
Han pasado muchas cosas por nuestras mentes desde que los entrenamientos primaverales fueron suspendidos a mediados de marzo. A esta altura, la temporada de canjes y contrataciones parece que fue hace un par de años. Por lo tanto, quedan excusados si no recuerdan cada transacción durante la temporada muerta.
Ustedes recordarán algunos de los cambios de uniforme más sonados del invierno (Mookie Betts es un Dodger, Gerrit Cole es un Yankee, Anthony Rendón es un Angelino, etc.), pero echemos un vistazo a cinco movimientos por debajo del radar que podrían causar un impacto importante esta campaña.
Will Harris, Nacionales
Cómo llegó: Firmó como agente libre tras salir de Astros
El último recuerdo que los fanáticos tienen de Harris es verlo cederle el jonrón ganador de la Serie Mundial a Howie Kendrick en el Juego 7, pero ustedes quizás no recuerden que, aparte de dos malas presentaciones para cerrar el año, Harris fue un caballo de batalla en la postemporada para los Astros. De hecho, el diestro arrancó octubre con 10 presentaciones en blanco consecutivas, quedando a una del récord de todos los tiempos. Harris y el cubano Aroldis Chapman son los únicos relevistas de Grandes Ligas en registrar EFE+ de 115 o mejor en un trecho de por lo menos 45 innings en cada una de las últimas cinco campañas. Ahora, Harris se une a un equipo contendiente que más podría haber necesitado esa clase de relevista – los campeones defensores de la Serie Mundial, Nacionales, cuyo bullpen fue su tendón de Aquiles a lo largo del 2019. En el papel, Harris, Daniel Hudson y Sean Doolittle podrían brindarle a Washington algo de esa estabilidad que tanto necesitan en la parte trasera del relevo.
Kenta Maeda, Mellizos
Cómo llegó: En un canje con Dodgers
Maeda no era la pieza principal en el mega-canje entre tres equipos que envió a Betts y a David Price a Los Ángeles, pero no debe pasar desapercibido lo que el japonés es capaz de aportar en Minnesota. Maeda domina a placer a los bateadores derechos y es el rey del contacto suave, razón por la cual su EFE esperado (3.26) según Statcast fue casi una carrera mejor que su promedio de efectividad (4.04) el año pasado, y esa primera marca estuvo dentro del mejor 10% entre los lanzadores calificados. La mayoría de los equipos -- excepto quizás los Dodgers, que en ocasiones parecen contar con un ejército de brazos -- habrían agregado con mucho gusto a Maeda a la parte media de su rotación.
Incluso si evaluamos a Maeda por sus estadísticas generales, el japonés y el recién firmado Rich Hill probablemente les brinden a los Mellizos un par de abridores potencialmente por encima del promedio, detrás del puertorriqueño José Berríos y Jake Odorizzi – algo que podría ayudarles bastante en lo que se espera sea una lucha a muerte con los Indios en la División Central de la Liga Americana. Además, Maeda debe de estar bien motivado para demostrar que todavía es capaz de ser un abridor de tiempo completo.
Emilio Pagán, Padres
Cómo llegó: Canje con los Rays
La adición de Drew Pomeranz podría haber acaparado más titulares, pero con Pagán, los Padres podrían haber adquirido vía canje – por una estadística avanzada, al menos – al relevista más sofocante del juego el año pasado. Dicha estadística avanzada es el xwOBA (Promedio Ponderado de Embasarse Anticipado, por sus siglas en inglés), la cual combina la cantidad de contacto que un lanzador permitió (Pagán ponchó al 36% de los bateadores que enfrentó) y la calidad de contacto que permitió (Pagán quedó entre los mejores cinco relevistas por la mayor tasa de elevados permitidos). Pagán fue el mejor serpentinero calificado de MLB por xwOBA, apenas por encima de su nuevo compañero Kirby Yates.
Con Pagán, Pomeranz y Yates integrados a la parte trasera, San Diego es candidato a contar con el mejor bullpen del Viejo Circuito. Eso no es poca cosa, si tomamos en cuenta que las más recientes proyecciones de ZiPS tienen a los Padres posicionados en el segundo y último Comodín de la Liga Nacional – pero por sólo un juego sobre otros cuatro equipos.
Justin Smoak, Cerveceros
Cómo llegó: Firmó como agente libre tras salir de Azulejos
Hace apenas un par de años que Smoak sacudió 38 vuelacercas y produjo OPS de .883 por Toronto. Por lo tanto, es fácil ver por qué Milwaukee se animó a contratarlo por un año y US$4 millones. Smoak estará iniciando su temporada de 33 años de edad, pero se trata de un bateador ambidiestro que, a pesar de tener dos temporadas atípicas seguidas en el 2018 y el 2019, fue capaz de promediar 24 bambinazos y porcentaje de embasarse de .346 por año en ese lapso. Las estadísticas avanzadas en bolas puestas en juego de Smoak (incluyendo xwOBA de 86%) sugieren que tuvo muy poca fortuna el año pasado, y su habilidad ante lanzadores derechos debe de, al menos, brindar una sólida opción para alternarse en la primera base – aunque podría ver más tiempo de juego ahora que Ryan Braun puede asumir el rol de designado.
Corey Dickerson, Marlins
Cómo llegó: Firmó como agente libre tras salir de Filis
Dickerson ha sido un bateador por encima del promedio (según su OPS+) en cada una de sus seis temporadas completas en las Mayores, y eso por sí solo debe de ser positivo para un equipo de los Marlins que tuvo en sus filas a un solo bateador calificado por encima del promedio (Brian Anderson) el año pasado. De hecho, como lo señaló en diciembre el columnista de MLB.com, Richard Justice, Dickerson es uno de apenas 23 bateadores en arrojar una línea por encima del promedio en seis años seguidos y contando, mientras que su OPS+ de 121 en ese trecho es prácticamente el mismo que el de Justin Upton. Dickerson podría ser el jugador más completo de los Peces este año y Miami lo firmó a un módico pacto de dos temporadas.
