TORONTO -- El puertorriqueño Javier Báez alzó los brazos en frustración al darse de cuenta de que había perdido la cuenta de los outs mientras corría las bases, y el manager A.J. Hinch se quedó pasmado en el dugout.
Báez, quien fue removido del juego un inning después, no pudo elegir un peor momento para su error mental. Pero quizás haya sido el momento indicado para los Tigres, que vencieron por 3-1 a los Azulejos para evitar una barrida. Posiblemente haya sido una llamada de atención.
“En realidad no se trata nada más de Javy”, dijo Hinch. “Si ves el último par de series, hemos cometido varios errores mentales, y lo único que podemos controlar es nuestra preparación y nuestra disposición. Dio la casualidad de que Javy fue el corredor que hizo el error grande cuando hice el movimiento, pero es un mensaje para todo el equipo de que tenemos que corregir eso”.
Báez se había embasado con un doble con un out. Salió tarde de la caja de bateo para ver la trayectoria de la bola, aunque dijo que no pensaba que había bateado cuadrangular.
“Estaba muy enfocado en darle a la bola, y le di bien”, dijo Báez. “Me tomé mi tiempo para salir de la caja de bateo. Llegué a segunda, pero en realidad me demoré en salir de la caja por lo enfocado que estaba en darle a la bola.
Cuatro pitcheos después, Akil Baddoo conectó un elevado el jardín central y Báez dobló la tercera base, como si hubiese habido dos outs. Pero había uno solo. Báez se dio de cuenta cuando el jardinero central Daulton Varsho tiró a segunda para completar la doble matanza.
Báez llegó al viernes bateando de 41-5 con tres bases por bolas y ocho ponches en esta temporada. Estará en el lineup de Detroit nuevamente el viernes.
“Todo el mundo puede cometer un error, pero en este momento, con la manera en que estamos jugando y cómo estoy jugando yo, obviamente va a ser peor”, dijo Báez. “Si estoy encendido y tengo siete jonrones y cometo ese error, me hubiese quedado en el juego. No tengo excusas”.
