SAN DIEGO -- Un día después de lo que calificó como la peor presentación de su carrera, el mexicano Andrés Muñoz siguió siendo duro consigo mismo al llegar al Petco Park el jueves.
"Necesito encontrarme a mí mismo de nuevo", dijo Muñoz.
Menos de 24 horas antes, el cerrador de los Marineros permitió un tope personal de cinco carreras limpias durante la parte baja del noveno episodio en una derrota por 7-6 en la que su equipo fue dejado en el terreno. Fue un final de pesadilla para una noche en la que los Marineros exhibieron su mejor béisbol de las primeras tres semanas de la temporada.
Cualquier jugador sería duro consigo mismo si fuera el culpable de un momento así. Pero Muñoz también tiene a la mayor parte de su familia de visita desde México, estaba jugando contra la organización en la que creció y no está acostumbrado a problemas tan pronunciados.
Sin embargo, el manager de los Marineros, Dan Wilson, no dudará en llamar al dos veces convocado al Juego de Estrellas en cualquier momento si la situación lo amerita, a menos que Muñoz necesite descanso.
"Fuera de eso, creo que nos sentimos bastante bien acerca de dónde está", aseguró Wilson.
Físicamente, Muñoz está bien. Mentalmente, fuera del jueves, también lo está. Mecánicamente, igual.
De hecho, Muñoz puede señalar la causa exacta de sus problemas. Pero ahora viene el desafío de corregirlos mientras sigue fungiendo como cerrador, un puesto en que no hay sesiones intermedias para trabajar en cosas como lo hace un abridor.
Específicamente, Muñoz busca recuperar el agarre de su slider élite, que careció de engaño durante el jueves y lo ha eludido a veces a lo largo de esta joven temporada. Ese pitcheo representó cada una de las cuatro bolas a su primer bateador, el dominicano Manny Machado, y el doble con dos outs de Luis Campusano que terminó su noche.
Muñoz ponchó a Nick Castellanos con ese mismo pitcheo, aunque fue uno que el cañonero persiguió bien fuera de la zona. Y, tal vez irónicamente, su slider mejor ejecutado se convirtió en un doblete a 55.5 millas por hora de Gavin Sheets, un golpe de mala suerte. Nada le estaba saliendo bien.

"Es un asunto de agarre", explicó Muñoz. "Normalmente, cuando tengo buen agarre, lo tiro tan fuerte como puedo. Ahora tengo que encontrar ese agarre. Se siente raro y ha sido así desde el año pasado, también. Y hablamos mucho de esto; es mi mejor pitcheo. Y si no tengo mi mejor pitcheo, es difícil salir. Incluso si mis otros son buenos, sientes que no sales con tu mejor arma".
De hecho, Muñoz limitó a los bateadores a un promedio de bateo de .109 y un porcentaje de slugging de .133 contra su slider en el 2025, las segundas mejores marcas de MLB entre 162 lanzadores que tiraron uno al menos 250 veces, sólo detrás de Mason Miller en cada categoría. Este año, los bateadores se han ido de 19-3 (.158) contra dicho pitcheo, con ocho de sus 10 ponches.
Ese pitcheo ha superado a sus dos rectas, y le ha permitido prosperar a pesar de ver una caída en la velocidad de sus envíos más fuertes, de un promedio de 100.2 mph en el 2022 a 98.2 mph en el 2025, cuando alcanzó un tope personal de 38 salvamentos.
"Después de soltarlo, simplemente no se siente bien", expresó Muñoz. "No siento que tenga el mismo latigazo que tengo con la recta. Y probablemente eso está causando que ellos [puedan] verlo, o puedan saberlo antes. Tan pronto como ven la pelota, la forma en que [gira], o la forma en que comienza, pueden ver si va a ser un slider o una recta".
Dicho esto, el director de estrategia de pitcheo de los Marineros, Trent Blank, no está tan preocupado. Blank normalmente evalúa a los relevistas en bloques de seis a ocho salidas en lugar de un puñado; Muñoz ha hecho siete. Eso, y las proyecciones de Seattle en realidad muestran un lado positivo en el pitcheo.
"La verdad, quizás no veo las mismas cosas que él está viendo", indicó Blank.
Ha habido variaciones en el slider, apuntó Blank, pero nada fuera de lo normal. Ha generado una tasa de abanicados del 48.9% con un promedio de tasa de giro de 2,304 RPM, ambos en línea con los números del año pasado.
"Tiene algunas fallas grandes aquí y allá, pero sí, a veces creo que estos resultados crean una imagen diferente en tu cabeza en comparación con lo que realmente está sucediendo", acotó Blank. "Y vamos a ayudarlo a separar todo ese ruido".
Sin duda, el pitcheo no se vio bien el jueves, y los Padres lo emboscaron por eso. Pero al menos por ahora, esto no parece ser una preocupación tan masiva para los Marineros como sugirió el desastroso resultado.
