Hace 22 años, durante la tercera semana de febrero del 2004, los Yankees completaron un canje para adquirir a un estelar torpedero para trasladarlo a la tercera base. Por supuesto, se trataba de Alex Rodríguez. Aunque A-Rod era una gran estrella a esas alturas de su carrera, los Bombarderos contaban con una mayor estrella en el campo corto. Un muchacho llamado Derek Jeter.
Aaron Boone -- ¿qué habrá pasado con él? -- era el antesalista de Nueva York el año anterior. No solo eso, también había pegado uno de los cuadrangulares más famosos de octubre en la historia de los Yankees, el Juego 7 contra los Medias Rojas, en el antiguo Yankee Stadium, en el cierre de la 11ma entrada.
Pero después, en una de esas cosas del destino, Boone se desgarró un tendón de una rodilla jugando baloncesto en su hogar. Entonces los Yankees repentinamente necesitaban un tercera base, a la vez que los Rangers buscaban desprenderse del enorme contrato de Rodríguez. De esa manera, A-Rod se convirtió en un miembro de los Yankees. Y no simplemente lo agregaron para que ayudara al equipo a volver a la Serie Mundial, sino para que los ayudara a ganar una, aunque tuvieron que esperar otro cinco años para que eso ocurriera.
Nadie insinuaría que Bo Bichette, también un estelar torpedero de los Azulejos, lleva una carrera similar a la de A-Rod antes de que llegara a Nueva York. Pero el infielder está a punto de hacer la misma transición que Rodríguez, tanto en su carrera como en el cuadro interior, porque los Mets también cuentan con una figura en el campo corto, con el puertorriqueño Francisco Lindor.
Y la clase de movimiento no es lo único similar para Bichette, hasta su traspaso a Nueva York. Se trata también de lo que está en juego. Pese a lo que estén diciendo el dueño Steve Cohen y el máximo ejecutivo David Stearns, anticipan que Bichette sea uno de los jugadores que los ayude a volver al Clásico de Otoño por primera vez en 11 años, y apenas la tercera vez desde que salieron campeones en 1986.
A propósito, Alex Rodríguez tenía 28 años cuando pasó a los Yankees. Bo Bichette cumplirá 28 años en marzo.
Pese a que los Mets se desmoronaron en la segunda mitad de la temporada pasada, Bichette es apenas uno de los movimientos que Stearns ha realizado con la expectativa de que esta escuadra llegue lejos en octubre como lo hizo en el 2024, cuando disputaron el Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, un partido más del que los Yankees vieron en la Serie Mundial ese mismo año.
Luego de integrarse al conjunto de Queens, Bichette dijo lo siguiente: “Fue bastante obvio que quería venir a los Mets”.
También declaró que su preferencia de jugar en su posición natural no era tan importante como conquistar una Serie Mundial con los Mets tras estar tan cerca de ganarla con los Azulejos, llegando a extrainnings en el Juego 7 contra los Dodgers.
Bichette lo explicó de esta manera:
“Mi prioridad es ganar. Y obviamente, esta organización está haciendo todo lo posible para lograrlo. [Los Mets] tienen una oportunidad de ganar una Serie Mundial cada año, y su roster lo respalda. Creo que ser exitoso en Nueva York es probablemente el mayor logro en todos los deportes. Entonces lo veo como un reto. Sé que tenemos mucho talento. Varios muchachos establecidos. Muchachos con experiencia en los playoffs, y no veo la hora de tratar de alcanzar esa meta con ellos”.
Ahora llega a los Mets en un momento de una gran transición en el equipo, Pete Alonso partió como agente libre y el boricua Edwin Díaz hizo lo mismo. Además, Brandon Nimmo y Jeff McNeil fueron traspasados. El dominicano Freddy Peralta ahora es el as de los Mets, Marcus Semien está a la izquierda de Lindor en la intermedia, y el quisqueyano Jorge Polanco es el inicialista, reemplazando a Alonso, el mejor cañonero en la historia de los Mets.
Jamás hay manera de garantizar cómo un cotizado agente libre responderá a la clase de escenario que es Nueva York, y la presión que lo acompaña. El dominicano Juan Soto, el nuevo compañero de Bichette, no solo la manejó de gran manera cuando fue enviado a los Yankees, prácticamente lo hizo otra vez cuando firmó como agente libre con los Mets, por una cantidad mucho mayor no solo que Bichette (US$765 millones), sino que cualquier otro agente libre en la historia. Soto dio la cara otra vez, demostrando casi la misma producción con el conjunto de Queens que con el del Bronx, como si se estuviera presentando a Nueva York otra vez.
Ahora Bichette es el nuevo en la ciudad, y un nuevo antesalista de la misma manera que A-Rod lo hizo una vez. Será el que enfrente los grandes reflectores de la gran urbe. Pero vale reiterar: Hay bastante en juego como fue el caso con Rodríguez. El mismo Bichette lo dijo. Quiere ver si puede tener éxito ahí.
