PHOENIX -- La escala fue menor este año. Nada de Mason Miller. Nada de Juan Soto. La Fecha Límite de Cambios llegó y se fue, y el gerente general de los Padres, A.J. Preller, no logró un mega canje, lo cual siempre se califica como una pequeña sorpresa.
Pero no se equivoquen: Esta Fecha Límite fue muy al estilo de Preller y los Padres. Porque, como siempre, van con todo.
San Diego adquirió al derecho Casey Mize y al zurdo Robbie Ray antes de la Fecha Límite de Cambios del lunes. Mize y Ray eran dos de los mejores lanzadores abridores disponibles en el mercado.
También son piezas de alquiler; ambos se convertirán en agentes libres después de esta temporada. Los Padres, que se tambalean en la burbuja de los playoffs, entregaron a tres de sus nueve mejores prospectos para hacerse con ese dúo.
Suena a Preller, ¿verdad?
“Estamos intentando ganar”, aseguró Preller en una conferencia telefónica luego de la Fecha Límite del lunes. “No pedimos disculpas por ello. Estamos intentando ganar campeonatos. Estamos intentando llegar a la postemporada, y hacerlo año tras año”.
Importantes mejoras en la rotación
Los Padres sienten que aumentaron notablemente sus probabilidades de llegar a la postemporada como resultado de los movimientos del lunes. Ciertamente han abordado su mayor debilidad: una rotación abridora improvisada que se mantenía a flote gracias a juegos de bullpen y combinaciones de relevistas largos.
Eso nunca iba a ser sostenible, y los Padres lo sabían.
Excepto que el objetivo nunca fue terminar la temporada con ese plan. El objetivo era simplemente llegar a la Fecha Límite de Cambios en una forma lo suficientemente buena como para que Preller pudiera justificar el sumar piezas. Eso es precisamente lo que han hecho los Padres. Llegaron a la jornada del lunes tras haber ganado ocho de sus últimos nueve encuentros, consolidando su estatus de compradores.
Al fin, tienen sus refuerzos para la rotación. Y con un par más en camino. Se espera que Joe Musgrove y Nick Pivetta, quienes se recuperan de lesiones en el codo, comiencen una asignación de rehabilitación el martes.
Mientras tanto, los Padres pueden sentirse mucho mejor con respecto a esta rotación abridora:
- Michael King
- Robbie Ray
- Casey Mize
- Walker Buehler
- Randy Vásquez / Juego de bullpen
“Emocionado de incorporar a Robbie y Casey”, expresó Stammen. “Un buen día para los Padres. Y un buen día para nosotros para mantener esta temporada en marcha, mantener este impulso y luchar por la postemporada”.
Brazos en lugar de bates
El canje de Ray se finalizó en la mañana del Día Límite, con el prospecto Nro. 4, el dominicano Miguel Méndez, y el prospecto Nro. 9, el cubano Joniel Hernández, dirigiéndose a San Francisco. Ese movimiento era esencialmente lo mínimo. Los Padres siempre iban a añadir a un abridor de impacto. A partir de ahí, tenían una decisión que tomar.
¿Otro abridor? ¿O el bate zurdo para los jardines que tanto querían? ¿Habría espacio para adquirir ambos?
Al final, con menos prospectos a su disposición que en años anteriores, Preller priorizó los refuerzos para la rotación sobre la adquisición de otro bate.
“En última instancia, no nos alineamos en la Fecha Límite para obtener a ese bate zurdo”, confesó Preller. “Pero nos gustan nuestras opciones. Hemos sido una de las mejores ofensivas de la liga en el último mes. Así que creo que simplemente continuar con más de lo que estamos viendo, eso va a ser una gran clave”.
“Tienes que tener el pitcheo en orden. Si tu pitcheo está bien, por lo general te da una oportunidad”.
De hecho, es casi seguro que la estrategia de Preller cambió como resultado del renacimiento de la ofensiva. Durante los primeros 2 meses y medio de la temporada, los Padres tenían la peor ofensiva del béisbol según la mayoría de las métricas. ¿Pero desde mediados de junio? Son un equipo dentro del top 10. Eso le permitió a Preller concentrarse en encontrar la ayuda que necesitaba para la rotación.
Envió a los prospectos de pitcheo zurdos Kash Mayfield (prospecto Nro. 2) y Jackson Wolf (no clasificado) a Detroit por Mize, aunque San Diego también sumó al infielder bateador zurdo Gage Workman en ese acuerdo.
Morejón se queda, manteniendo intacto el súper bullpen
El camino de los Padres no siempre estuvo claro. El viernes antes de la pausa por el Juego de Estrellas, estaban a 5.5 juegos del último puesto de Comodín, en el 11er lugar de la Liga Nacional. Parecía totalmente posible que Preller negociara piezas desde su roster de Grandes Ligas. Específicamente, desde su bullpen.
Incluso a medida que se acercaba la Fecha Límite, existían argumentos para que Preller comprara y vendiera al mismo tiempo. Al final, sin embargo, Preller no cambió a un solo jugador de su roster de Grandes Ligas.
Eso significa que, sí, el cubano Adrian Morejon sigue siendo miembro de los Padres de San Diego.
“Te podías dar cuenta por las llamadas telefónicas que llegaron en toda la semana y en las últimas dos semanas”, expresó Preller. “La industria aprecia y se da cuenta del tipo de talento que tiene [Morejón] y del impacto que ha tenido en nuestro equipo y nuestra organización”.
A pesar de toda la especulación en torno a Mason Miller, siempre fue extremadamente improbable que los Padres cambiaran a su cerrador convocado al Juego de Estrellas, dado que le quedan tres años y medio de control del equipo.
Morejón, por su parte, es agente libre después de la temporada. Los Padres consideraron seriamente varias ofertas por él. Pero al final, se dieron cuenta de que un bullpen con Morejón y Miller sería su mayor fortaleza cuando llegue octubre. Sin mencionar que Morejón es universalmente querido en el clubhouse de los Padres.
“Es uno de los mejores relevistas de la liga”, sentenció Preller. “Y por el respeto que tiene en el clubhouse... es un muchacho que fue firmado por los Padres en el 2016, sentimos que ha crecido en la organización... Es una gran fortaleza para nuestro equipo, la parte trasera del bullpen. Él es una gran parte de eso”.
