BOSTON -- Si alguien simbolizó el dominio absoluto de los Azulejos contra los Medias Rojas la temporada pasada fue Kevin Gausman. El dominante derecho puso récord de 3-0 contra Boston en seis salidas, en las que permitió 10 carreras limpias con apena dos boletos y 47 ponches.
Pero los Medias Rojas del 2023 siguen pareciendo un equipo que tiene muy poco en común con los Medias Rojas del 2022.
Mientras llevaban su mejor racha de la temporada a seis triunfos al hilo, los Patirrojos (19-14) pasaron a los Azulejos para tomar el tercer puesto de una complicada división en la que los cinco equipos están jugando por encima de .500.
Los Medias Rojas sacudieron a Gausman la noche del jueves durante lo que terminó siendo una victoria por 11-5 para completar una barrida de cuatro encuentros sobre Toronto y dejar foja de 6-1 en sus últimos siete cotejos en el Fenway Park.
Gausman permitió casi tantas carreras limpias (ocho) en este apertura como en las seis que hizo contra los Medias Rojas la campaña pasada.
“Peleamos los turnos, no hubo demasiados swings en blanco, y le hicimos swing a strikes", dijo el manager de Boston, el puertorriqueño Alex Cora. “Lo presionamos en las bases. Lo hicimos antes en el 2018 y el 2019 contra él y hoy creo que teníamos el personal para hacerlo, comparado con el año pasado. Estuvimos siempre tratando de presionarlo”.
Como equipo, los Medias Rojas le dieron la vuelta al libreto contra los Azulejos estos últimos cuatro juegos, sumando más triunfos ante ellos que en todo el año pasado, cuando pusieron marca de 3-16 ante sus rivales del Este de la Americana y fueron superados 125 carreras a 55 en sus 19 compromisos.
En el transcurso de una temporada de 162 juegos, hay pocas cosas que un equipo disfruta más que un vuelo feliz -- aunque el vuelo sea corto. Los Medias Rojas se dirigen a Filadelfia y a Atlanta para una gira de cinco juegos luego de haber ganado cinco de sus últimas seis series.
“En general, un gran juego, una gran serie, una gran estadía en casa”, dijo Cora.
Lo que hace todo eso más impresionante es la secuencia de equipos de calidad que ha enfrentado Boston esta temporada. Los Tigres son el único oponente que han enfrentado los Medias Rojas que tienen récord por debajo de .500.
Después de 33 juegos, la mayor diferencia entre la temporada anterior y la temporada actual de los Patirrojos es la manera en que la ofensiva ha atacado al abridor contrario con consistencia. Gausman fue la víctima más reciente, ya que cedió tres hits y duró apenas 3.1 innings.
“No debe importar quién esté en la lomita”, dijo el BD Justin Turner, quien aportó tres imparables. “Debe ser la misma estrategia. Dominar la zona de strikes, hacerles swing a los strikes y obligar a esos muchachos a trabajar y no darles outs fáciles. Durante la serie, hicimos muy, muy buen trabajo en ese sentido. Cuando haces eso, ahí es que vienen los resultados”.
La ofensiva ha sido el punto más fuerte de un equipo que se encuentra en el segundo lugar en Grandes Ligas en carreras con 195. Últimamente, Boston ha contado con poder de principio a fin. El cañonero que más dificultades tuvo durante esta estancia en casa fue Rafael Devers, pero el dominicano se recuperó el jueves al dar tres hits, incluyendo un cuadrangular de dos rayas como parte de una jornada de cuatro remolcadas. Fue el bambinazo número 150 para Devers, de 26 años. Ted Williams y Jim Rice son los únicos dos jugadores que comenzaron sus carreras con los Medias Rojas y llegaron a 150 jonrones más rápido que el quisqueyano, quien alcanzó dicha cifra en 721 juegos.
“Estoy increíblemente orgulloso de la nueva hazaña que he alcanzado”, expresó Devers.
Nadie está más encendido que Masataka Yoshida, quien en el cierre del primer episodio prendió la pizarra con un cohetazo hacia la pradera derecha. Fue parte de una jornada de tres imparables para el guardabosque, quien amplió su racha a 14 partidos seguidos dando de hit, la seguidilla activa más larga en las Mayores. Yoshida lleva de 56-25 durante su gran momento con 18 impulsadas.
Jarren Durán, a quien algunos habían dejado en el olvido de cara a la campaña, continuó su ascenso con otro partido de tres imparables.
“Lo he dicho desde el inicio. Tenemos un buen equipo”, señaló Devers. “Alex Verdugo ni siquiera jugó hoy. Los muchachos están dando hits muy oportunos y las cosas han salido bien”.
Los Azulejos salieron de Boston ya conscientes de que estos no son los mismos Medias Rojas que fueron sus víctimas el año pasado.
“Diferente año, diferentes equipos”, declaró el piloto de Toronto, John Schneider. “Están marchando a todo motor a la ofensiva y algunos muchachos ya están pasando por excelentes años que no lo habían tenido antes. Debes reconocer su gran trabajo. El béisbol siempre es algo curioso. Estoy seguro de que nos darán lo mejor que tienen después de lo que pasó la temporada pasada”.
