TORONTO -- Olviden los defectos, cualquier serie ganada en el Este de la Americana representa un buen fin de semana de béisbol.
La victoria del domingo por 6-4 sobre los Orioles pone a los Azulejos con récord de 32-34, un triunfo más cerca de los .500 para un club que ha permanecido estancado a unos cuantos juegos por debajo de esa marca por prácticamente toda la temporada.
Esto fue lo que sobresalió del triunfo:
1. Un episodio salvaje
Mientras que los Orioles hicieron su daño con cañonazos, el conjunto de Toronto respondió con pequeños golpes. Por momentos, esto reflejó el éxito del equipo del 2025, cuando cada pieza de la alineación estaba aportando.
Los Azulejos también se favorecieron de una jugada polémica en ese capítulo. Ante un rodado hacia el torpedero Gunnar Henderson, quien cruzó la almohadilla de la segunda base, Ernie Clement cambió su trayectoria para esquivar a Henderson, quien luego realizó un tiro a la inicial en lugar de buscar la doble matanza que le hubiera puesto final al inning. El manager de los Orioles, Craig Albernaz, salió corriendo a discutir la jugada -- junto con todo su cuadro interior -- al considerar que Clement debió ser decretado out por salirse de la línea de corrido. Sin embargo, el episodio continuó y Toronto anotó cuatro carreras más con dos outs.
Los Azulejos siguen buscando su verdadera chispa ofensiva, la cual debe surgir del dominicano Vladimir Guerrero Jr., la cara de esta franquicia. También necesitan a George Springer, indiscutiblemente el JMV del equipo el año pasado, quien no ha podido recuperar esa magia. Mientras tanto, entradas como esta son cruciales para mantener a flote a los campeones del Joven Circuito.
2. Gausman dio contra la pared
Los primeros cuatro capítulos fueron al estilo clásico de Kevin Gausman: Fluido, firme y bajo pleno control. Luego llegó el quinto episodio.
Gausman sigue tentado por su slider, un pitcheo que le ha brindado una mezcla de optimismo y dolores de cabeza este año. El cuadrangular de Colton Cowser en la quinta entrada llegó ante ese slider, y ese lanzamiento ha sido bateado con fuerza últimamente a pesar de algunos momentos alentadores de por medio. El diestro emplea dicho pitcheo poco menos del 10%, y ese ha sido el caso sido durante las últimas temporadas, pero todavía parece representar el punto de clave entre los días buenos y malos de Gausman recientemente.
Un par de extrabases con dos outs seguidos por otro jonrón estropearon la entrada, transformando rápidamente un empate 0-0 en otra cuesta arriba bastante empinada para Toronto.
Son estos momentos los que mejor definen la diferencia entre los Azulejos del 2025 y la escuadra del 2026. La campaña anterior, parecía más fácil creer en un conjunto experto en remontadas. Armaron una identidad completa en torno a eso, batallando constantemente para darle un giro en esa clase de encuentros. En lo que va de esta temporada, estas desventajas a mitad de los partidos se sienten más abrumadoras.
3. La jugada del partido: Brandon Valenzuela
El receptor novato no deja de impresionar. La defensa del mexicano ha sido lo suficientemente buena para las Grandes Ligas desde un buen tiempo, y rápidamente está demostrando que su madero también está listo, pero jugadas como la que realizó en el séptimo inning del domingo exhiben el "instinto" necesario para brillar en las Mayores.
Con corredores en la primera y segunda base sin outs, Blaze Alexander realizó un toque con la intención de avanzar a los corredores y poner la carrera del empate en la antesala. En su lugar, el mexicano Brandon Valenzuela salió con rapidez desde detrás del plato y realizó un disparo hacia Kazuma Okamoto en la tercera base para conseguir el out.
Fue una jugada audaz y decidida, que capturó por completo la confianza con la que juega Valenzuela. Tyler Rogers eventualmente entró a lanzar para retirar el episodio, pero la acción de Valenzuela fue el momento estelar y otro contundente argumento en su caso para permanecer con el equipo grande.
