brillado, en especial en la carretera. En 18 juegos fuera del Globe Life Field en la segunda mitad de la campaña, el cañonero batea .319 con cinco dobles, cinco jonrones y 15 empujadas.
Esos números llaman la atención, especialmente luego de los problemas que presentó en la segunda mitad de su temporada de novato en el 2021. En sus primeros 80 juegos del año pasado, promedió .270/.312/.527 con un OPS de .840, pero en sus últimos 69 compromisos, dejó línea de .211/.256/.370 con OPS de .627.
“Creo que el año pasado nos pasó factura a todos”, dijo García. “Esta campaña ha sido diferente. La competencia me ha mantenido arriba, con la adrenalina corriendo. Me siento muy bien, estoy contento ahora. Quiero continuar haciendo esto. No estoy intentándolo demasiado, sólo quiero mantener todo simple mentalmente”.
